Noelia Tejedor: “El farmacéutico ha perdido poder, respeto y capacidad económica. O lo revertimos ahora o seguiremos igual”

La candidata al COFM defiende un modelo “más combativo y útil” frente a la continuidad del actual presidente y llama a votar a los 15.000 farmacéuticos madrileños

En el ecuador de la campaña electoral del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Noelia Tejedor atiende a MERCA2 con un mensaje claro: estas elecciones no son un trámite interno, sino una decisión estratégica sobre el futuro de la profesión farmacéutica en Madrid.


P. Estamos ante unas elecciones muy polarizadas. ¿Qué está realmente en juego?
R. Está en juego mucho más que un cambio de Junta. Estamos decidiendo qué modelo de profesión queremos: uno que se limite a gestionar lo que hay o uno que defienda activamente al farmacéutico y le devuelva el peso que ha perdido en los últimos años.
El Colegio tiene impacto directo en el día a día del farmacéutico: en su rentabilidad, en su capacidad profesional, en su futuro. Y eso hay que explicarlo claramente.

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P. Su principal competidor, el actual presidente, defiende estabilidad y continuidad. ¿Por qué no es suficiente?
R. La estabilidad está bien cuando las cosas funcionan. Pero cuando la profesión pierde margen, pierde competencias y pierde peso sanitario, la estabilidad no es una solución, es una inercia. Es inmovilismo
Nosotros creemos que no basta con ser institucionalmente correctos. Hay que defender al farmacéutico con firmeza, con datos y con determinación.


P. ¿Cuál es la principal diferencia entre su programa y el del actual presidente?
R. Nosotros ponemos el foco en tres cosas muy claras: retribución, competencias y utilidad del Colegio.
Queremos que el farmacéutico sea retribuido por su valor sanitario, no solo por la dispensación. Queremos defender sus competencias frente a otros colectivos. Y queremos un Colegio que sirva de verdad al colegiado.
No se trata de gestionar mejor, se trata de cambiar el enfoque.


P. ¿Cómo valora el papel del Colegio en las negociaciones con la Administración durante estos últimos cuatro años?
R. Ha sido claramente insuficiente.
El Colegio no ha tenido la capacidad ni la firmeza necesarias para influir en decisiones clave. En demasiadas ocasiones, se ha limitado a aceptar planteamientos de la Administración sin conseguir avances reales para la profesión.
Eso se traduce en una falta de resultados concretos y en oportunidades perdidas en aspectos estratégicos.
Creo que el Colegio debe recuperar peso en la negociación, con una actitud mucho más activa, exigente y orientada a resultados. No basta con estar en la mesa, hay que tener capacidad para condicionar lo que se decide en ella.


P. ¿Cree que la profesión ha retrocedido en los últimos años?
R. Creo que ha perdido posiciones. No porque los farmacéuticos sean peores, sino porque el entorno ha cambiado y no hemos reaccionado con la suficiente intensidad.
Nos enfrentamos a presión sobre márgenes, a invasión de competencias, a cambios regulatorios… y la respuesta ha sido demasiado lenta o demasiado institucional. No solo no se ha avanzado sino que incluso hemos retrocedido perdiendo competencias como la vacunación.
Eso hay que cambiarlo.


P. Su candidatura se presenta como una candidatura de unidad. ¿Qué significa eso?
R. Significa que hemos aprendido de lo que pasó en las anteriores elecciones, en lo que ocurrió desde el 2022: la profesión ha estado fragmentada,
Creo que esa división no nos fortalece, sino que debilita nuestra capacidad de avanzar y de defender nuestros intereses. Por eso, hablamos de unidad en un sentido real: integrar, sumar y aprovechar el talento existente en la profesión, que es mucho.
Unidad es dejar de lado dinámicas excluyentes y contar con profesionales valiosos independientemente de afinidades personales. Es construir un proyecto común en el que prime la capacidad, el compromiso y las ganas de trabajar por la profesión. Se trata de dar protagonismos a los agentes sociales, a las sociedades científicas, a todo el que pueda aportar y hacer crecer a la profesión


P. Cuando se piensa en farmacéuticos, muchas veces se piensa en el titular de farmacia comunitaria. Pero hay muchos otros perfiles. ¿Qué pueden esperar de usted?
R. Exactamente, ese es uno de los grandes problemas: se ha identificado al farmacéutico solo con un perfil, cuando somos una profesión mucho más amplia.
Mi compromiso es con todos: titulares, adjuntos, farmacéuticos de hospital, de industria, de distribución, de laboratorio, de salud pública o de investigación.
Todos ellos pueden esperar un Colegio que les represente de verdad, que entienda sus necesidades y que les dé soluciones concretas: desde formación útil y acreditada, hasta desarrollo profesional, visibilidad y defensa de sus competencias.
El Colegio no puede ser solo para una parte de la profesión. Tiene que ser para todos.


P. ¿Qué le diría a un farmacéutico que duda si votar o no?
R. Que vote. Que es fundamental que vote.
Somos algo más de 14,000 colegiados en Madrid, y solo votan unos 2500, 3000 y el Colegio influye directamente en nuestro trabajo, en nuestras condiciones económicas y en nuestro futuro profesional.
Entiendo perfectamente la desafección. Entiendo que muchos farmacéuticos piensen que su voto no sirve para nada o que todas las opciones son iguales. Pero no es así.

Hay miembros de la actual Junta Directiva que llevan más de 12 años en responsabilidades. Y es legítimo preguntarse: si en todo ese tiempo no se han producido cambios relevantes ni avances significativos, ¿qué podemos esperar en los próximos cuatro años?

No podemos aspirar a resultados distintos manteniendo las mismas dinámicas. La profesión tiene mucho más potencial del que está demostrando, pero necesita impulso, liderazgo y una forma diferente de trabajar. Este es un momento clave. No se trata solo de votar, sino de decidir qué tipo de Colegio queremos: uno que pase desapercibido o uno que realmente represente, defienda y aporte valor.
Y esa decisión está en manos de cada farmacéutico. Por eso, colegas colegiados, especialmente los que nunca han ido a votar. Haced este esfuerzo. Sé que todos tenemos ocupaciones laborales y familiares, pero es solo una vez cada cuatro años. Acudid a Santa Engracia este domingo de 10.00 a 20.00 con vuestro Dni. Vuestro voto puede ser el que incline la balanza, el que genere el cambio.
No votar es dejar que otros decidan por ti.


P. ¿Cuál es su mensaje final en este momento de campaña?
R. Que este es un momento clave. No estamos eligiendo solo una Junta, estamos decidiendo si empezamos a revertir la situación de la profesión o si seguimos como hasta ahora.
O damos un paso adelante y defendemos lo que somos… o seguimos siendo correctos institucionalmente mientras perdemos peso poco a poco.
Nos jugamos mucho. Y es ahora.


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