El fin de los descuentos a los peajes eléctricos pone a la industria de los nervios

La industria electrointensiva en general, y la siderúrgica en particular, han puesto el grito en el cielo ante la derogación de los descuentos a los peajes eléctricos. Denuncian que el fin de las ayudas, previsto en el Decreto Ómnibus, afectará gravemente a los balances y a la capacidad competitiva de las empresas.

Los peajes eléctricos son el importe que cobra la compañía distribuidora por el uso de sus redes eléctricas. La reciente decisión del Congreso de los Diputados de derogar el Real Decreto-Ley 9/2024 (el archiconocido ‘Decreto Ómnibus’) ha puesto fin a la prórroga del descuento del 80% en los peajes eléctricos prevista para 2025.

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EL DESCUENTO A LOS PEAJES, «NECESARIO» PARA LA COMPETITIVIDAD

La Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía, (AEGE) se ha manifestado al respecto reclamando la prórroga del descuento, la cual considera «necesaria» para que las electrointensivas mantengan sus estándares de competitividad.

AEGE agrupa a las industrias electrointensivas, es decir, aquellas para las que la electricidad es un factor primordial en su proceso. Generalmente estas actividades pertenecen a la industria básica, que es aquella dedicada a la transformación de las materias primas, y por tanto, requiere una mayor cantidad de mano de obra y de energías que otros sectores industriales. En estas industrias el coste energético puede llegar a suponer un 50% de los costes de producción, y en algunos casos lo supera.

AEGE denuncia que la derogación «tendrá un impacto negativo para la industria española, que pierde una medida que equiparaba este coste con el de nuestros competidores más próximos y que estaba vigente desde el estallido de la crisis energética que provocó la invasión de Ucrania en 2022».

LAS ELECTROINTENSIVAS RECLAMAN QUE LA REDUCCIÓN EN LOS PEAJES SE CONVIERTA EN UNA MEDIDA ESTRUCTURAL QUE LES PERMITA EQUIPARARSE CON SUS HOMÓLOGAS EUROPEAS

«Sin la aportación que supone esta medida no habrá mejora de competitividad en 2025, aumentando en un 5% la factura eléctrica del consumidor electrointensivo» -continúa- «Además, AEGE viene reclamando que la reducción del 80% de los peajes de acceso a las redes de transporte y distribución de electricidad se convierta en una medida estructural que permita a la industria electrointensiva equipararse con homólogos europeos como franceses o alemanes, donde los peajes eléctricos son mínimos».

El descuento del 80% en el peaje eléctrico, manifiesta la asociación, «permitía reducir la brecha competitiva y, con ello, apostar por la actividad industrial que con estos cambios se ve impactada muy negativamente».

EL ACERO, AL ROJO VIVO

La industria intensiva por antonomasia es la siderúrgica, que también ha hecho presión contra la decisión de eliminar las ayudas a los peajes.

Lo ha hecho a través de la Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID), que ha emitido un comunicado criticando la medida. Ésta «impacta directamente en los grandes consumidores industriales, entre ellos la siderurgia. Este cambio en el sistema fiscal, deja sin exención a un sector altamente impactado por los elevados costes energéticos».

SEGÚN UNESID, EL FIN DEL DESCUENTO A LOS PEAJES supondrá un coste de producción adicional superior a los 40 millones de euros anuales para la industria siderúrgica

Según estimaciones de UNESID, el fin de esta exención del 80% en peajes eléctricos supondrá un coste de producción adicional superior a los 40 millones de euros anuales para la industria siderúrgica. Esto se traduce en un incremento euro para el sector de cuatro euros por megavatio hora (MW/h).

«Urge reducir la factura eléctrica mediante peajes justos y costes eficientes para fortalecer la competitividad de nuestra industria en un mercado global cada vez más exigente», ha señalado Carola Hermoso, directora general de UNESID.

La asociación de las empresas españolas del acero recuerda además que, actualmente, producir en España supone el doble de costes que en otros países de la Unión Europea como Francia o Alemania.


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