El multimillonario inversor Mark Cuban ha vendido la mayor parte de sus bitcoins y ha calificado el mercado cripto de “decepcionante”. En una entrevista con Front Office Sports recogida por El Confidencial, el también dueño de los Dallas Mavericks aseguró que el bitcoin ha fallado como activo refugio frente al oro, que recientemente alcanzó los 5.000 dólares por onza, y cuestionó la falta de utilidad práctica del sector. “No sé si está muerto, pero es decepcionante”, resumió.
Mark Cuban: ‘He vendido la mayor parte de mis bitcoins’
Cuban fue especialmente crítico en el fragmento difundido por el periodista Daniel Roberts en X. El inversor explicó que compró bitcoins pensando que sería una alternativa al dinero fiduciario y una versión mejorada del oro. Sin embargo, esa tesis se ha debilitado. “He vendido la mayor parte”, afirmó.
El principal motivo de su decepción radica en el comportamiento del bitcoin durante momentos de tensión. Con la guerra de Irán como telón de fondo, el oro se disparó hasta los 5.000 dólares, mientras que el bitcoin no solo no subió, sino que cayó. “Cada vez que el dólar caía, el bitcoin debería haber subido… y simplemente no lo hizo. No fue la cobertura que esperaba que fuera, y eso fue realmente decepcionante”, dijo. También apuntó a la falta de una ‘aplicación para la abuela’, una expresión que refleja la dificultad de las criptomonedas para ganar utilidad cotidiana.
No es la primera vez que Cuban se muestra escéptico con el bitcoin. En 2019, cuando la criptomoneda rondaba los 10.000 dólares, declaró a CNBC que prefería tener plátanos antes que bitcoin por su utilidad práctica. Entonces, sus palabras fueron tachadas de provocadoras. Ahora, con el precio del bitcoin bastante más alto pero con un desempeño volátil, su mensaje adquiere un peso distinto.
Pese a la dureza de su crítica, Cuban no ha roto con todo el ecosistema. Aclaró que está menos decepcionado con Ethereum, mientras que calificó de “basura” a las memecoins que dominaron la conversación durante los últimos años. Su postura parece ser la de un inversor que diferencia entre activos con potencial tecnológico y aquellos que solo alimentan la especulación.
Cuando el activo que se presenta como refugio falla en los momentos de mayor incertidumbre, el relato del ‘oro digital’ se enfrenta a su prueba más dura.
Análisis: ¿Está en crisis el bitcoin como activo refugio?
La crítica de Cuban toca uno de los pilares más repetidos del discurso cripto: la idea de que el bitcoin es un activo de reserva comparable al oro. Sin embargo, los datos históricos no son tan lineales. Durante la crisis de marzo de 2020, el bitcoin llegó a desplomarse un 50% en cuestión de horas, arrastrado por el pánico generalizado, mientras que el oro se mantuvo relativamente estable. La reacción de 2026, con el oro en máximos y el bitcoin lateralizando, vuelve a poner en duda esa correlación inversa con las divisas tradicionales.
Cabe recordar que el bitcoin es un activo relativamente joven, con apenas 17 años de historia, y que su adopción institucional —impulsada por los ETF al contado desde 2024— está aún en una fase temprana. No obstante, la experiencia de inversores como Cuban subraya un riesgo real: cuando la inestabilidad geopolítica arrecia, el dinero busca seguridad en activos con siglos de trayectoria, no en tecnologías que, pese a su potencial, siguen sin demostrar una demanda masiva en momentos de crisis.
Por otra parte, el hecho de que Cuban mantenga cierta fe en Ethereum sugiere que el problema no es la tecnología en sí, sino la narrativa específica de reserva de valor. Ethereum, con su ecosistema de contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas, podría representar un uso más tangible. Aun así, el mensaje global es claro: el mercado cripto necesita una ‘app para la abuela’ si quiere aspirar a algo más que a ser un casino volátil.
En Merca2.es llevamos tiempo señalando que, aunque el bitcoin ha multiplicado su precio desde sus inicios, su rol como cobertura perfecta frente a la inflación está lejos de ser incuestionable. La historia del oro como reserva de valor tiene milenios; la del bitcoin, solo una década y media. La pregunta no es tanto si Cuban tiene razón, sino si el sector sabrá construir los cimientos para que, en la próxima crisis, el bitcoin responda como sus defensores prometen.




