12 bancos europeos lanzan su stablecoin del euro bajo MiCA en 2025

El consorcio utilizará infraestructura de Fireblocks y se adapta por completo a MiCA. El objetivo es tener la moneda estable operativa en el cuarto trimestre de 2025, cuando se cumple un año de la aplicación plena del reglamento europeo.

Doce entidades bancarias de la zona euro han confirmado su participación en un proyecto conjunto para lanzar una stablecoin respaldada por el euro antes de que termine 2025. La infraestructura técnica corre a cargo de Fireblocks, y el diseño regulatorio se ajusta por completo a MiCA, el reglamento europeo de criptoactivos que entró en vigor en junio de 2024.

El consorcio incluye bancos de Alemania, Francia, España, Italia y los países nórdicos, aunque los nombres concretos no se han hecho públicos todavía. Según fuentes consultadas por CriptoNoticias, el objetivo es tener la stablecoin operativa en el cuarto trimestre de este año, justo cuando se cumple el primer aniversario de la aplicación plena de MiCA.

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Por qué doce bancos europeos apuestan por una stablecoin conjunta

La pregunta obvia es por qué ahora. Y la respuesta tiene dos partes: regulación y competencia.

MiCA ha creado un marco legal claro para los emisores de stablecoins en Europa. Antes de junio de 2024, lanzar una moneda estable vinculada al euro implicaba navegar un laberinto de licencias nacionales, requisitos de reservas ambiguos y supervisores con criterios dispares. Ahora existe un pasaporte único. Un emisor autorizado en un Estado miembro puede operar en los veintisiete.

Eso ha cambiado el cálculo de riesgo para los bancos tradicionales. Durante años, las stablecoins eran territorio de fintechs cripto-nativas: Circle con USDC, Tether con su dominio en dólares, o proyectos más pequeños como Stasis con el euro. Los bancos miraban desde la barrera. MiCA les ha dado la seguridad jurídica que necesitaban para entrar.

La segunda parte de la respuesta es la competencia. El mercado de stablecoins en euros sigue siendo pequeño comparado con el de dólares. A fecha de hoy, el USDT y el USDC representan más del 95% del volumen global de stablecoins. Las alternativas en euros —EURS, EURC, el propio EURe de Monerium— apenas alcanzan capitalización de mercado combinada de 500 millones de euros. Es un nicho sin dueño claro.

Los doce bancos ven ahí una oportunidad. Una stablecoin emitida por entidades bancarias reguladas podría captar demanda institucional que hoy evita los tokens emitidos por empresas cripto sin ficha bancaria. Fondos de pensiones, gestoras de activos, tesorerías corporativas: todos ellos necesitan garantías de custodia y reservas que solo un banco puede ofrecer con credibilidad.

El papel de Fireblocks en la infraestructura del euro digital bancario

Fireblocks es el socio tecnológico elegido para construir la infraestructura. La empresa israelí-estadounidense se ha convertido en el proveedor de custodia y emisión de activos digitales preferido por bancos y gestoras. Su plataforma ya gestiona más de 6 billones de dólares en activos transferidos desde su fundación, según datos de la propia compañía.

Para este proyecto, Fireblocks proporcionará la capa de emisión, custodia y liquidación de la stablecoin. El consorcio ha optado por una arquitectura permissioned sobre Ethereum, lo que significa que los validadores serán nodos controlados por los propios bancos, no mineros o stakers públicos. Esto reduce la descentralización pero aumenta el control regulatorio sobre las transacciones.

He visto críticas en redes sociales por esta elección. Algunos maximalistas consideran que una stablecoin bancaria sobre infraestructura cerrada no es realmente cripto. Tienen parte de razón: no es Bitcoin, ni pretende serlo. Pero para el público objetivo —instituciones que mueven cientos de millones al día— la descentralización total no es una prioridad. La prioridad es cumplimiento, trazabilidad y reversibilidad de operaciones si un tribunal lo ordena.

MiCA como catalizador: qué implica para el mercado europeo de stablecoins

El reglamento europeo de mercados de criptoactivos lleva ya casi dos años en vigor pleno. Su impacto en las stablecoins ha sido doble.

Por un lado, ha expulsado a Tether de varios exchanges europeos. USDT no tiene licencia MiCA y no parece que la vaya a solicitar pronto. Binance, Kraken y otros han dejado de ofrecer pares con USDT para usuarios europeos desde principios de 2025. Eso ha dejado un hueco que USDC ha llenado parcialmente, pero Circle sigue siendo una empresa estadounidense, con sede en Boston y reservas en bancos norteamericanos.

Por otro lado, MiCA ha establecido requisitos de reservas estrictos. El emisor debe mantener el 100% del valor en circulación en activos líquidos de alta calidad —bonos soberanos europeos, depósitos en bancos de la UE—. Y al menos el 30% debe estar en depósitos a la vista, no en títulos de deuda. Para los bancos del consorcio, esto no es un problema: ya cumplen esos ratios por su propia regulación prudencial.

El resultado es que MiCA favorece a los incumbentes bancarios. Las fintechs cripto deben asociarse con bancos para cumplir los requisitos de reservas, o solicitar una licencia de dinero electrónico que pocos han obtenido. Los bancos, en cambio, ya tienen la infraestructura de cumplimiento montada.

Creo que veremos más iniciativas similares en los próximos meses. Deutsche Bank ha anunciado planes propios, y SocGen ya opera su token EURCV bajo licencia MiCA. La stablecoin del consorcio de los doce bancos puede ser la más ambiciosa por número de participantes, pero no será la última.

La pregunta que queda abierta es si el euro digital del BCE llegará a tiempo para competir. El Banco Central Europeo sigue en fase de investigación, con un posible lanzamiento no antes de 2028. Para entonces, los bancos privados pueden haber ocupado ya el espacio. O pueden haber fracasado en conseguir adopción real fuera de nichos institucionales.

El cuarto trimestre de 2025 dirá mucho. Si la stablecoin del consorcio consigue integrarse en las principales plataformas de pagos corporativos y liquidación de valores, habrá demostrado que la banca tradicional puede competir en el terreno cripto. Si no, será otro piloto más que muere en el sandbox.


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