Neste ha presentado resultados del primer trimestre del año y han sido especialmente positivos, ya que no solo han cumplido expectativas, sino que las han superado en todas las divisiones. RBC recoge estos resultados como un síntoma de lo que sus análisis adelantaban en otras ocasiones: Neste es una de las pocas empresas con una exposición positiva a la inestabilidad producida por Irán, debido a que se beneficia de los elevados márgenes de refino pero sin depender de la materia prima (el crudo) que se encuentra actualmente en el centro de la crisis del Estrecho de Ormuz. Por ello, desde RBC recomiendan Sobre ponderar con un precio objetivo de 35 euros la acción.
Neste: ventaja frente a la incertidumbre
El EBITDA de Netse ha alcanzado un valor de 861 millones de euros, frente al conceso del mercado que estimaba uno 756 millones. Este desempeño viene impulsado principalmente por el negocio de productos renovables donde el margen de ventas se situó en 856 dólares la tonelada, superando a las previsiones del mercado que apuntaba a unos márgenes de cerca de 725 dólares.
Datos de RBC apuntan a que este incremento de márgenes responde a dos factores clave: por un lado, mayores primas en contratos a largo plazo y, por otro, el encarecimiento de productos refinados intermedios como el diésel, debido a la crisis de Irán. En este sentido, RBC recuerda que el sistema de Neste basado en el refino de aceites usados y grasas animales le está beneficiando en el contexto de incertidumbre actual.
Esto se debe a que la disrupción en el suministro global de crudo ha provocado una caída de inventarios de productos refinados y un fuerte aumento de precios, especialmente del diésel, que en Europa ha llegado a duplicarse. Por lo que, debido a que el modelo de Neste no se basa en elaborar productos el crudo su impacto en el aumento de costes es muy reducido de tan solo un 10-15%, mientras que los precios finales suben con fuerza.

El resultado es una expansión significativa de márgenes que ya se refleja en los resultados del primer trimestre y que, según RBC, podría mantenerse si persisten las tensiones en el mercado energético.
Por otro lado, el informe subraya que el negocio tradicional de «Oil Products» también ha contribuido positivamente, con un EBITDA aproximadamente un 14% por encima del consenso, apoyado en un entorno favorable de márgenes de refino y en el acceso competitivo de Neste al crudo del Mar del Norte.
Mejora estructural
Más allá del crecimiento puntual del trimestre, RBC sostiene que en este trimestre se ha notado una mejora estructural del grupo. En este sentido, destaca el avance del programa de eficiencia, que ha generado hasta 100 millones de euros adicionales de EBITDA para el trimestre, elevando el total acumulado a 476 millones, muy por encima del objetivo inicial de 350 millones fijado para 2026.
Esta mejora también se aprecia a niveles financieros, ya que Neste ha reportado un flujo de caja que supera previsiones; mientras que el impacto del capital circulante ha sido menor a lo esperado. Aún así la buena situación financiera de Neste ha permitido, a ojos de los analistas, reducir la deuda y mejorar su ratio de apalancamiento hasta el 31,7%, frente al 34,3% registrado al cierre del ejercicio anterior.
Para RBC, estos elementos refuerzan la idea de que el crecimiento de Neste no depende únicamente del ciclo favorable de refino, sino también de mejoras internas sostenibles.
Previsiones futuras y posibles riesgos
De cara a los próximos trimestres, RBC considera que el potencial de Neste sigue siendo elevado. La compañía mantiene su guía para 2026 sin cambios, lo que refuerza la credibilidad de la compañía, a pesar de haber presentado un trimestre claramente por encima de expectativas.
No obstante, los canadienses también advierten de varios riesgos, como es el caso de una posible normalización rápida del contexto geopolítico, especialmente si se reduce la tensión en Irán, lo que podría provocar una caída de márgenes de refino. A ello se suman factores como cambios regulatorios en combustibles renovables, aumento de competencia en diésel renovable y SAF, o un deterioro del entorno macroeconómico.

En definitiva, Neste ha presentado unos resultados que han superado a las previsiones debido a una coyuntura internacional que solo le aporta las ventajas del aumento de los márgenes de refino, sin los problemas propios de esta crisis como el aumento desorbitado de costes. No obstante, habrá que estar pendientes si esta crisis es duradera o de lo contrario se resuelve rápidamente, provocando una caída drástica en uno de los motores de crecimiento de la compañía. Aún con todo, RBC recomienda Sobre ponderar con un precio objetivo de 35 euros la acción.




