Bitcoin dispara a $77.000 tras la reapertura del estrecho de Ormuz

BTC marca máximos de 2,5 meses mientras el petróleo se desploma un 7%. El anuncio iraní alivia la presión inflacionaria y dispara el apetito por activos de riesgo.

Bitcoin ha superado los 77.000 dólares en las últimas horas, impulsado por un giro inesperado en la geopolítica del petróleo. El anuncio de Irán de reabrir el estrecho de Ormuz ha desplomado el crudo un 7% y ha disparado los activos de riesgo. BTC marca máximos de 2,5 meses.

La noticia llegó esta madrugada hora europea. Teherán confirmó la reapertura del paso marítimo más importante para el comercio global de petróleo, desactivando semanas de tensión que habían mantenido el Brent por encima de los 90 dólares. En cuestión de horas, el crudo se desplomó y bitcoin reaccionó al alza con una subida del 4% que lo llevó hasta los 77.943 dólares, según datos de CoinDesk.

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El precio de bitcoin responde a Ormuz

No es la primera vez que BTC reacciona a eventos geopolíticos, pero esta correlación inversa con el petróleo resulta llamativa. Mientras el crudo caía, los flujos hacia activos de riesgo se aceleraron. Bitcoin lideró las subidas entre las criptos principales, aunque Ethereum y Solana también registraron ganancias superiores al 2%.

El contexto importa. Durante las últimas semanas, la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del petróleo mundial— había presionado al alza los precios energéticos. Eso generó presión inflacionaria y reforzó las expectativas de tipos altos durante más tiempo. El anuncio iraní deshace parte de esa presión.

Los traders interpretaron la noticia como un alivio para los bancos centrales. Petróleo más barato implica menor inflación importada y, potencialmente, más margen para relajar la política monetaria. Bitcoin, sensible a las expectativas de liquidez, respondió al instante.

Máximos de febrero y la narrativa del refugio seguro

Con este movimiento, bitcoin recupera niveles que no veía desde principios de febrero. En aquel momento, BTC cotizaba en torno a los 78.000 dólares antes de corregir hacia los 68.000 durante marzo. La ruptura de los 77.000 es técnicamente relevante: ese nivel actuó como resistencia en tres ocasiones durante el último mes.

Hay quien ve aquí una confirmación de la tesis del refugio seguro. Yo soy más escéptico. Bitcoin no subió mientras Ormuz estaba cerrado; subió cuando se reabrió. Eso sugiere que BTC sigue comportándose como un activo de riesgo correlacionado con la liquidez global, no como oro digital. El oro, de hecho, cayó un 1,2% en la misma sesión.

Eso sí, la velocidad de la reacción llama la atención. Los mercados cripto procesaron la noticia antes que muchos índices bursátiles. Puede que no sea refugio, pero sí es termómetro.

Irán y la conexión cripto más allá del titular

Irán tiene una relación compleja con las criptodivisas. El país ha utilizado bitcoin para eludir sanciones internacionales y, según estimaciones de Chainalysis, ha sido uno de los principales orígenes de volumen minero durante los últimos años. La reapertura del estrecho no cambia eso, pero sí reduce la presión sobre el régimen.

Para el mercado cripto global, la implicación es indirecta. Menos tensión geopolítica significa menos flight to safety hacia el dólar y más apetito por activos denominados en otras divisas. Bitcoin, como activo sin jurisdicción, se beneficia.

También hay un efecto calendario. Abril suele ser un mes fuerte para BTC históricamente. Desde 2017, solo en dos ocasiones bitcoin cerró abril en negativo. Si la distensión en Oriente Medio se mantiene, podríamos ver continuidad alcista hacia los 80.000 dólares antes de mayo.

Análisis: correlaciones que cambian según el ciclo

Lo que hemos visto hoy es un recordatorio de que las correlaciones de bitcoin no son fijas. En ciclos anteriores, BTC subía cuando el oro subía. En 2024, se correlacionó estrechamente con el Nasdaq. Ahora responde al petróleo, pero en inverso.

Creo que esto refleja la maduración del mercado. Los traders institucionales que operan BTC también operan commodities y renta variable. Sus modelos de riesgo ajustan exposiciones en tiempo real. Cuando cae el petróleo y sube el apetito por riesgo, bitcoin entra en el flujo.

El riesgo aquí es doble. Primero, que la reapertura de Ormuz se revierta. Irán ha jugado esta carta antes. Segundo, que la caída del crudo no se traduzca en políticas monetarias más laxas tan rápido como el mercado espera. La Fed ha sido clara: necesita ver inflación controlada durante varios meses, no un solo dato favorable.

Para quien siga bitcoin como activo macro, el nivel a vigilar es 80.000 dólares. Una ruptura limpia por encima abriría camino hacia los máximos históricos de enero. Un rechazo podría devolver el precio a la zona de los 72.000-74.000, donde se acumula soporte técnico relevante.

La próxima referencia será la reunión de la Fed en mayo. Si Powell reconoce la mejora en el frente inflacionario, bitcoin tendrá combustible adicional. Si mantiene el discurso de prudencia, el rally de hoy podría quedarse en un movimiento aislado.


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