El plato emblema de la gastronomía gallega. El pulpo a la gallega, como su propio nombre lo indica, es una elaboración autóctona del norte de nuestro país que tiene siglos de tradición y que se ha ido pasando de generación en generación. Algo sencillo y sin mucha complejidad, pulpo y pimentón, sin embargo tiene su secreto, sobre todo a la hora de conseguir que el pulpo nos quede bien tierno, como si fuera mantequilla. Por ello, te vamos a presentar la receta de Arguiñano para hacer el pulpo a la gallega que tiene más sabor que la tradicional.
INGREDIENTES PARA EL PULPO A LA GALLEGA

Ni David Muñoz, ni Martín Berasategui, el cocinero más popular de nuestro país es y siempre será Karlos Arguiñano. Todas las mañanas nos acompaña en la pantalla enseñándonos infinidad de recetas y parece que su imaginación dentro de la cocina no tiene límites. Los ingredientes que vamos a necesitar para hacer esta receta de pulpo a la gallega de Arguiñano son los siguientes: un pulpo, cuatro patatas, aceite de oliva virgen extra, pimentón dulce y sal. Todos estos ingredientes los puedes comprar en tu supermercado de confianza.
PRIMER PASO: LIMPIAR EL PULPO

Antes de ponernos manos a la obra, tenemos que recordar que esta receta es muy sencilla y que no se necesita años de experiencia en la cocina o una estrella Michelín para lograr un pulpo a la gallega de diez. Lo primero que tenemos que hacer es limpiar el pulpo. Os puede parecer una tontería, pero este paso es fundamental, así que cogemos nuestro pulpo y le damos una buena enjuagada tratando de retirar todo tipo de suciedad que pueda tener en los tentáculos. Acto seguido, vamos a retirar el pico que se encuentra en la parte inferior empujándolo hacia fuera.
SEGUNDO PASO: ‘ASUSTAR’ EL PULPO

Una vez que tenemos bien limpio nuestro producto, cogemos una cazuela donde sepamos que cabe perfectamente el pulpo, añadimos unos 500 mililitros de agua y la pasamos al fuego a temperatura alta. El proceso de ‘asustar’ al pulpo consiste en que, cuando el agua esté hirviendo, metemos el pulpo durante dos segundos y los sacamos. Dejamos que vuelva a hervir el agua y repetimos el proceso pero esta vez lo dejamos 5 segundos. Repetimos el proceso unas cinco o seis veces.
TERCER PASO: COCINAR EL PULPO

El proceso que hemos hecho previamente es fundamental, así que no podemos saltárnoslo, ya que conseguiremos que el pulpo esté mucho más tierno y sin necesidad de darle una cocción de varias horas. Acto seguido, introducimos el pulpo en el agua y dejamos que se cocine durante 40 minutos con la tapa vacía. Es opcional, pero te recomendamos que sazones el agua con un poco de sal para que el pulpo empiece a coger sabor.
CUARTO PASO: COCER LAS PATATAS

Durante los 40 minutos que se va a pasar el pulpo en el agua, podemos aprovechar para preparar el acompañamiento más clásico del pulpo a la gallega: las patatas cocidas. Para ello, cogemos una cazuela mediana con una generosa cantidad de agua y la pasamos al fuego a temperatura media. Cuando empiece a hervir el agua, añadimos las patatas y las cocemos durante 20 minutos. Un tip para que se hagan antes las patatas es cortarlas por la mitad si son muy grandes o retirarle la piel, aunque este último no lo recordamos porque es más difícil retirar la capa exterior de la patata al natural que cuando está cocida.
QUINTO PASO: CORTAR EL PULPO

Pasado los 40 minutos de cocción, retiramos la cazuela del fuego y sacamos el pulpo. Si quieres sentirte un profesional, coge un bol de buen tamaño con agua fría y cuando saques el pulpo, lo metes en el bol, con esto conseguiremos cortar la cocción del pulpo y así quedaré bien tierno. Para cortar el pulpo, tratamos de retirar los tentáculos de la cabeza y cada uno de los tentáculos los troceamos en trozos de unos dos o tres centímetros de grosor. La cabeza no la vamos a utilizar para este plato, aún así se puede comer sin ningún tipo de problema.
SEXTO PASO: EMPLATAR EL PULPO A LA GALLEGA

Después de cortar todos los tentáculos de nuestro pulpo, es momento de volver con las patatas. En este caso, retiramos la piel con mucho cuidado y tratando que no quede ningún pellejo. A continuación, cortamos las patatas en trozos de unos dos o tres centímetros de grosor. Colocamos los trozos de pulpo y patata en un plato, si puede ser de madera para darle ese toque tradicional, y sazonamos con una generosa cantidad de aceite de oliva y pimiento dulce o picante, dependerá del gusto de cada uno. Y ya estaría listo nuestro pulpo a la gallega con la receta original de Arguiñano. ¡A disfrutar!



























































