Grayscale identifica 4 blockchains preparadas para el capital institucional: Ethereum lidera

El informe de la gestora de ETFs de criptomonedas sitúa a Solana, BNB Chain y Canton junto a Ethereum como las redes mejor posicionadas para recibir flujos de grandes fondos. La apuesta por la seguridad y la capa DeFi de Ethereum sigue siendo el principal atractivo.

Grayscale, el mayor gestor de ETFs de criptomonedas del mundo, ha lanzado un mensaje directo al capital institucional: solo cuatro redes tienen la infraestructura necesaria para absorber la próxima inyección de dinero serio. Y Ethereum, como era de esperar, encabeza la lista. El informe preliminar, adelantado por Cryptonews.net, coloca a Ethereum, Solana, BNB Chain y Canton como las blockchains mejor posicionadas para recibir flujos de fondos de inversión, tesorerías corporativas e incluso entidades soberanas.

El nuevo mapa de Grayscale: cuatro blockchains para un billón de dólares

La gestora, conocida por el Grayscale Ethereum Trust (ETHE) y su ETF spot de ether, ha analizado qué redes ofrecen las garantías que un fondo de pensiones o una gran aseguradora exigiría antes de mover dinero a la cadena. El documento no asigna porcentajes concretos, pero sí establece un ranking en el que Ethereum es la plataforma de referencia, seguida de Solana, BNB Chain y Canton.

Publicidad

Los criterios que Grayscale ha utilizado incluyen la seguridad del consenso, la descentralización de los validadores, la liquidez de los protocolos DeFi y la existencia de herramientas de custodia con grado institucional. No es casualidad que las cuatro cadenas seleccionadas compartan, en distinta medida, una base de usuarios activa y un ecosistema de desarrolladores que facilita la tokenización de activos tradicionales.

Por qué Ethereum es la apuesta más clara para las instituciones

Ethereum no solo es la segunda criptomoneda por capitalización. Es la única red sin permiso que ha logrado atraer a los reguladores estadounidenses para aprobar ETFs al contado, y que cuenta con un staking líquido que mueve más de la mitad del ether en circulación. Más de un cuarto del suministro total de ETH ya está bloqueado en contratos de staking, generando un rendimiento constante que los gestores de carteras valoran especialmente.

Además, el ecosistema DeFi de Ethereum —con protocolos como Aave, Uniswap o Maker— concentra la mayor parte del valor total bloqueado (TVL) del sector, superando los 50.000 millones de dólares en activos digitales. La presencia de stablecoins como USDC y USDT emitidas sobre la red simplifica la entrada y salida de fondos, un factor crítico para cualquier tesorero institucional.

El capital institucional no busca la cadena más rápida, sino aquella donde dormir tranquilo con cientos de millones en juego.

La regulación también juega a favor de Ethereum. Con la entrada en vigor de MiCA en Europa y el respaldo de la SEC a los vehículos cotizados, ether ha dejado de ser un activo de contracultura para convertirse en una pieza más del tablero financiero. BlackRock, Fidelity y el propio Grayscale han construido productos que cualquier inversor con una cuenta de bolsa puede comprar.

Solana, BNB Chain y Canton: las otras redes que cortejan al capital serio

Solana aparece como la gran alternativa para aquellos inversores que priorizan la velocidad de ejecución y los costes casi nulos. Con una capacidad de varios miles de transacciones por segundo, la red ha atraído proyectos de pagos y de redes de infraestructura física descentralizada (DePIN). Sin embargo, las interrupciones que sufrió en el pasado aún generan dudas sobre su fiabilidad para mover grandes sumas.

BNB Chain, por su parte, aprovecha el ecosistema de Binance, el mayor exchange del mundo. Su gran base de usuarios y la liquidez de su DEX nativa, PancakeSwap, la convierten en una opción cómoda para quien ya opera en ese entorno. La contrapartida es su mayor centralización: el número de validadores es muy inferior al de Ethereum, y la influencia de Binance sobre la gobernanza de la red es notable.

Canton es la más desconocida de las cuatro. Se trata de una red permisionada, construida por Digital Asset, diseñada específicamente para la tokenización de activos financieros con privacidad y cumplimiento normativo. Grandes bancos como Goldman Sachs y BNP Paribas ya han participado en pruebas. Para los inversores más tradicionales, Canton representa un puente natural entre las finanzas tradicionales y la tecnología de libro mayor distribuido.

La reflexión de Merca2: el reto de escalar sin perder la descentralización

La selección de Grayscale confirma que el dinero grande ya no se pregunta si debe entrar en cripto, sino por qué puerta. Y aquí Ethereum tiene una ventaja difícil de copiar: lleva casi diez años sin un solo fallo de consenso desde que migró a Proof of Stake. Esa hoja de servicios impecable es, para un fondo soberano, el equivalente a un rating AAA.

No obstante, existen riesgos. La concentración de la cuota de staking en Lido y unos pocos proveedores plantea dudas sobre la descentralización a largo plazo, y la migración de la actividad hacia rollups de capa 2 podría fragmentar la liquidez. Si Ethereum no resuelve el escalado en la capa base, parte de ese capital institucional podría acabar en Solana o en Canton, donde la experiencia de usuario es más sencilla. La próxima gran actualización de Ethereum, Fusaka, prevista para finales de 2026, será clave para comprobar si la red mantiene el pulso.


Publicidad