El despliegue de la inteligencia artificial avanza a un ritmo dispar en España. Aunque el país se ha consolidado como el territorio europeo donde más ciudadanos emplean esta tecnología de forma consciente, las diferencias internas son profundas y revelan una geografía digital desigual. La forma en la que cada comunidad autónoma adopta esta herramienta refleja tanto la madurez tecnológica como la percepción social de su impacto.
Los últimos datos recopilados por Equinix muestran un escenario complejo: regiones altamente digitalizadas y otras que mantienen una relación mucho más limitada con la IA. Esa brecha no solo marca el presente del país, sino que condicionará la capacidad de innovación, competitividad y eficiencia de empresas y administraciones en los próximos años.
El liderazgo inesperado de Murcia en el uso diario de IA
Murcia se sitúa como la comunidad que más utiliza la inteligencia artificial en su día a día, con un 45,46% de ciudadanos que recurren a ella varias veces cada jornada. La cifra supera ampliamente la media española, del 35,9%, y deja patente el arraigo de herramientas digitales en ámbitos tan diversos como la formación, el comercio electrónico o la automatización doméstica. La Rioja (44,4%) y Madrid (42,60%) completan este bloque de regiones con una adopción madura y un uso ya interiorizado en la población.
El contraste con otras comunidades es notorio. Las Islas Canarias representan el extremo opuesto: un 13,9% de sus habitantes reconoce utilizar IA menos de una vez al mes. Este distanciamiento digital se explica por factores socioeconómicos, menor penetración de tejido empresarial tecnológico y la falta de infraestructuras avanzadas en determinadas zonas del archipiélago.
Barcelona, el gran centro urbano que menos utiliza la IA
El caso de Barcelona resulta especialmente llamativo. A pesar de ser una de las ciudades con mayor dinamismo empresarial del país y un polo de atracción para empresas tecnológicas, su población registra solo 19 interacciones mensuales de media con herramientas de IA. La cifra queda muy por debajo de regiones como Murcia, donde el uso alcanza prácticamente las 27 interacciones mensuales.
Este dato abre interrogantes sobre el tipo de adopción real que está teniendo la IA en entornos urbanos complejos, y sobre si la población percibe esta tecnología como una herramienta útil o si permanece ajena a su impacto cotidiano, incluso cuando está integrada en múltiples servicios digitales.
Comprensión y confianza: una España dividida en dos
Más allá del uso, el nivel de confianza y entendimiento sobre cómo funciona la IA también varía según el territorio. En términos generales, un 56% de los españoles siente que comprende su funcionamiento, una cifra muy próxima a la media europea (55,8%). Sin embargo, la fotografía cambia por completo cuando se analizan las comunidades autónomas.

Murcia vuelve a encabezar el ranking, con un notable 68,18% de ciudadanos que declaran entender la tecnología. Le siguen La Rioja (66,67%) y Navarra (63,64%). En el lado contrario, se observa mayor inseguridad entre vascos (57,50% afirman no tener confianza en su comprensión), seguidos de castellano-leoneses (51,22%) y asturianos (50%). Esta dicotomía refleja la necesidad de impulsar programas formativos que permitan un acceso igualitario a una tecnología llamada a transformar el mercado laboral, la gestión pública y la vida cotidiana.
¿Somos realmente conscientes del uso de la IA?
Una de las conclusiones más reveladoras del estudio es la desconexión entre uso real y uso percibido. En Europa, un 17,5% asegura que “nunca” emplea inteligencia artificial. En España, este porcentaje baja al 13,7%, pero continúa siendo alto, especialmente si se considera la presencia masiva de IA en aplicaciones móviles, asistentes virtuales, redes sociales y servicios digitales básicos.
Tal como destaca Bruce Owen, presidente de Equinix en EMEA, la IA ya está presente “en el bolsillo, en la muñeca y en la bandeja de entrada”, aunque muchos ciudadanos no sean conscientes de ello. Esta falta de percepción no solo limita su aprovechamiento, sino que también puede frenar la implantación de soluciones más sofisticadas en sectores estratégicos.
Gallegos, los más preocupados por el avance de la IA
Aunque el grado de preocupación en España es bajo, con solo un 12,1% que se declara inquieto o nervioso ante el avance de la IA, existen diferencias llamativas. Galicia se posiciona como la región con mayor inquietud: en A Coruña, el porcentaje alcanza el 22,47%, y en el conjunto gallego asciende al 21,54%. Son niveles significativamente superiores a la media europea (15,7%) y a países como Suiza (11,9%), el menos preocupado del estudio.
Este temor contrasta con el entusiasmo que muestran otros españoles. Un 28,5% siente curiosidad, y un 26,8% se declara optimista ante el auge de la IA. Ambas cifras se sitúan muy por encima de la media europea, lo que confirma el carácter abierto y favorable hacia la innovación tecnológica en gran parte del país.
La infraestructura que sostiene la nueva era digital
El informe también destaca el papel fundamental de la infraestructura digital. Con más de 120 centros de datos en EMEA, Equinix sostiene las operaciones de IA que permiten desde la gestión energética inteligente hasta la aceleración del desarrollo farmacéutico o la optimización alimentaria. La compañía ha lanzado un AI Proving Ground global, un entorno de pruebas diseñado para que empresas y socios tecnológicos colaboren, reduzcan riesgos y aceleren el lanzamiento de soluciones basadas en IA.
El futuro de esta tecnología depende tanto de su accesibilidad como de la capacidad de la ciudadanía para comprenderla y utilizarla de forma consciente. La brecha entre regiones como Murcia y Barcelona ilustra que la expansión de la IA en España no será homogénea, y que la educación digital es tan importante como la infraestructura que hace posible su funcionamiento.





