Tenemos muchas ideas preconcebidas sobre el desayuno, que además ni siquiera tienen ningún fundamento científico. Hemos asumido que esta primera comida del día tiene que estar compuesta por un vaso de leche, unas galletas o tostadas, quizá un revuelto o unos cereales, pero siempre en un abanico limitado de opciones. En realidad, ni hay un desayuno ideal, y ni siquiera es la comida más importante del día, como ya han desmentido muchos profesionales de la nutrición y la dietética. Pero, si eres de los que se levantan con apetito, mejor elegir alimentos naturales, no procesados, y saludables como fruta, verdura e incluso legumbres.
5EL HUMMUS, ESE GRAN INVENTO
El hummus en una gran alternativa. Es una receta sencilla y barata que podemos preparar en casa y conservar durante varios días. Se trata de un puré de garbanzos, con limón, tahini, ajo y aceite de oliva, a la que le podemos añadir otros ingredientes para obtener variaciones de la receta original, por ejemplo unas aceitunas negras, un trozo de pimiento del piquillo, e incluso medio aguacate. Con una tostada integral de hummus y una pieza de fruta, podemos tener un gran desayuno.



