Naturgy está llamando la atención dentro del mercado por ser una empresa con un alto valor defensivo, es decir, destaca por tener un nivel de crecimiento limitado pero con visibilidad gracias a su peso en el negocio de redes. No obstante, desde JP Morgan ven el potencial de crecimiento de la compañía, no en sus negocios como los regulados o el gas (especialmente ahora con la coyuntura iraní); sino en su capacidad de crecer de forma inorgánica, es decir con procesos de adquisición (M&A). Esta circunstancia sumada a su flujo de caja libre elevado y a un dividendo atractivo da pie a que el banco neoyorquino recomiende Sobre ponderar con un precio objetivo de 30 euros la acción.
Naturgy brilla por su perfil defensivo
En este sentido, desde JP Morgan han recordado que la gran fortaleza de la compañía energética está en su estabilidad, gracias a su peso en el negocio regulado. En este sentido, el banco apunta a que Naturgy en redes (distribución de gas y electricidad) aporta entre 2.700 millones y 2.800 millones de euros de EBITDA anual, es decir casi la mitad de las ganancias del grupo. A esto se le suma que es un negocio con buena visibilidad, gracias a la ligera mejora de la regulación española en la retribución del sector gasista, donde se espera un incremento de hasta un 2,7% en 2027 en este sector.

Por otro lado, el informe mira con cierta preocupación el resto de negocios de la compañía. En este sentido las previsiones de JP Morgan esperan que el beneficio por acción de la compañía (BPA) pase de 2,09 euros en 2026 a 2,05 en 2026 y 1,94 en 2027; es decir descensos en el corto plazo. Esta caída en las previsiones se debe a la normalización de los resultados tras un 2025 marcando por extraordinarios y además a que a ojos del banco el negocio del gas no va a ser tan lucrativo como otros análisis apuntaban.
Irán podría no ser tan beneficiosa para Naturgy
Muchos informes y estudios venían apuntando que empresas como Naturgy podrían beneficiarse de la coyuntura del gas iraní; JP Morgan apunta a la dirección contraria respecto a la compañía. Si bien es cierto que los precios del gas europeo (TTF) se han disparado por la guerra de Oriente Próximo, Naturgy no podría aprovecharse de estos márgenes de beneficio al producir en Estados Unidos y vender en Europa porque esta producción de gas ya está cubierta a precio fijo.
Es decir, no puede aprovecharse de la subida del gas por la guerra de Irán porque ya ha pre-vendido su producción gasista estadounidense a un precio ya fijado e inferior al de la coyuntura. De hecho, según el banco, Naturgy solo podría beneficiarse de esta volatilidad cara a principios de 2027.

Por otro lado, las previsiones en torno al gas cara al 2027 bajan nuevamente ya que en ese año, a partir del 1 de enero, terminará el acuerdo de suministro de gas ruso procedente de la empresa Yamal, reduciendo hasta 35 TWh los contratos de GNL (gas natural licuado). Es decir, se reducirían los beneficios de su negocio de trading energético desde los 815 millones de euros en 2025 hasta los 557 millones en 2027.
El negocio defensivo de Naturgy y su dividendo atractivo convencen a los analistas
Aún así y a pesar de que el crecimiento orgánico sufre en el corto plazo, lo que dispara la valoración de la compañía a ojos de los analistas está en su potencial de crecimiento inorgánico. Según datos de JP Morgan, Naturgy podría ejercitar hasta 7.000 millones de euros en adquisiciones (M&A) sin perjudicar a su rating, que tiene un balance deuda neta/EBITDA de 2,5 veces.
Además, si estas operaciones se realizan con un múltiplo de 10 veces EBITDA, podrían generar una mejora en ese beneficio por acción con tendencia a la baja, hasta el 5,6%, sin comprometer a su dividendo.
Por último, el informe apunta a otro gran catalizador para la compañía y es la posible salida de un accionista dentro de Naturgy como es CVC (que tiene una participación del 13,8%), que a ojos del banco permitiría crear una nueva estructura dentro del accionariado que abogue más por el crecimiento.
Con todo, Naturgy sigue siendo una empresa claramente defensiva, que a ojos de JP Morgan no se va a aportar del alto spread entre precios del Henry Hub americano y el TTF europeo fruto de la volatilidad iraní. Aún así el banco neoyorquino considera que su potencial de crecimiento inorgánico y la posible salida de CVC como catalizadores que disparan su recomendación a Sobre ponderar, con un precio objetivo de 30 euros la acción.




