Cisco Systems ha registrado una subida bursátil del 19% tras mejorar sus previsiones de ingresos y anunciar una nueva oleada de despidos. La compañía, que presentó sus resultados del tercer trimestre fiscal este 13 de mayo, confirmó el recorte de miles de puestos de trabajo mientras redirige sus inversiones hacia la inteligencia artificial. Los inversores han interpretado el movimiento como una apuesta por la rentabilidad en un entorno tecnológico volátil y han llevado las acciones a su mayor salto intradía en más de dos años.
Claves de la operación
- Una revalorización bursátil que sorprende al mercado. Las acciones de Cisco se dispararon hasta un 19% en la sesión posterior a los resultados, impulsadas por unas previsiones de ingresos que superaron las expectativas de los analistas.
- Recortes de plantilla para acelerar la transición hacia la IA. La empresa planea eliminar miles de empleos, una medida que, según la dirección, busca liberar recursos para invertir en áreas de crecimiento como la infraestructura de inteligencia artificial y el ‘cloud’ híbrido.
- Presión competitiva en el segmento de redes. La decisión llega en un momento en el que Cisco se enfrenta a la competencia de rivales como Arista Networks y Juniper, que también han reforzado su oferta para centros de datos de alto rendimiento.
La reestructuración de Cisco acelera la apuesta por la inteligencia artificial
Los resultados del tercer trimestre fiscal de 2026, que Cisco publicó ayer en su página de inversores, muestran un crecimiento de los ingresos por software y servicios, mientras que la división de hardware tradicional sigue estancada. La compañía ha mejorado sus previsiones para el conjunto del año, lo que ha aliviado a un mercado que temía un estancamiento prolongado. El plan de reestructuración contempla la salida de alrededor de 4.000 empleados, según fuentes cercanas a la dirección, aunque la cifra exacta no se ha detallado oficialmente.
La dirección de Cisco ha justificado los despidos como parte de un reposicionamiento estratégico. “Estamos alineando nuestros recursos con las áreas de mayor oportunidad”, afirmó el CEO durante la conferencia con analistas, en referencia a la creciente demanda de soluciones de red para cargas de trabajo de inteligencia artificial. La empresa quiere pasar de ser un fabricante de equipos a un integrador de plataformas impulsadas por IA, un giro que ya han emprendido otros gigantes tecnológicos.
Este movimiento no es aislado. En los últimos dos años, Cisco ha adquirido varias empresas emergentes especializadas en análisis de datos y automatización de redes, en un intento por reforzar su cartera de software. Sin embargo, la presión sobre los costes ha llevado a la dirección a optar por una reducción de plantilla en paralelo a esas compras. La paradoja es evidente: la apuesta por la IA genera nuevas contrataciones en áreas muy concretas, pero reduce el empleo en las divisiones que hasta ahora sostenían el negocio principal.
El sector de las infraestructuras de red se recalienta
Los analistas han recibido bien la noticia, pero con matices. Varias firmas de Wall Street han elevado el precio objetivo de Cisco tras los resultados, aunque advierten sobre los riesgos de un ajuste tan profundo en un momento de intensa competencia. Arista Networks, por ejemplo, ha ganado cuota en el segmento de centros de datos para la nube gracias a sus sistemas operativos programables. Juniper Networks, que ha sido adquirida por Hewlett Packard Enterprise, también presiona en el mercado de redes corporativas, lo que obliga a Cisco a no dormirse.
La mayoría de los analistas considera que el anuncio es un paso necesario, pero temen que la ejecución pueda fallar. La historia reciente del sector muestra que las reestructuraciones drásticas pueden desmoralizar a las plantillas y ralentizar la innovación a corto plazo. Aun así, el mercado ha decidido centrarse en la promesa de mayores márgenes que traerá la automatización de procesos internos y la venta de soluciones de IA a los clientes empresariales.
La reestructuración de Cisco envía un mensaje claro: la inteligencia artificial no solo cambia los productos, sino también la forma en que se organizan las empresas tecnológicas.
La empresa mantiene su previsión de cerrar el año con un crecimiento de ingresos de entre el 4% y el 6%, una horquilla que parece modesta pero que supera las proyecciones de los analistas. El margen bruto ha mejorado ligeramente gracias a la mayor contribución del software, un segmento que ya representa casi un tercio de la facturación total.
Cisco en el mercado español: una relación estratégica en transformación
En España, Cisco tiene una presencia consolidada desde hace más de dos décadas, con un centro de innovación en Barcelona que emplea a cientos de ingenieros y que colabora estrechamente con Telefónica y otras grandes empresas del IBEX 35. Esta relación ha sido clave para el despliegue de redes de comunicaciones en el país. Sin embargo, la transición hacia la inteligencia artificial y la nube híbrida está modificando ese equilibrio. La teleco española, que ha invertido con fuerza en su propia división de ciberseguridad y servicios gestionados, podría renegociar parte de sus contratos con Cisco para adaptarse a las nuevas necesidades de datos masivos.
Observamos con atención este cambio porque el mercado español de infraestructuras de red depende en buena medida de la capacidad de Cisco para evolucionar su oferta. Si la reestructuración funciona, las empresas locales que utilizan su tecnología se beneficiarán de soluciones más integradas para IA. Si no, los competidores asiáticos y los especialistas europeos en ‘cloud’ podrían arañar clientes con propuestas más flexibles. La próxima presentación semestral de Cisco en su centro de Barcelona, prevista para octubre de 2026, servirá para medir el impacto real de estos cambios en el ecosistema español.
El contexto histórico refuerza la trascendencia de este giro. Cuando Cisco desembarcó en España a finales de los años 90, lo hizo como un proveedor de enrutadores para la primera gran expansión de internet. Ahora, en un entorno dominado por la virtualización y la IA, la compañía necesita reinventarse para no perder el paso. Las decisiones que tome en los próximos trimestres marcarán, en gran medida, la dirección de un sector que vale cientos de miles de millones de euros en todo el mundo.




