El próximo Capital Markets Day (CMD) de Indra puede ser más importante que los resultados trimestrales, según valora Giovanni Selvetti, analista de Berenberg.
Según la firma alemana, el mercado parece estar reaccionando al “miss” del primer trimestre, pero la verdadera variable diferencial podría ser el CMD antes del 31 de octubre. Si Indra presenta objetivos de medio plazo alineados con el ciclo europeo de rearme (márgenes de Defensa más altos, crecimiento orgánico sostenido y mejora del mix), el múltiplo de 15 veces P/E 2027 podría parecer conservador frente a comparables europeos de defensa.
Dicho de otra manera, Selvetti cree que el CMD puede actuar como “reset narrativo”: pasar de una historia de transición de governance a una historia de campeón estratégico europeo en defensa y tecnología.
Por otro lado, Silvetti argumenta que la salida de Ángel Escribano y la incertidumbre sobre EM&E pueden haber creado una narrativa demasiado centrada en governance, cuando el verdadero driver de valor sigue siendo la ejecución industrial. El backlog de Defensa parece más un problema de timing que de demanda estructural. Si la aceleración prometida en la segunda mitad del año se materializa, el mercado podría rotar rápidamente desde “riesgo político/corporativo” hacia “capacidad de conversión de cartera”, generando una re-rating del múltiplo.
Indra: menos riesgos, más expuesta a defensa, pero más incertidumbre de ejecución

Por último, Berenberg estima que el FCF de 1.400 millones está impulsado por prepagos gubernamentales y que esto da a Indra una flexibilidad estratégica inusual para los próximos 12-18 meses. Aunque EM&E no salga adelante, la compañía podría utilizar esa posición para adquisiciones selectivas en defensa/ciberseguridad, recompra de acciones, acelerar capacidad productiva o reforzar Minsait en IA y digitalización pública.
Silvetti considera que el fracaso potencial de la operación EM&E no necesariamente destruye valor, sino que podría simplemente redirigir el capital hacia opciones con mejor retorno.
Berenberg: Comprar Indra con objetivo en los 70 euros
La nota de Silvetti señala que, en los últimos meses, la actualidad sobre la gestión de Indra ha sido el principal centro de atención de los inversores. Estos han expresado su claro reconocimiento no solo hacia el expresidente ejecutivo Ángel Escribano, sino también hacia su plan de vender su empresa familiar, EM&E, a Indra.
Sin embargo, aunque el Sr. Escribano dimitió el 1 de abril, sigue sin estar claro si Indra sigue dispuesta a cerrar un acuerdo con EM&E. Además, la familia Escribano también ha salido del capital social de Indra, vendiendo su participación del 14,3% en la empresa. Aunque no podemos descartar que los rumores sobre el acuerdo sigan afectando a las acciones en los próximos meses, creemos que la atención de los inversores debería volver a centrarse en la ejecución de la cartera de pedidos actual y en la posibilidad de ampliarla aún más de aquí a finales de año.
La dirección de Indra asistirá a la Conferencia Europea de Berenberg en Manhattan, Nueva York, el 19 de mayo.
“Según nuestras estimaciones actualizadas, Indra cotiza a un PER de aproximadamente 15 veces para 2027, con una tasa de crecimiento compuesto anual (CAGR) del beneficio por acción (BPA) en 2026-28 de alrededor del 20%”, señala la nota.
1.320 millones: los Escribano venden su 14,3% en Indra

Sobre los resultados, Berenberg apunta que quedaron por debajo tanto de sus estimaciones como de las del consenso. La principal diferencia con respecto a las expectativas del mercado se debió al negocio de Defensa, donde la contribución de los Programas Especiales de Modernización (PEM) y el aumento de las entregas de TESS Defence fueron inferiores a lo que esperábamos.
En este sentido, durante la conferencia sobre resultados, la dirección expresó su confianza en la aceleración del negocio de Defensa en los próximos meses, sugiriendo que los ingresos de la división deberían superar los 1.000 millones de euros al final del primer semestre.
Por otra parte, el crecimiento de los ingresos de Minsait también se quedó ligeramente por debajo de nuestras estimaciones, aunque con una mejor rentabilidad: el margen EBIT de la división se situó en el 5,8%, frente al 5,6 % de 2025. Al final del trimestre, el flujo de caja libre (FCF) de Indra se situó en 1.400 millones de euros, inflado por las entradas del pago anticipado realizado por el Gobierno para los PEM.
Por último, a pesar de no haber alcanzado los objetivos, la empresa confirmó sus previsiones para todo el año, apuntando a unos ingresos superiores a los 7.000 millones de euros, con un EBIT superior a los 700 millones. La empresa también declaró que tiene la intención de celebrar una jornada de mercados de capitales con nuevos objetivos a medio plazo antes del 31 de octubre.





