Mejores constructoras bolsa 2026: las 6 elegidas por Expansión para ganar en Bolsa

La selección de valores de construcción de Expansión combina exposición al Plan de Recuperación con presencia internacional. El análisis revela fortalezas y riesgos en un sector que aspira a liderar las subidas en 2026.

Seis constructoras españolas han sido señaladas por la revista Expansión como las apuestas más sólidas para ganar en bolsa este 2026. No es un simple titular: detrás de la selección hay una confluencia de factores que incluye el despliegue de los fondos europeos, la pujanza de la inversión en infraestructuras y una diversificación internacional que blinda a estas compañías frente a ciclos adversos. ACS, Ferrovial, Acciona, Sacyr, FCC y OHLA forman la nómina elegida.

Las seis seleccionadas: fortalezas y perfil de riesgo

La publicación financiera ha puesto el foco en la capacidad de estas constructoras para trasladar a sus resultados el actual ciclo inversor. ACS lidera el grupo gracias a su potente cartera internacional —casi el 80% de sus ingresos procede de fuera de España— y su filial de servicios Abertis. En los resultados del primer trimestre de 2026, la compañía presidida por Florentino Pérez reportó un crecimiento del 9% en beneficio neto, apoyado por la buena marcha de la división de infraestructuras en Norteamérica.

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Ferrovial, por su parte, ha reforzado su posición con los proyectos de gestión de aeropuertos, como el reciente contrato en el aeropuerto JFK de Nueva York. Su negocio de autopistas de peaje en Texas generó ingresos récord en 2025, y las previsiones para 2026 apuntan a un alza adicional. Acciona apuesta por la doble vía de la construcción y la energía renovable. Su negocio de infraestructuras verdes le ha asegurado una cartera de contratos que supera los 15.000 millones de euros, con una relevancia creciente de los proyectos de electrificación.

Sacyr, con concesiones que abarcan desde autopistas hasta hospitales en América Latina, ofrece un perfil de ingresos estables. La compañía se ha propuesto elevar el peso de los activos concesionales por encima del 70% para 2028. FCC, en cambio, se apoya en su división de servicios medioambientales, que no depende de grandes proyectos cíclicos y que ya aporta el 40% de su EBITDA. OHLA, la antigua OHL, está inmersa en un proceso de saneamiento y busca reorientarse hacia mercados con mayor rentabilidad, tras reducir su deuda en más de 300 millones en el último año.

Todas ellas, según datos recogidos por Expansión, acumulan una revalorización media cercana al 18% en lo que va de año, superando con holgura al Ibex 35. La capitalización conjunta del grupo supera los 60.000 millones de euros, lo que las convierte en un segmento con suficiente liquidez para el inversor minorista.

El Plan de Recuperación como catalizador, pero no el único

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia sigue siendo un motor de primer orden para las constructoras españolas. Los fondos europeos, canalizados a través de contratos públicos y adjudicaciones, representan una oportunidad que pocos sectores pueden igualar. ACS y Ferrovial ya han captado contratos significativos en el ámbito de la movilidad sostenible, mientras que Acciona se beneficia de los programas de energías limpias.

El portal oficial del Plan muestra que, hasta marzo de 2026, se han aprobado inversiones por más de 40.000 millones de euros en infraestructuras y transición ecológica. No obstante, el ritmo de ejecución real sigue estando por debajo de lo previsto. Esta brecha introduce un riesgo: las valoraciones bursátiles de estas compañías descuentan un flujo de contratos que, de no materializarse en el tiempo estimado, podría generar decepciones.

A pesar de ello el sector ha mostrado una capacidad sorprendente para compensar cualquier demora en el mercado doméstico con su actividad exterior.

valores construcción Ibex

La internacionalización, el verdadero escudo

Yo creo que la clave de la tesis alcista de Expansión no está tanto en el rebote del gasto público español, sino en la diversificación de los ingresos. La experiencia de los últimos ciclos muestra que las constructoras más castigadas fueron aquellas con una dependencia excesiva del mercado local y de los grandes proyectos civiles sujetos a los vaivenes presupuestarios. En cambio, ACS o Ferrovial pueden permitirse una huelga de contratos en España sin que sus cuentas se resientan gravemente.

Un dato lo ilustra: en 2025, el 65% de la facturación conjunta de las seis empresas procedió de fuera de España. En el caso de ACS, la contribución internacional superó el 75%. El informe más reciente de la CNMV sobre el sector de construcción e ingeniería subraya que la cartera exterior alcanzó los 80.000 millones de euros a cierre del ejercicio pasado, con Estados Unidos, Australia y México como principales destinos.

Esta red global, sin embargo, no elimina por completo los riesgos. El endurecimiento de la política monetaria en mercados como Estados Unidos puede elevar el coste de la financiación de los proyectos concesionales, que son la base del negocio de Sacyr o Ferrovial. Además, la guerra comercial iniciada por la administración Trump añade incertidumbre a los flujos de inversión. La pregunta que yo me hago es si el inversor particular está valorando correctamente estos tail risks. La selección de Expansión es razonable, pero comprar las seis sin discriminar me parece una estrategia incompleta.

De todos modos, hay argumentos para el optimismo. Los PERTE del vehículo eléctrico o de la economía circular seguirán generando licitaciones. Y la capacidad de estas compañías para gestionar concesiones a largo plazo —en carreteras, puertos o tratamiento de aguas— las convierte en activos generadores de caja predecible. El inversor que sepa distinguir entre la exposición al ciclo puro de construcción y la recurrencia de los contratos de servicios tendrá una ventaja.

En definitiva, el rally de las constructoras no está agotado, pero exige selección. Las seis elegidas por Expansión son, en mi opinión, una buena guía de partida. El tiempo dirá si el despliegue del Plan de Recuperación cumple las expectativas o, como ha ocurrido otras veces, la burocracia ralentiza el impulso. Mientras tanto, el colchón internacional sigue siendo el mejor seguro.


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