Existen muchas dietas para poder bajar de peso de forma progresiva y otras que lo hacen de forma muy rápida. Por lo general, las que lo hacen de forma rápida son las llamadas dietas milagro que suelen ser bastante peligrosas para la salud, incluso de las personas que están sanas. Por tanto, deberías evitarla, más aún si padeces algún tipo de problema de corazón o de cualquier otro tipo. Para esos casos, existe alguna dieta que te permitirá adelgazar de forma segura.
Aquí tienes algunas claves para poder elegir una dieta adecuada para este tipo de patologías, y algunas recomendaciones para evitar caer en algunos errores típicos.
Claves para una buena dieta si tienes problemas de corazón
¿Qué debes saber?
Si buscas perder peso, se suele recomendar comer menos, pero realmente lo que hay es que comer mejor. Esa es la clave de una dieta saludable. Comer de forma equilibrada, y de todo. La clave está en que las calorías que consumas sean de calidad, y no vacías.
Además, si tienes algún tipo de patología, como las enfermedades del corazón, es importante que antes de comenzar una dieta consultes con tu médico sobre esa decisión para que te pueda asesorar. No busques dietas de Internet o en ciertos centros nutricionistas donde solo buscan resultados rápidos y no la salud.
Existen algún tipo de dieta como la cetogénica o las de ayuno intermitente, o algunas que fomentan el consumo de proteínas, etc., que no son nada recomendables para cuando se tienen problemas de salud. De hecho, algunos estudios de la Universidad de Oxford pusieron en su objetivo las dietas bajas en calorías, por debajo de las 2000 kcal recomendadas para un peso saludable. Y según las conclusiones, este tipo de dietas podía empeorar la situación del paciente.
El trabajo publicado muestra resultados preocupantes, y el problema no está en sí en la mera reducción de las calorías en la dieta, sino que los recortes de calorías en algunas dietas milagro son tales que se generan problemas de salud por la búsqueda de adelgazamiento rápido. Algunos análisis determinaron que aunque la grasa visceral y alrededor del hígado había reducido, la del corazón se había aumentado considerablemente, perjudicando su actividad. En conclusión, parece que las pérdidas de grasa rápida hace que sea absorbida por el músculo cardíaco.
Por tanto, si tienes problemas de corazón o de cualquier otro tipo, incluso si no los tienes, di siempre no a una dieta demasiado estricta con consumos reducidos de calorías o privación de cierto tipo de alimentos. Ese tipo de dietas solo se deben llevar a cabo en caso de que sea necesario, y seguidas por un profesional de la salud, como en algunos casos de hipertensión, diabetes, obesidad, etc.
Mejores alimentos para cuidar tu corazón en la dieta

Si te preocupa tu dieta y el estado de salud de tu corazón, deberías apuntar una lista con los alimentos más beneficiosos para que tu corazón lata sano. Los alimentos son bastante cotidianos, pero por las malas dietas, la comida basura, y las modas importadas de EE.UU., se están perdiendo los buenos hábitos de la dieta mediterránea.
En una buena dieta para el corazón, no deberían faltar los siguientes productos:
- Nueces: en todas sus variedades aportan ácidos grasos beneficiosos para el corazón, como el Omega-3.
- Brócoli: en una dieta para bajar de peso y reducir problemas de corazón, siempre debes consumir brócoli por sus aportes en ácido fólico, hierro, zinc, calcio, vitamina K, y antioxidantes.
- Chocolate negro: mejor mientras más puro sea. Por tanto, no te prives de chocolates de >70% en tu dieta. Tiene antioxidantes poderosos y ayuda a restaurar la flexibilidad de las arterias, así como evitar leucocitos pegados a las paredes de los vasos sanguíneos.
- Cúrcuma: la curcumina es un gran antioxidante que reduce las posibilidades de sufrir insuficiencia cardíaca e hipertensión por su poder antiinflamatorio.
- Líquido: siempre mantente bien hidratado, cambia los refrescos azucarados por agua o infusiones saludables, como el té verde. El té en la dieta puede prevenir enfermedades cardiovasculares y ayudar a reducir la grasa en sangre.
- Aceite de oliva: el buen AOVE es esencial para la salud de tu cerebro y corazón, por tanto, no debería faltar en una buena dieta. Posee ácidos grasos saludables y antioxidantes.
- Salmón: también ayuda a mejorar los niveles de colesterol malo y triglicéridos. Incrementa la fluidez de la sangre y mejora la elasticidad de las arterias. También lo hacen otros pescados azules.
- Legumbres: muchos estudios aseguran que son una de las proteínas más saludables que consumir en una dieta. Además, aportan poca grasa si se preparan de forma correcta (sin morcilla, chorizo, tocino, y otras piezas cárnicas que suelen agregarse a los guisos).
Claves de la dieta saludable para tu corazón

Por último, aquí tienes algunas claves y consejos para llevar una buena dieta para perder peso y no dañar más tu corazón.
Para bajar de peso y mantener una salud cardiovascular fuerte, puedes atender a los siguientes puntos para tu dieta:
- Controla el tamaño de las porciones. No significa pasar hambre, pero sí evitar el abuso. Especialmente si son grasas saturadas o calorías bacías como la bollería industrial, precocinados, etc.
- Incrementa el consumo de vegetales y frutas. Eso por un lado te restará apetito para consumir otros productos poco saludables, y te beneficiarás de todos los nutrientes de estos vegetales. Dentro de la dieta, hay mejores y peores frutas, por ejemplo, los zumos azucarados, refrescos, batidos y frutas como el coco, pueden ser menos recomendables.
- Siempre cereales integrales. Si compras pan o consumes cereales, mejor que sean integrales para un aporte extra de nutrientes y fibra. Además, evita los cereales azucarados, barritas energéticas, o muesli, que no son tan saludables como se piensa.
- Limita la ingesta de grasas no saludables. En tu dieta debes reducir el consumo de grasas no saludables, como las transgénicas, monosaturadas, y polisaturadas. Y sustitúyelas por las grasas saludables, como las monoinsaturadas y poliinsaturadas. Por ejemplo, consume más aceite de oliva virgen extra, salmón, pescado azul, etc., y menos carnes grasas, manteca, mantequillas, margarinas, aceite de palma, procesados, etc.
- Fuentes de proteínas saludables. Mejor come proteínas procedentes de lácteos descremados, huevo, carnes de ave, pecado y legumbres. Evita carnes más grasas como la de cerdo, res, embutidos, salchichas, etc.
- Reduce el sodio. Evita el consumo excesivo de sodio, es decir, de productos como la sal. La mayoría de adultos sanos deben consumir menos de 1.5 gramos al día, pero esa cantidad se excede con creces… Muchos productos procesados contienen sodio camuflado, como algunas saldas, snacks, sopas preparadas, dulces, concentrados, etc.
Además, no olvides que de vez en cuando, y sin abusar, también puedes darle una alegría a tu corazón y darte el gusto de comer algo que te guste. Como por ejemplo, algún dulce, un poco de snacks, etc. Pero que eso no sea una constante…

































































































