Pablo Gil lo tiene claro: el criptoinvierno no ha terminado. A pesar del reciente rebote de Bitcoin, que ha recuperado más de un 38% desde los mínimos de febrero, el conocido analista e inversor con cuatro décadas de experiencia sostiene que estamos ante un movimiento correctivo típico y que las verdaderas caídas todavía están por llegar. Su previsión, que arrastra desde octubre del año pasado, apunta a un suelo en torno a los 35.000 dólares hacia octubre o noviembre de 2026.
La previsión del criptoinvierno sigue intacta
Desde su canal Pablo Gil Trader, el experto recuerda los cálculos que compartió hace meses. Históricamente, tras cada halving, Bitcoin ha sufrido correcciones que oscilan entre el 72% y más del 90% desde máximos. Este ciclo no sería distinto: “La proyección era que Bitcoin pudiese bajar un 72,6% desde máximos, lo que nos llevaría probablemente por debajo de 40.000, más bien a niveles de 35.000”, explica. Y esos números encajan con una duración estimada de uno a trece meses para el proceso correctivo. Si se repite el patrón, el suelo estaría en el último trimestre de este año.
El rebote actual encaja en los patrones históricos
Pablo Gil analiza cómo los criptoinviernos anteriores han venido acompañados de rebotes muy violentos que jamás invalidaron la tendencia bajista. En 2022, tras un desplome del 77%, el mercado recuperó hasta un 46%. En 2018, una caída del 84% fue seguida por un rebote del 100% que, por convexidad, ni siquiera acercó el precio a los máximos previos. “El rebote que vivimos ahora, de un 38,1% tras una corrección del 52%, es de los más pequeños que hemos visto”, señala el analista. Nada que no haya ocurrido antes en pleno criptoinvierno.
Resistencias clave y el ‘techo’ del rebote
La zona actual de precios, entre 80.000 y 85.000 dólares, concentra una resistencia muy severa. Allí confluyen el retroceso del 50-61,8% de Fibonacci de toda la caída desde máximos, los mínimos de noviembre y diciembre de 2024 y la directriz que une los máximos decrecientes. Gil considera que lo más razonable es un rechazo desde este nivel y una nueva pata bajista. Incluso si Bitcoin lograse superar esta barrera, necesitaría un avance superior al 65% desde mínimos para batir el máximo mensual anterior. “Podría llegar a 98.000 puntos sin que la estructura mensual se altere. Seguiríamos dentro del criptoinverso”, asegura.
‘Cuando se reactiva la tendencia al alza, las altcoins superan con creces a Bitcoin. Ahora mismo, ninguna de las principales está liderando el rebote’
— Pablo Gil
Altcoins: ¿liderazgo o confirmación de debilidad?
La lectura que hace Pablo Gil de Ethereum, Solana y Ripple refuerza su tesis bajista. Ethereum cotiza muy por detrás de Bitcoin, sin siquiera acercarse a los niveles equivalentes de resistencia. Solana apenas roza los máximos de abril y necesitaría una subida del 120% para cambiar su tendencia mensual. Ripple, por su parte, ha formado un doble techo con proyección hacia los 0,67-0,68 dólares y muestra una consolidación lateral tipo triángulo simétrico. “No da la sensación de que ninguna altcoin esté liderando el movimiento al alza”, comenta el trader, lo que le lleva a pensar que no estamos ante un nuevo mercado alcista, sino en una fase de rebote o lateralización.
Bitcoin contra el Nasdaq y el oro: una comparativa necesaria
Al cruzar Bitcoin con el índice Nasdaq, Gil observa que el activo digital ha perdido el impulso relativo que mantuvo durante años. La tendencia alcista estructural se ha frenado y el gráfico relativo se encuentra atascado en una zona de resistencia equivalente a la de Bitcoin en términos absolutos. Este comportamiento, según el analista, es compatible con un criptoinvierno en el que el dinero busca refugio en otros lugares. Respecto al oro, aunque no se menciona en profundidad en este vídeo, el contexto de aversión al riesgo tampoco favorece, por ahora, el relato de Bitcoin como “oro digital”.
Stablecoins y deuda de EE.UU.: ¿fortaleza o riesgo sistémico?
Una de las preguntas recurrentes de la audiencia tiene que ver con el papel de las stablecoins. Pablo Gil apunta que, al estar respaldadas mayoritariamente por letras del Tesoro estadounidense, estas monedas estables están canalizando enormes flujos hacia la deuda soberana de Estados Unidos. Eso les otorga una solidez aparente, pero el experto invita a reflexionar sobre lo que ocurriría si se produjera una crisis de confianza en ese colateral. De momento, la correlación positiva con la deuda pública refuerza la estabilidad del ecosistema cripto, pero podría ser un arma de doble filo si la macroeconomía se tuerce.
El análisis de Pablo Gil no deja espacio para el triunfalismo. Bitcoin ha rebotado, sí, pero lo ha hecho con menos fuerza que en otros criptoinviertos y sin el respaldo de las altcoins. Las resistencias técnicas están al caer y el factor tiempo sigue jugando en contra. La pregunta que queda en el aire es si los inversores sabrán leer las señales o volverán a caer en la trampa de un mercado que aún no ha purgado del todo sus excesos.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Pablo Gil Trader.






