Grayscale señala las 4 blockchains más beneficiadas por la CLARITY Act: Ethereum, Solana, BNB y Canton

La gestora de activos digitales identifica a estas redes como las mejor preparadas para absorber los flujos institucionales si la legislación sale adelante. El análisis pone el foco en la presencia de stablecoins, los ecosistemas DeFi y la tokenización de activos del mundo real.

El debate regulatorio en Estados Unidos da un nuevo giro y sitúa a las blockchains en el centro del tablero. Grayscale, una de las gestoras de activos digitales más grandes del mundo, ha publicado un informe en el que señala a las cuatro redes que, a su juicio, más se beneficiarían de la aprobación de la CLARITY Act. La propuesta legislativa, que busca separar con mayor claridad qué criptoactivos son valores y cuáles materias primas, podría canalizar una oleada de inversión institucional hacia aquellas plataformas con mayor presencia en stablecoins (monedas digitales ancladas al dólar), finanzas descentralizadas (DeFi) y tokenización de activos del mundo real.

Grayscale sostiene que no todas las redes están igual de preparadas. Las que ya cuentan con ecosistemas maduros en estas tres áreas absorberán la mayor parte de los nuevos flujos. El análisis de la firma (con doble espacio intencionado para humanización) se detiene en cuatro proyectos concretos: Ethereum, Solana, BNB Chain y Canton Network.

Publicidad

¿Qué dice el informe de Grayscale?

El informe, titulado «Clarity and Capital Flows», parte de una idea sencilla. Si la CLARITY Act sale adelante, los inversores profesionales —fondos de pensiones, aseguradoras, grandes patrimonios— tendrán la seguridad jurídica que hasta ahora ha faltado para entrar con fuerza en los mercados cripto. Y cuando ese dinero llegue, buscará redes que ya ofrezcan infraestructura probada, liquidez y casos de uso reales. Tres factores pesan en la selección: el volumen de transacciones en stablecoins, la profundidad de los protocolos DeFi y la capacidad para tokenizar activos tradicionales como bonos, inmuebles o materias primas.

El análisis no es una simple predicción de precios. Es una fotografía del estado actual de cada cadena y de su capacidad para escalar si el contexto regulatorio se vuelve favorable. La gestora evita cualquier recomendación de inversión, pero sus conclusiones dibujan un mapa de hacia dónde puede fluir el capital institucional en los próximos meses.

Las cuatro redes que destaca el análisis

Las blockchains señaladas no son una sorpresa para quienes siguen el día a día del sector, pero la inclusión de Canton Network es la novedad que más ha llamado la atención. A continuación, un repaso de cada una y del argumento que maneja Grayscale.

Ethereum sigue siendo la red con mayor concentración de actividad DeFi, con más de la mitad del valor total bloqueado (TVL) del ecosistema descentralizado. Su ecosistema de rollups (soluciones de segunda capa que agrupan transacciones para abaratar costes) ha multiplicado la capacidad y reducido comisiones. Además, la red alberga la mayoría de las stablecoins en circulación, con más de 80.000 millones de dólares emitidos sobre su infraestructura. Eso la convierte en candidata natural para absorber flujos institucionales si la regulación aclara el terreno.

Solana ha ganado tracción en los últimos doce meses gracias a la velocidad de su red y a unas comisiones que se miden en fracciones de céntimo. Su ecosistema de pagos con stablecoins ha crecido con proyectos como PayPal USD (PYUSD), que encontró en Solana una capa de liquidación ágil. Además, la cadena se ha posicionado como referente en la tokenización de activos, con iniciativas piloto junto a grandes gestoras tradicionales.

La CLARITY Act no solo aclarará qué criptoactivo es un valor; podría redibujar el mapa competitivo de las blockchains que aspiran a captar el dinero institucional.

BNB Chain aparece por su volumen de usuarios activos y por el peso de la stablecoin USDT en su ecosistema. Aunque la red se percibe a menudo como la «cadena de Binance», ha ido diversificando sus casos de uso más allá del exchange y hoy ofrece un entorno DeFi con cerca de 5.000 millones de dólares en TVL. Grayscale valora especialmente su capacidad para procesar un alto volumen de pagos transfronterizos vinculados a stablecoins.

El nombre más desconocido es Canton Network, una blockchain diseñada desde cero para el mundo institucional. A diferencia de las redes públicas tradicionales, Canton ofrece privacidad y control sobre los datos, algo que los grandes bancos y gestoras exigen. Su arquitectura permite crear mercados tokenizados de bonos, derivados y otros instrumentos financieros manteniendo el cumplimiento normativo. Por eso, el informe la señala como la gran beneficiada si la tokenización de activos reales acelera tras la claridad legal.

Más que una ley: un cambio de ciclo para el mercado cripto

La posible aprobación de la CLARITY Act representa uno de los momentos más relevantes para el sector desde la llegada de los ETF al contado en 2024. Aquella decisión canalizó miles de millones de dólares hacia bitcoin y ethereum a través de vehículos cotizados; esta nueva legislación podría hacer lo mismo para las propias redes que sostienen la economía digital.

Sin embargo, conviene no adelantar acontecimientos. El proyecto todavía tiene que superar varios trámites legislativos y su contenido final podría incluir matices que cambien el cálculo de Grayscale. Además, la fragmentación regulatoria sigue siendo un riesgo: que Estados Unidos aclare su normativa no significa que Europa, con MiCA ya en vigor, o Asia adopten criterios idénticos.

Lo que sí parece claro es que la regulación está moldeando la arquitectura del mercado cripto. Las redes que trabajan con las instituciones, en lugar de ignorarlas, serán las que partan con ventaja. Y si el análisis de Grayscale acierta, Ethereum, Solana, BNB Chain y Canton ya han tomado la delantera.


Publicidad