Los macarrones son uno de los platos más protagonistas en casa. Tanto para cuando somos niños como de adultos, incluso, para muchos, siguen viéndose como el preferido. Son algo muy nuestro, tanto, que más de uno podría decir que su primera puesta en escena en la cocina vino de la mano de la preparación de estos macarrones. Tampoco nos extraña, puesto que son fáciles de elaborar y todavía más deliciosos al probar.
Pero en la variedad está el gusto, y lo cierto es que este tipo de pasta se presenta en la actualidad con un sinfín de recetas: con tomate y albahaca, aceite y queso, con chorizo, a la boloñesa, con atún, pollo… pero hay una que no es tan habitual: macarrones con bechamel. Un plato distinto, diverso, apto para todos en casa, y que se preparan de una manera muy fácil. Te lo presentamos desde MERCA2.
Los macarrones con bechamel, una delicia para pequeños y mayores

Y si los macarrones son los grandes triunfadores en muchas casas, la salsa bechamel es otra gran compañera para colocar en una amplísima variedad de platos. Hablamos del que es uno de los imprescindibles del recetario más ‘salsero’, así como un componente estrella en otras elaboraciones más clásicas: desde las croquetas, lasaña, canelones. Esta salsa no es difícil de preparar, pero la elaboración de una rica bechamel requiere una serie de trucos si queremos que salga perfecta.
Y ahí es donde entra en nuestros apetecibles macarrones que podemos preparar de una forma sencilla y muy diferenciada del resto. Una delicia para pequeños y mayores, puede hacerse como aprovechamiento, ya que se puede hacer con restos de pasta que nos queda de otra receta, también alguna sobra de carne picada o albóndigas que nos sobran, por ejemplo. Para ello, tendremos que tener a mano los siguientes ingredientes.
- 1kg de pasta tipo macarrón.
- 1 litro de salsa nápoles.
- 500 gramos de queso mozzarella rallado.
- 250 gramos de queso blanco rallado.
- 150 gramos de queso parmesano rallado.
- 300 ml de salsa bechamel.
- 1 lata de maíz dulce.
Los macarrones con bechamel, al horno: prepara y cuece la pasta

Lo que nos vamos a llevar esta vez, a diferencia del método tradicional, es que hagamos estos macarrones con un toque y estilo diferente: al horno. Como verás, no tienen mayor complicación, por lo que, si alguna vez los has hecho de la manera más popular y te gustaron, ahora podrás probarlos de igual forma de manera todavía más apetitosa.
Esta, como tal, es una elaboración que se aleja un poco de lo tradicional, sobre todo de lo que se conoce como cocina italiana. Para empezar, lo primero que debemos hacer será preparar nuestro kilo de pasta de tipo macarrón. Lo que haremos será cocer los macarrones, escurrirlos y reservarlos para el segundo paso, que será la elaboración de lleno de la salsa bechamel que los acompañará.
Procedimiento de la salsa bechamel para nuestros macarrones

Bien es cierto que con estas recetas de pasta que llevan salsas con bechamel o nata, como los espaguetis carbonara por ejemplo, hay que tener cuidado y tomarlas solo de vez en cuando, por su contenido calórico. Eso sí; más allá de esto, es importante que no abandonemos su componente principal: la pasta. Los hidratos de carbono son importantísimos en la alimentación, especialmente en lo que se refiere a la de los más pequeños.
Así, y luego de haber terminado con la cocción de nuestros macarrones (por cada 100 gramos corresponde un litro de agua en una olla normal y una cucharadita de sal por litro de agua), llegaremos entonces al segundo paso, que no es otro que el de la preparación de la salsa bechamel. Aquí, los ingredientes necesarios son la leche, harina, mantequilla y sal, pero hay alternativas admisibles. Por ejemplo, se puede emplear aceite de oliva y leche vegetal para obtener una bechamel vegana. La potencia del fuego ha de ser suave mientras la hacemos. La harina se quema fácilmente, lo que daría muy mal sabor a la salsa. Ahora bien, en el momento en que añadamos la leche hay que subir un poco el fuego.
La bechamel y los macarrones también permiten otras variaciones

En esencia, no es necesario añadir a la bechamel más que sal al gusto. Ahora bien, la pimienta y la nuez moscada son ideales para esta salsa. La pimienta blanca, más suave que la pimienta negra es preferible. Sea como sea, lo más importante, tanto en el caso de la pimienta como de la nuez moscada es que los muelas/ralles al momento. Por otra parte, es posible que la salsa bechamel haya espesado más de lo deseado para el gusto de nuestros macarrones.
Entonces, lo único que debemos hacer es añadir un poco más de leche. Ahora bien; cada vez que añadamos leche a nuestra mezcla, esta debe estar caliente. Al mismo tiempo, lo bueno de este tipo de salsas es que se deja hacer con multitud de variantes. Por ejemplo, si somos de añadir chalotas rehogadas, la bechamel se convertirá en una salsa soubisse. La salsa aurora nacerá si añadimos tomate. Todo esto tomará una consistencia perfecta a la hora del ritmo en el horno, aunque también vale de la manera tradicional.
Colocación de la pasta en el molde para horno

Una vez la pasta esté bien cocida y hayamos preparado nuestra salsa bechamel, que puede ser al gusto, por supuesto, será el momento de un tercer paso importante. Es lo que tiene que ver con la especialidad de ser unos macarrones hechos al horno. Y es que este golpe de efecto les dará una textura mucho más contorneada y mezclada con la salsa, dándole un gusto especial y todavía más sabrosos del que solemos hacer en el día a día.
Así, lo que haremos será pasarlos a un molde especial para horno, o bien una refractaria. Ante esto, lo que haremos será colocar la pasta hasta que llene toda la superficie del molde. En caso de que tengamos tiempo y de que queramos que el plato quede con una presentación especial, es posible hacer el intento de colocar la pasta en forma vertical hasta cubrir todo el molde.
El gratinado final

En siguiente orden, y ya como el último paso para terminar nuestro plato, cerraremos nuestra receta especial, lo que haremos será dorar el bacon en taquitos en una sartén. Así, cuando esté casi hecho, si queremos darle un toque extra, recomendamos el poder agregar al mismo un poco de chorizo troceado y se deja que se haga. Seguidamente, bañaremos los macarrones con la salsa de tomate. En caso de que hayamos colocado la pasta de forma vertical, como indicamos en el paso anterior, lo ideal es llenar todos los cilindros de macarrones con la salsa.
Posteriormente, y al haber bañado la pasta con la mencionada salsa de tomate, a esta lo que le añadiremos será montarla con un poco de queso rallado, para terminar de introducirlos al horno y lo dejamos, finalmente. Este será el proceso del gratinado, que se hará hasta que la superficie quede dorada y… ¡ya podemos disfrutar de estos macarrones al horno con bechamel!


































