La cocina en España ha progresado mucho en los últimos años, gracias a la calidad de los productos y al reconocimiento de chefs como Dabiz Muñoz o Jordi Cruz. Sin embargo, por mucho que los platos de vanguardia estén a la orden del día, en los hogares se apuesta más por la tradición, lo barato y lo simple. No hay un clásico más habitual que el huevo frito. Sin embargo, casi nadie los hace de 10. Aquí van unos cuantos consejos para bordarlo.
Usa mucho aceite para hacer un huevo frito
Cada vez se busca más cómo hacer un huevo frito al microondas, en el horno, en agua o a la plancha. Sin embargo, el tradicional, el de toda la vida, el que más rico está se tiene que hacer en una sartén con mucho aceite. Así evitaremos más de un problema. Por ejemplo, no se nos pegara por muy mala que sea nuestra herramienta. Después, el aceite es clave para otro de los aspectos más importantes a la hora de cocinar este producto.

Cómo lograr la puntilla
Sin aceite no hay puntilla. Y el aceite tiene que estar muy, muy caliente. Nada de echar el huevo justo después del aceite. Debes esperar hasta que esté a punto de humear. Sí, saltará, pero no queda otra. De esta forma la puntilla saldrá sola en apenas unos segundos y le dará a nuestro huevo frito no solo un mejor aspecto, sino también un pequeño toque crujiente que en boca se agradece. Vamos con otra de las claves.

Cocinar el tiempo justo
Mucha gente, sin conocimiento alguno, echa el huevo y lo deja unos cuantos minutos. Sobre todo, si ha cometido el error de freírlo con el aceite frío. Es importante que el huevo permanezca el tiempo justo, apenas quince o veinte segundos. Si el aceite estaba caliente, la puntilla estará, y así lograremos que la yema después esté líquida al romperla, que es lo que más se busca para cualquier tipo de elaboración. Pero hay más.

Cubrir la yema del huevo frito con aceite
Este paso quizás no sea necesario, pero visualmente, verlo todo blanco, siempre es mejor. Por ello aconsejamos, justo después de echar el huevo en el aceite caliente, con ayuda de una espumadera mover un poco del aceite encima de la yema. Así conseguiremos el aspecto tan deseado. En boca, eso sí, tu sensación no cambiará. Aunque el siguiente paso sí que puede marcar la diferencia.

Echa sal, siempre
Cuando se trata de algo tan simple y tan rápido, mucha gente olvida lo más básico: la sal. Y si te olvidas desde luego que lo vas a lastimar. Lo mejor es incorporar la sal al huevo una vez lo has abierto sobre un plato. Si eres de los valientes que rompes el huevo sobre la sartén directamente, entonces nada más agregarlo echa sal sobre la zona de la yema. Te contamos algunas cosas más sobre el huevo frito.

El huevo frito va bien con todo
El huevo frito es uno de los productos a los que más se recurre porque es barato, rápido y fácil de preparar (aunque ya has visto que hay muchos pequeños detalles que cuidar). Lo mejor, es que se puede combinar con todo. Con patatas fritas y jamón, como guarnición de un buen arroz blanco… Las posibilidades son infinitas y todas las elaboraciones están súper ricas. Pero, el huevo frito que te hemos enseñado a hacer, ¿es de verdad saludable? Te lo contamos.

No abusar del huevo frito
Si quieres hacer el huevo frito perfecto, como te hemos contado, mejor que no abuses de él. Por mucho que quieras retirar el exceso de grasa, habrá absorbido mucho aceite. Por eso, lo ideal es disfrutarlo así una vez a la semana, y después, si queremos abusar, usar otras fórmulas. Se puede preparar al microondas con un chorro de aceite, o en agua, con el huevo envuelto en plástico. Otra opción es el huevo duro, al que, si le das un tiempo de cocción reducido, también tendrá la yema líquida. Te contamos el último secreto.

Huevos de calidad
Otro aspecto a tener en cuenta es la calidad de los huevos. No te vamos a contar qué significan todo lo que viene en ellos, pero sí los números. Lo básico y fundamental para elegir bien:
- Si un huevo empieza por el número cero, quiere decir que se trata de huevos provenientes de gallinas camperas que, además, han comido pienso ecológico.
- Por otro lado, los que empiezan por uno son también gallinas camperas, pero su alimentación la hacen a través de un espacio cerrado. Es decir, aunque tienen aire libre y pueden salir a pasear, a picotear o lo que les apetezca, a la hora de comer están encerradas.
- Siguiendo con los números, un huevo con el 2 como primera cifra te indicará que son gallinas criadas en el suelo, pero, al contrario que las anteriores, no pueden salir al exterior, sino que viven en un espacio cerrado.
- Por último, los huevos del número tres son de gallinas criadas en jaula, una forma habitual en España, que garantiza una recogida fácil de los huevos para que no se ensucien.


























