Cada vez es más común que nos encontremos con series nacionales que consigan buenas críticas de los expertos y de los espectadores. Atrás quedan ya esos años en los que nuestras series estaban cargadas de estereotipos y lugares comunes, y que no arriesgaban ni en sus tramas ni en el desarrollo de sus personajes ni en todos los detalles técnicos que apreciamos ahora. La Casa de Papel, Vis a Vis, Los favoritos de Midas y Antidisturbios. La última serie de Movistar ha recibido el beneplácito de crítica y público y nosotros sabemos los motivos.
Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña

El tandem Sorogoyen-Peña es garantía de éxito. Director y guionista han dado muchas muestras de ello en todo su palmarés. Stockholm en el año 2013 fue su primer largometraje juntos y cosechó críticas muy buenas además de distintos premios del sector. Que Dios nos perdone o El Reino siguieron la misma senda. Ambos son profesionales valientes a los que no les importa arriesgar para encontrar el mejor resultado de las historias que quieren contar. Sorogoyen es especialista en los giros bruscos de cámara o los planos superpuestos que le dan un ritmo trepidante a la trama. Todo esto lo podemos apreciar en Antidisturbios, y son parte del éxito de la serie.
La trama

Está claro que las series hiperrealistas con trasfondo social gustan. Y mucho. Ese es otro de los éxitos de Antidisturbios. Hemos visto muchas series y películas inspiradas en los cuerpos de seguridad del Estado, pero en este caso es como si estuviéramos dentro del propio cuerpo de Policía. No hay disfraz ni maquillaje, es la realidad por muy violenta que sea. Además, el entramado de corrupción que está a la orden del día también tiene parte del mérito de que el thriller sea tan vertiginoso y adictivo.
Retrato de la actualidad

Como muchas de las buenas series que hemos mencionado, el valor que cualquier historia sea audiovisual o en papel, es que esta esté bien contextualizada. Es decir, que consiga retratar bien el escenario y tiempo en el que se enmarca la historia, y eso lo hace de forma magistral Antidisturbios. A pesar de que estamos ante una serie de ficción, es obvio que está muy bien documentada y plasma como nadie antes lo había hecho el clima de crudeza y dificultad al que se exponen tanto los agentes de la ley, como esa parte de la sociedad que -por distintos motivos- se enfrenta a ellos. Dureza y cinismo son algunos de los adjetivos en los que uno piensa al terminar de ver la serie. Además, el director sabe posicionarse a ambos lados de la historia: la que denuncia la mala praxis de los agente y la que asiste al ninguneo del cuerpo en distintos momentos.
Los actores

Al margen de que el elenco de Antidisturbios reúne a la creme de la creme de nuestro país, lo cierto es que los actores demuestran una entrega al oficio muy por encima de la media en esta serie. Mención especial la de Vicky Luengo en el papel de Laia, que se come la pantalla y la serie en general. Pero también Raúl Arévalo, que vuelve a demostrar lo que es capaz de hacer, Álex García al que probablemente esta serie le dará el sitio que se merece en la industria y Hovik Keuchkerian que sigue cosechando personajes inolvidables a su carrera.
Aspectos técnicos

Pero por si todo lo que hemos dicho antes fuese poco, lo cierto es que también los aspectos técnicos de Antidisturbios son impecables. Combina de forma magistral el efecto cámara en mano, que nos acerca a los personajes y sus problemas, con las lentes angulares que se centran en los momentos duros de acción y violencia. El espectador se siente un personaje más de la historia y por ello nota la adrenalina y la asfixia que sienten los protagonistas. El montaje y la banda sonora también son impecables, y se integran perfectamente con la producción.




















