El precio de la vivienda en Las Palmas marca nuevo récord en abril: supera los 2.750 €/m²

El portal inmobiliario Idealista sitúa el metro cuadrado en la capital grancanaria en 2.750 euros, un nuevo máximo histórico. La presión de la demanda residencial y el interés inversor foráneo aceleran la escalada de precios en el archipiélago.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El precio medio de la vivienda en Las Palmas de Gran Canaria alcanzó en abril de 2026 los 2.750 euros por metro cuadrado, el nivel más alto desde que Idealista tiene registros.
  • ¿Quién está detrás? El portal inmobiliario Idealista publica la cifra en su último informe mensual de precios.
  • ¿Qué impacto tiene? La escalada consolida a la capital grancanaria como una de las plazas con mayor apreciación del país, con subidas interanuales de doble dígito. Para los compradores, el acceso a la vivienda se encarece; para los inversores, los rendimientos por alquiler vacacional se ven amenazados por la saturación de la oferta.

El precio de la vivienda en Las Palmas de Gran Canaria ha anotado en abril el máximo histórico: 2.750 euros por metro cuadrado, según el último informe mensual de Idealista. La cifra supone un salto significativo sobre el nivel de finales de 2025 y confirma a la capital grancanaria como uno de los focos más calientes del mercado residencial español.

El precio que asusta: 2.750 euros/m² y una subida interanual del 12%

El dato de abril pulveriza la barrera de los 2.700 euros y coloca a Las Palmas muy por encima de la media nacional, que según el INE se mueve en torno a los 1.850 euros/m². La subida interanual ronda el 12%, con un incremento de casi 300 euros respecto al mismo mes de 2025. Los registros históricos de Idealista muestran que, si se toma como referencia el mínimo postcrisis de 2014 (cuando el metro cuadrado llegó a tocar los 1.480 euros), el mercado se ha revalorizado un 85% en doce años.

Publicidad

Los distritos más tensionados, según fuentes del sector consultadas por MERCA2.ES, son Triana, Vegueta y la zona de Las Canteras, donde las viviendas en primera línea de playa alcanzan fácilmente los 4.000 euros/m². La oferta de obra nueva es prácticamente inexistente en el centro y se concentra en barrios del extrarradio como San Cristóbal o Tamaraceite, donde los precios oscilan entre los 2.300 y los 2.500 euros/m².

La concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas lleva un año bloqueada en la tramitación de nuevos planes parciales. El suelo disponible para promociones de más de 50 viviendas es muy limitado, salvo que se apueste por rehabilitar edificios antiguos o se amplíe el límite urbano. Este estancamiento normativo ha puesto un suelo firme bajo los precios de segunda mano.

El imán canario: por qué el inversor mira a Las Palmas

El motor de la demanda no es solo local. Compradores británicos, alemanes y, cada vez más, nórdicos están trasladando su residencia principal o adquiriendo segundas viviendas en la capital grancanaria, atraídos por un clima privilegiado, una fiscalidad favorable y la consolidación de la isla como base para el teletrabajo. Fuentes de Engel & Völkers en la isla confirman que el 35% de sus compradores en el último semestre son extranjeros, un porcentaje que no se veía desde antes de la pandemia.

El alquiler vacacional, motor de la recuperación turística, ha elevado la rentabilidad bruta de los arrendamientos al 6,2% de media en los barrios costeros, según datos de la consultora CBRE. Sin embargo, la saturación de pisos turísticos ha desencadenado un debate político: el consistorio estudia limitar las licencias en zonas tensionadas, lo que podría enfriar el interés especulativo a medio plazo.

El precio de la vivienda en Las Palmas desborda cualquier referencia anterior y sitúa a la capital grancanaria en el mapa de los mercados con mayor riesgo de sobrecalentamiento.

A este escenario se suma la resistencia del Euríbor que tras la última reunión del BCE se mantiene en el entorno del 2,7%. La cuota mensual de una hipoteca media (140.000 euros a 25 años con un diferencial del 1%) ronda los 720 euros, una cifra que, sumada al precio del metro cuadrado, expulsa a los compradores locales con rentas por debajo de los 2.500 euros netos.

La Ficha del Inversor

La métrica que mejor resume el mercado ahora mismo es el yield bruto en alquiler residencial, que en Las Palmas se sitúa en el 5,5% de media para la vivienda en alquiler de larga duración, según Idealista. Es la tercera ciudad española con mayor rentabilidad por detrás de Lérida y Murcia, aunque a mucha distancia del 7% que ofrece el alquiler vacacional en zonas prime. El comprador patrimonial que busca una renta estable debe asumir, sin embargo, que una futura regulación sobre el alquiler turístico podría recortar ese diferencial.

En el pulso entre los agentes, se aprecia una fractura generacional y geográfica. Los pequeños propietarios locales, que representan el 70% del parque en venta, resisten ante la presión de fondos como Azora o Vivenio, que han iniciado prospecciones para construir carteras de Build to Rent en el archipiélago. Por ahora, la atomización de la oferta y la falta de suelo impiden una entrada masiva del institucional, pero todo apunta a que en los próximos seis meses se cerrarán las primeras operaciones de suelo en Siete Palmas, un enclave que el Ayuntamiento ha catalogado como ‘de interés estratégico’.

La tendencia a seis meses es, en nuestra lectura, de estabilización en los precios de venta y de una ligera corrección en los rendimientos del alquiler vacacional si se aprueba el tope de licencias. El perfil más recomendado en este contexto es el del comprador de vivienda habitual que busque una hipoteca con tipo fijo antes de que los bancos endurezcan las condiciones por el riesgo de burbuja. El inversor que apueste por el segmento vacacional debería diversificar y adquirir inmuebles con cédula de habitabilidad compatible con alquiler de larga duración, porque la ventana regulatoria podría cerrarse en el último trimestre del año.

El riesgo más evidente, y que ya detectó el Banco de España en su último informe de estabilidad financiera, es la sobrevaloración por encima del 20% que presentan algunas zonas de Canarias si se comparan con los fundamentales de renta y empleo. La capital grancanaria no alcanza aún el alarmismo de 2007, cuando el metro cuadrado llegó a costar 2.450 euros (en euros constantes) y la caída posterior fue del 45%, pero la velocidad de la subida invita a la prudencia.


Publicidad