El mercado del petróleo ha respondido con indiferencia al exabrupto arancelario de Donald Trump. La cotización del crudo, de momento, está a leguas de contagiarse de la guerra comercial declarada por el presidente de EEUU, quien ha excluido al ‘oro negro’ del bombardeo de gravámenes. Los riesgos para el sector, sin embargo, son muy reales, ya que las tasas a otros productos pueden provocar una disrupción en la demanda.
A última hora del miércoles, Trump presentó un arancel mínimo del 10% sobre la mayoría de los bienes importados por Estados Unidos, el mayor consumidor de petróleo del mundo, con tasas mucho más altas para productos de docenas de países. Esta medida intensifica las tensiones comerciales internacionales y eleva el riesgo de una crisis inflacionaria que frenaría el crecimiento económico, tanto en EEUU como a nivel mundial.
Los productos afectados van desde los automóviles al acero, pasando por el sector agroalimentario. La energía, sin embargo, se ha salvado de la quema, por lo que los exportadores de petróleo, gas y productos refinados no tendrán que pagar tasas extra.
EL PETRÓLEO ‘PASA’ DE TRUMP… DE MOMENTO
Consumado el fatídico anuncio de las tarifas, los precios del petróleo no solo no cogieron una pulmonía, sino que incluso cayeron un 3%. Los futuros del Brent bajando 1,97 dólares, o un 2.63%, hasta los 72,98 por barril, después de haber caído hasta un 3,2% anteriormente, la mayor caída porcentual diaria desde el 5 de marzo. Por su parte, los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) de EEUU cotizaban 2,01 dólares más baratos, o un 2,80%, hasta los 69,70 dólares por barril, tras haber retrocedido hasta un 3,4% más temprano.
La razón por la que Trump ha dejado el petróleo al margen de su revolución tarifaria es clara: Estados Unidos no necesita importar crudo. Ya es, además del principal consumidor, el mayor productor del mundo, liderando una nueva generación de potencias petroleras externas a la OPEP junto a Guyana, Canadá y Brasil. El magnate neoyorquino tiene, además, la intención de que su país intensifique la producción, expresada a través de su célebre eslogan electoral drill, baby, drill («perfora, cariño, perfora»).
El peligro para el sector petrolero, por tanto, no está en un repunte de precios, sino en todo lo contrario: un hundimiento de la demanda causado por la parálisis en el comercio y la economía.
EL PELIGRO QUE REPRESENTAN LOS ARANCELES DE TRUMP PARA EL MERCADO PETROLERO NO RADICA EN EL AUMENTO DE PRECIOS, SINO EN TODO LO CONTRARIO: un hundimiento de la demanda causado por la parálisis en el comercio
Los aranceles sacudieron los mercados el jueves: el índice Nikkei de Japón cayó a su nivel más bajo en ocho meses, el yuan chino descendió a su nivel más bajo en siete semanas y los mercados bursátiles retrocedieron en las primeras operaciones en Asia.
«El anuncio de aranceles en EEUU claramente tomó por sorpresa a los mercados. Antes del anuncio, se especulaba con un arancel uniforme del 15-20%, pero la decisión final fue más agresiva» -comentó Yeap Jun Rong, estratega de mercado en IG, en un correo electrónico del que se hizo eco Reuters– «Para los precios del petróleo, ahora el enfoque se centra en las perspectivas de crecimiento global, que probablemente se revisarán a la baja debido a estos aranceles más altos de lo esperado».
«Sabemos que será negativo para el comercio, el crecimiento económico y, por lo tanto, para el crecimiento de la demanda de petróleo. Pero aún no sabemos qué tan grave será, ya que los efectos tardarán un poco en manifestarse», dijo a Reuters Bjarne Schieldrop, analista jefe de materias primas en SEB.

El miércoles, los analistas de UBS recortaron sus previsiones para los precios del petróleo, recortándolos en tres euros por barril para el período 2025-2026, hasta los 72 euros por barril. Los expertos justificaron su decisión en los «fundamentos más débiles» del mercado del crudo.
Ahora, los operadores y analistas esperan una mayor volatilidad en los precios a corto plazo, ya que los aranceles podrían modificarse si los países negocian tasas más bajas o implementan medidas de represalia.
«mientras otros sectores afrontan aranceles significativos, el sector energético puede mantener sus exportaciones sin costos adicionales, lo que podría fortalecer su posición en el mercado de Estados Unidos»
Antonio Aceituno, presidente de Tempos Energía
MERCA2 se ha puesto en contacto con Antonio Aceituno, presidente de Tempos Energía, quien aporta otra lectura sobre la decisión de Trump de no aplicar aranceles al petróleo: «La temporada de conducción en Estados Unidos se extiende desde últimos de mayo, hasta primeros de septiembre. En esta ventana, hay finales de semana hasta con casi 40 millones de desplazamientos. De esta manera, el consumo de gasolina se incrementa mas del 10%».
Donald Trump, a sabiendas de este escenario, ha optado por no incluir en los aranceles que acaba de anunciar a los productos energéticos, en opinión de Aceituno. «La buena noticia es que mientras otros sectores enfrentan precisamente aranceles significativos, el sector energético puede mantener sus exportaciones sin costos adicionales, lo que podría fortalecer su posición en el mercado de Estados Unidos», concluye.
LA PELOTA, EN EL TEJADO DE LA OPEP+
El sector también está a la espera de que la OPEP+ (grupo constituido por la OPEP y su ‘círculo externo’) liderado por Rusia, esclarezca su estrategia de producción.
A principios de marzo, el bloque confirmó que procedería con el aumento progresivo en la producción de petróleo a partir de abril. Después de muchos amagos, indecisiones y retrasos, el cártel finalmente ‘abrió el grifo’, añadiendo otro factor de arrastre a la baja para los precios.
Según cálculos de Reuters, el incremento inicial ascenderá a 138.000 barriles diarios. «Este aumento gradual puede ser pausado o revertido dependiendo de las condiciones del mercado» -ha advertido el bloque mediante un comunicado- «Esta flexibilidad permitirá al grupo continuar apoyando la estabilidad del mercado petrolero».





