Cuando comenzó la pandemia, una de las primeras medidas que se aprobó fue la moratoria concursal, a fin de proteger a empresas y autónomos con deudas y ayudarles a superar el bache económico.
Este período de gracia tenía previsto llegar a su fin el próximo 31 de diciembre, pero finalmente las demandas de los autónomos han sido atendidas y se prorroga durante siete meses más, hasta el 30 de junio de 2022.
¿Qué es la moratoria concursal?

Se trata de una medida en virtud de la cual no se puede dar inicio a un concurso de acreedores de forma voluntaria (por parte del empresario) ni a instancia de sus acreedores. Desde su puesta en marcha en marzo de 2020 ha evitado una cascada de concursos.
Sin embargo, los especialistas temen que cuando acabe este período los Juzgados de lo Mercantil reciban un auténtico aluvión de peticiones de concurso.
¿Por qué se estableció esta medida?

Porque en su momento se entendió que la crisis económica asociada a la pandemia podía ser especialmente dura (como efectivamente ha sido y sigue siendo), por lo que era necesario dar a las empresas un poco de aire.
Evitando los concursos se ofrece a empresas y autónomos la posibilidad de explorar nuevas vías para aumentar su rentabilidad y poder acceder al dinero que necesitan para poder hacer frente al pago de sus deudas pendientes.
La ampliación de la moratoria concursal

Los autónomos llevaban meses demandando la ampliación del plazo de la moratoria, conscientes de que muchos profesionales estaban tan solo al comienzo de su recuperación y acabar con esta medida de gracia podía hacer que acabaran concursados.
La decisión del Gobierno de aumentar el plazo ha sido muy bien recibida entre autónomos y empresas, aunque en los Juzgados de lo Mercantil siguen pendientes de la inevitable ola de peticiones de concursos que llegará en unos meses.
A la espera de la nueva Ley Concursal

La ampliación del plazo de la moratoria es también una buena noticia de cara a la espera de una legislación más favorable a los deudores, porque se está trabajando en una nueva versión de la Ley Concursal.
La nueva normativa será acorde a las prescripciones europeas, que prevé procesos más sencillos y rápidos, así como menos costosos para los deudores.
¿Llegará la nueva Ley a tiempo?

Europa le ha dado a España hasta el 17 de julio de 2022 para adaptar su legislación actual sobre concurso de acreedores a sus prescripciones. Si no lo hace a tiempo, el Estado tendrá que afrontar sanciones.
Desde los Poderes Públicos confían en que la tramitación esté lista a tiempo, y también en que los concursos que se presenten una vez finalizada la moratoria puedan ya regirse por la nueva Ley Concursal.
Los autónomos deben aprovechar el tiempo

Los especialistas en economía destacan que la ampliación de la moratoria concursal es algo que los autónomos deben aprovechar a su favor. No se trata de sobrevivir como zombis hasta el 30 de junio, sino de tomar medidas.
El objetivo es que, una vez pasado estos siete meses, el autónomo esté ya en una situación que lo aleja del concurso. Por tanto, ahora es momento de tomar decisiones importantes y gestionar bien los recursos.
Nada de aumentar la deuda

Entre los consejos que los expertos dan a los autónomos para salir de una situación complicada a nivel económico, uno de los primeros es que en este tiempo hay que intentar por todos los medios posibles no aumentar más la deuda.
Porque la moratoria es solo eso, una moratoria. Lo que no se pague ahora se acabará pagando en el futuro, así que mejor intentar que esa cantidad sea lo más baja posible.
Buscar nuevas fórmulas de rentabilidad

No solo se trata de controlar gastos y no incrementar la deuda, la clave para que los autónomos puedan salir de la crisis es que consigan aumentar la rentabilidad de su negocio. Algo que ahora es más complicado debido a la subida generalizada de precios que ha hecho encarecerse los gastos de la actividad.
Muchos ya están explorando nuevas vías para ganar dinero. Desde la búsqueda de nuevos clientes a la apertura hacia nuevos mercados, la venta de otros productos, etc.
Alternativas al concurso

Para aquellos que están en una situación muy complicada, una salida viable puede ser optar por algunas de las alternativas legales que existen al concurso de acreedores. Entre ellas destacan el acuerdo extrajudicial de pagos, el acuerdo de refinanciación y la propuesta anticipada de convenio.
Todas ellas parten de la base de una negociación entre el deudor y sus acreedores. Cuando se tienen deudas, lo mejor es dar la cara e intentar alcanzar un acuerdo de solución que sea viable para todos los implicados.
Presentar el concurso

La moratoria concursal implica que los autónomos no están obligados a presentar concurso si no quieren sufrirlo si son sus acreedores los que lo piden, pero eso no significa que no puedan solicitarlo de forma voluntaria.
Si la situación es ya del todo insostenible, no merece la pena esperar unos meses más, quizá sea mejor presentar ahora concurso voluntariamente.

































