Microsoft o TikTok entran en la revolución de la inteligencia artificial (IA), que se ha convertido en un arma de doble filo para las grandes compañías tecnológicas. Por un lado, promete mejorar la eficiencia, acelerar el desarrollo de nuevos productos y abrir fuentes de ingresos impensables hace tan solo un lustro.
Por otro, está obligando a las empresas a recalibrar sus plantillas a un ritmo inédito, con oleadas de despidos que afectan a miles de profesionales cada pocos meses.
3Un nuevo criterio de evaluación: la adopción de Inteligencia Artificial
Según filtraciones internas recogidas por la prensa financiera, Microsoft planea introducir métricas explícitas sobre uso de Inteligencia Artificial en sus revisiones de desempeño. Es decir, de ahora en adelante no solo se medirá el cumplimiento de objetivos tradicionales, sino la capacidad de cada equipo —incluidos los mandos intermedios— para integrar herramientas de IA generativa o modelos predictivos en sus flujos de trabajo.
De esta forma, la dirección busca premiar la innovación y castigar la resistencia al cambio. Y si eso implica prescindir de un número significativo de puestos “redundantes”, la compañía está dispuesta a asumir el coste social con tal de ganar agilidad, gracias a OpenAI y otras desarrolladores.



