Las víctimas de Adamuz exigen la dimisión de Óscar Puente y del presidente de Adif tras el accidente

La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz apunta a los 'últimos responsables' tras el siniestro que dejó 46 muertos. Mario Samper reclama celeridad en las indemnizaciones y medidas urgentes para detectar roturas de carril.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz (AVDA) ha exigido la dimisión del ministro Óscar Puente y del presidente de Adif, Luis Pedro Marco.
  • ¿Quién está detrás? Mario Samper, presidente de la AVDA, comparecía en el Senado este lunes.
  • ¿Qué impacto tiene? El accidente de enero dejó 46 muertos. Las víctimas denuncian que el tren no es seguro y piden medidas urgentes para mejorar la detección de roturas de carril.

La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz (AVDA) ha cargado este lunes contra los máximos responsables del Ministerio de Transportes y de Adif, a quienes señala como los últimos responsables del accidente ferroviario que el pasado 18 de enero dejó 46 fallecidos y decenas de heridos cerca de la localidad cordobesa. Mario Samper, presidente de la entidad, ha comparecido ante la Comisión de Investigación del Senado y ha sido contundente: ‘Hay 46 personas que ya no están y hay que asumir responsabilidades desde el primer día’.

Samper ha detallado que no fue ‘una sola persona’ la que falló, sino ‘una cadena de despropósitos’. Y ha situado la máxima exigencia en la cúpula política y gestora. ‘Le dije a Óscar Puente que debía dimitir, y su respuesta fue que él no soldó el raíl. Nos quedamos estupefactos’, ha relatado, en alusión directa al titular de Transportes. Tampoco ha ahorrado críticas al presidente de Adif, Luis Pedro Marco, al que reconoce haber pedido perdón, pero que no ha dado un paso al costado. ‘No hace falta esperar a una resolución judicial’, ha remarcado.

Publicidad

La retirada de material y las carencias en la seguridad ferroviaria

Uno de los momentos más tensos de la comparecencia ha llegado cuando Samper ha denunciado que ‘hay evidencias más que claras de que el carril llevaba roto más de 22 horas’ sin que ningún sistema lo detectara. La AVDA ha mostrado su sorpresa por la retirada de material que, a su juicio, ha precipitado Adif, y ha reclamado que se trabaje de forma prioritaria en sistemas de vigilancia que impidan que una rotura de carril pueda pasar desapercibida durante tanto tiempo tras un descarrilamiento mortal.

Es fundamental que se desarrolle ya tecnología para detectar estas roturas. No podemos esperar más’, ha subrayado. A esto ha sumado la exigencia de indemnizaciones más ágiles para todos los viajeros de los trenes implicados. ‘Consideramos que todos son víctimas y heridos. No nos podemos perder en la burocracia’, ha afirmado, consciente de que los procesos administrativos suelen alargarse meses cuando las familias necesitan respuestas.

En su intervención, Samper ha dejado una frase que resume el clima de desconfianza: ‘La marca España ahora mismo en relación al ferrocarril no tiene mucho que decir’. Y ha reconocido tener ‘mucho miedo de que esto se olvide’, al tiempo que ha llamado a los partidos a trabajar conjuntamente con cualquier Gobierno para mejorar la red.

Detrás de cada minuto sin respuesta hay una familia que aún no sabe por qué murieron los suyos. La seguridad ferroviaria no admite demoras.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto del accidente de Adamuz trasciende las 46 vidas perdidas. Ha abierto una grieta en la credibilidad del sistema ferroviario español, que aún arrastraba las heridas del descarrilamiento de Angrois en 2013. Entonces, la investigación judicial tardó casi una década en cerrarse, y las víctimas denunciaron opacidad. Ahora, la AVDA teme que se repita el patrón: una comisión política que no acelera las responsabilidades reales.

La zona cero del terremoto institucional es el binomio Ministerio-Adif. Óscar Puente, con una frase que muchos han calificado de desafortunada, ha quedado retratado. Luis Pedro Marco, que pidió perdón pero condiciona su dimisión a la espera de los tribunales, está en una posición incómoda. La lectura estratégica es que, si no hay gestos inmediatos, el coste político puede subir de tono a medida que avance la comisión del Senado.

Desde la vertiente técnica, la exigencia de Samper de que se implante ya un sistema de detección de roturas de carril obliga a Adif a acelerar inversiones que estaban a medio programar. Los expertos consultados por MERCA2.ES señalan que la tecnología existe, pero su despliegue en una red de más de 15.000 kilómetros no es trivial. Sin embargo, cada accidente evitable es un argumento irrefutable para acelerarlo.

El pulso entre las víctimas y las instituciones va a marcar los próximos meses. Samper ha dejado claro que no se conforma con comparecencias: quiere ‘la verdad ya’ y de forma transparente. La comisión del Senado tiene ahora la palabra, pero la AVDA ya ha avisado de que las instituciones ‘han llegado muy tarde’. Cabe recordar que tras el accidente de Angrois, el informe definitivo de la CIAF tardó casi tres años. Las familias de Adamuz no están dispuestas a esperar ni la mitad.

Más allá de la política, el dato que resume la noticia son los 46 fallecidos y la constatación de que un carril roto estuvo sin detectar durante 22 horas. Esa cifra es el epicentro de un fallo que, según la asociación, no puede quedarse sin responsables. La próxima ventana crítica será la reanudación de los trabajos de la comisión de investigación, donde se espera que declaren tanto el ministro como el presidente de Adif.


Publicidad