La declaración de la renta es ese informe anual que la mayoría de los españoles debemos realizar para que se sepan nuestros ingresos. Aunque no todos debemos hacerla, sí que es cierto que la mayoría de trabajadores en activo la tienen o han tenido que hacer alguna vez.
Las deducciones fiscales asociadas a la misma, permiten que la persona interesada pueda pagar menos cantidad en el Impuesto de las Personas Físicas o IRPF. Por ello, conocerlas nunca está de más por si podemos acogernos a alguna de ellas.
Estas también tienen gran utilidad para aprender a calcular si la Renta nos saldrá o no beneficiosa. Por tanto, es bueno saber más de ellas y, sobre todo, si podemos hacer algo para rebajar ese pago anual. Descubre las deducciones fiscales que afectan de forma directa a tu declaración de la renta.
Qué son las deducciones fiscales de la declaración de la renta

Una deducción fiscal es aquella que se realiza sobre el pago del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas o IRPF. Este, al ser directo y personal, se calcula en cada momento de acuerdo a los ingresos brutos de la persona interesada. En función de los gastos o las circunstancias, puede ser reducido a través de una devolución cuando se presente la Renta.
Este tipo de deducciones son variadas y extensas. Son las encargadas de adecuar la gravación final del tributo a la circunstancia personal de cada uno de los contribuyentes según su situación laboral y de vida. Por ejemplo, están incluidas las deducciones por compra de vivienda habitual si esta se adquirió antes de 2013.
Para comprender un poco mejor los tipos de deducciones a los que nos podemos acoger, lo dividiremos entre trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia, como los autónomos. Cada uno de ellos tiene beneficios diferentes en cuanto a la realización y pago de la declaración de la renta.
Deducciones para trabajadores por cuenta ajena

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, tiene mucho que ver el salario mínimo que cobren durante el año. El mínimo que se exige para que el contribuyente deba declarar es de 5.550 euros anuales. Esta puede variar según mínimos establecidos. También se tienen en cuenta a las familias numerosas, que se deducen 1.200 euros si es de carácter general y 2.400 si cuenta con la categoría de especial.
Otro tipo de deducciones vienen asociadas a la discapacidad. Hasta 1.200 euros por cada ascendiente o descendiente que la tenga. En casos de familias monoparentales con dos hijos, serán 1.200 euros anuales. Por hacer la tributación conjunta en la declaración de la rente, la base imponible desciende hasta los 3.400 euros anuales.
Entre otras cosas, también se incluyen las aportaciones a sistemas de previsión social, como planes de pensiones, mutualidades, planes de previsión asegurados, etc. Las aportaciones a personas con discapacidad y a patrimonios protegidos de discapacitados también se contemplan. Ambas variarán según la cantidad aportada. Por último, se consideran también las aportaciones a mutualidades de deportistas profesionales. En este caso, las aportaciones no podrán ser más de 24.250 euros al año.
Rebaja en la declaración de la renta de los autónomos

En el caso de los autónomos, también existen algunas deducciones que debemos tener en cuenta a la hora de presentar la declaración de la renta. El punto principal es todo su material de trabajo, como, por ejemplo, el de oficina. Un ordenador es considerado como elemento de trabajo dependiendo del sector, así como los artículos de papelería y oficina que los autónomos deben adquirir por su cuenta. Todo ello es desgravable.
Otros gastos a deducir serán las dietas en horario de trabajo y otro tipo de material utilizado como, por ejemplo, los programas informáticos. Hay muchos en los que hay que invertir una cantidad de dinero importante. Por ello, nunca está de más informarse e incluirlo para beneficiarnos de una deducción. Otro de los elementos susceptibles de deducción es, por ejemplo, la gasolina. Se podrá desgravar en un 50% si el vehículo se emplea para ir al trabajo o visitar clientes. En caso de ser uno de mercancías, se desgrava al 100%.
Si se trabaja para una empresa situada en el extranjero, el contribuyente estará exento de tributar hasta 60.100 euros siempre que existan algunas condiciones. Por ejemplo, que se haya aplicado un impuesto parecido al IRPF en el país donde se realice la labor; que este no sea un paraíso fiscal; y, sobre todo, que, en caso de desplazamiento por parte del trabajador, este sea de forma temporal.
Las deducciones para los nuevos emprendedores

Este otro grupo también cuenta con deducciones significativas. Se puede deducir hasta un 20% del IRPF sobre la inversión cuando se cree una sociedad o se participe en una empresa de nueva creación. La base máxima será de 50.000 euros al año, y no podrá ser más del 40% del capital de la nueva empresa. Además, hay que mantener la participación entre 3 y 12 años.
Las inversiones tendrán una deducción del 20% en la declaración de la renta cuando se suscriban las acciones o participaciones de la sociedad creada. Para ello, debemos tener en cuenta algunos requisitos.
Además de que la base máxima será de los 50.000 euros anuales mencionados, estará limitada a una participación, junto a su cónyuge y familiares hasta de segundo grado. Los fondos de la empresa no deben superar los 400.000 euros al inicio de la misma cuando el inversos adquiera sus acciones.





































