Está claro que la Familia Real siempre ha estado muy vinculada al mundo del deporte. Su pasión por diferentes disciplinas deportivas es una realidad de la que siempre han parecido sentirse orgullosos. Una tradición que, según parece, han heredado tanto la princesa Leonor como la infanta Sofía. En el caso de esta última, además, todo indica que la hija menor de Felipe VI no tiene intención de que su interés sea únicamente como aficionada.
Un camino que, a pesar de su situación privilegiada en muchos aspectos, no parece que vaya a ser sencillo en absoluto. De hecho, de un tiempo a esta parte ya ha tenido que enfrentarse a obstáculos de diferente índole.
5Una vocación difícil
Que la infanta Sofía, al igual que su hermana, adora el fútbol, no lo duda nadie. Ahora bien, ¿tiene las aptitudes necesarias para competir de manera seria? Eso es algo que está por comprobarse. Y no lo decimos nosotros, sino al parecer los responsables del equipo al que aspira a formar parte, que tendrán que hacer las pruebas correspondientes para saber si la chica es adecuada para formar parte de sus filas o no.
En ese sentido, no parece que puedan existir privilegios daba su posición. El deporte y el talento para él, para bien o para mal, no conocen de estatus ni clase social.



