Georgina: la historia de una hortera presuntuosa hecha documental por Netflix

El pasado 27 de enero Netflix estrenó el documental ‘Soy Georgina’, para mayor gloria de la mujer de Cristiano Ronaldo. Se han prodigado las docuseries sobre deportistas de élite, en activo o retirados, sobre todo en Netflix y Amazon Prime Video, pero no es tan habitual que la protagonista sea la pareja. Pero es que Georgina se ha convertido en un icono y referente, admirada por algunos y odiada por muchos, y ha conseguido lo que parecía imposible: una exposición y demanda sobre ella igual y a veces mayor que la de Cristiano. Repasemos lo más jugoso de su documental pero también de lo que no se ve en él (y que Georgina obviamente no quiere que se sepa), como era de esperar.

 

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LA POLÉMICA CON SU PUEBLO

No hablamos de su tierra natal argentina, sino del pueblo donde se crio: Jaca. Como no, Georgina ha protagonizado una polémica a raíz de sus palabras sobre la localidad donde vivió hasta los 17 años. “A los 17 años me fui de Jaca a buscarme la vida porque no quería vivir en un pueblito pequeño donde no hay mucho que hacer. Por encima de todo, yo quería salir de Jaca”, dijo a XL Semanal.

Obviamente, los lugareños no tardaron en reaccionar, dolidos por en ninguneo al bonito pueblo del Pirineo aragonés, candidato por otro lado a albergar unos JJ.OO. de invierno. “Quien es capaz de definir a una ciudad con esas palabras está claro que es una persona tan limitada en intelecto que no merece ni un menosprecio. Mejor, el olvido…” o “Limitada de m****, eres una mantenida que encima reniegas de tu pueblo” fueron algunas de las críticas que recibió por sus palabras. 

La foto que vemos de Instagram pertenece precisamente a su visita a Jaca en 2020 como parte del material del documental. A pesar de su bonito mensaje, no parece que haya servido para mitigar la molestia del pueblo. Es más, su visita a bordo de un lujoso Rolls Royce no fue muy bien recibida, aunque causó una enorme expectación.

 


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