La narrativa del Banco Central Europeo (BCE) se agota y el mercado exige hechos. El gastado discurso sobre dependencia de datos empieza a perder impacto en un mercado que ya no escucha y sólo quiere hechos.
Dicho de otra manera, el Banco Central Europeo no lidera el ciclo económico, sino que reacciona a los eventos pues la inflación viene marcada por la energía y shocks externos, el crédito ya está endureciéndose por sí mismo y los mercados anticipan movimientos antes que el BCE. Parece que la presidenta de la entidad, Christine Lagarde, sigue siendo una gestora de expectativas (pasiva) más que una gestora activa.
¿Qué es el Euribor y cómo puede el conflicto de Irán provocar que suba tu hipoteca?
Estas son algunas de las opiniones que hemos recogido en Merca2:
Claudia Fontanive-Wyss, Gestora de Carteras en Vontobel señala que el enfoque prudente y basado en los datos del BCE, respaldado por una comunicación cuidadosa y una mayor coordinación fiscal, es adecuado para el entorno actual. La flexibilidad y la disposición para responder a los riesgos cambiantes serán fundamentales mientras los responsables políticos trabajan para mantener la estabilidad y apoyar la recuperación europea a lo largo de 2026.
Por su parte, François Rimeu, estratega sénior de Crédit Mutuel AM, indica que es probable que el BCE mantenga una postura de espera, monitorizando los efectos indirectos del conflicto en Oriente Medio más allá de abril, al tiempo que reitera su compromiso con el objetivo de inflación.
Martin Wolburg, economista sénior de Generali AM (parte de Generali Investments), puntualiza que las lecciones de 2022 justifican una subida de los tipos de interés: “Consideramos ligeramente más probable que el BCE suba su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos hasta el 2,25% en junio, el límite superior del rango de política neutral, y consideramos exageradas las expectativas del mercado de una subida de unos 50 pb en 2026. Reconocemos que los riesgos se inclinan hacia más subidas si la situación en Irán des escala”.

¿Que el BCE baje tipos? Nos vamos a junio
Nadia Gharbi economista para Europa en Pictet WM, destaca: no esperamos cambios de política monetaria en la reunión del BCE, siendo su postura basada en los datos, con monitorización de cerca de las expectativas de inflación, por si comienzan a desanclarse.
De hecho, en las declaraciones recientes los miembros del Consejo de Gobierno del BCE han mostrado una alineación inusual respecto al valor de esperar hasta junio para tener mayor claridad sobre efectos indirectos del conflicto en Oriente Medio en la inflación y en el crecimiento. Este enfoque cauto se debe a la significativa incertidumbre respecto a la duración y evolución del conflicto con Irán y una limitada evidencia por ahora de posibles efectos de segunda ronda. Va a prestar atención a la encuesta de expectativas del consumidor del BCE que se va a conocer antes de la reunión.
¿Qué es la inflación y cómo va a afectar a nuestro bolsillo el conflicto de Irán?
Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, afirma: seguimos esperando que no haya cambios en los tipos de interés clave en la reunión de este jueves. Simplemente es que, en este momento, hay demasiado pocos datos fiables para evaluar adecuadamente los riesgos de un aumento de la inflación a medio plazo.
Dado el alto nivel de incertidumbre geopolítica, es probable que el enfoque del BCE siga dependiendo de los datos, con decisiones que se adopten reunión por reunión.
Niall Scanlon, gestor de Carteras de Renta Fija en Mediolanum International Funds (MIFL), espera que el BCE mantenga los tipos sin cambios, en línea con las expectativas del mercado. Los recientes comentarios de los responsables del BCE sugieren que necesitan más datos sobre el impacto de la guerra en Oriente Medio antes de decidir si se justifica algún ajuste de la política monetaria.
Por último, Germán García Mellado, gestor de fondos de A&G Global Investors, concluye: «El BCE se encamina hacia una nueva pausa, en línea con los mensajes recientes de varios miembros del Consejo de Gobierno, incluida la presidenta Lagarde. La moderación de las tensiones geopolíticas tras el alto el fuego entre EE. UU. e Irán del pasado 8 de abril refuerza este escenario.
Aunque persisten episodios de volatilidad, el entorno geopolítico ha evolucionado hacia una menor tensión, tanto en el plano retórico como en el militar. Sin embargo, el repunte del crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril pone de manifiesto que la incertidumbre sigue siendo elevada.
En este contexto, mantener los tipos en abril se perfila como la opción más prudente, permitiendo al BCE preservar flexibilidad de cara a la reunión de junio, cuando actualizará sus previsiones macroeconómicas. Esta cita será clave para evaluar con mayor precisión los posibles efectos de segunda ronda derivados del encarecimiento energético.




