¿A que te apetecería tomar ahora mismo unos cortaditos de la abuela? ¡Y a quién no! Su textura esponjosa, el tamaño perfecto y un sabor único hacen de ellos una joya de la repostería, sobre todo servidos con un buen café como acompañamiento. Además son una de esas recetas que se pueden preparar en pocos minutos, como el brownie al microondas o el bizcocho de calabaza, con la ventaja añadida de que no necesitarás horno para los cortaditos. ¿Quieres saber cómo? Te explicamos los pasos a seguir a continuación.
UN DULCE PLACER

Los cortaditos de la abuela, deliciosos panecillos dulces de tamaño reducido, se han ganado un lugar especial en la gastronomía española. Gracias a su esponjosidad y un inconfundible sabor con matices de coco, se han convertido en una auténtica delicia para los paladares más exigentes. Estos pequeños manjares son muy populares en todo el país y se encuentran en numerosas panaderías y pastelerías, y de hecho su fama ha crecido rápidamente, siendo buscados tanto por los lugareños como por los turistas que visitan España.
Estamos hablando de un símbolo de la repostería tradicional, siendo apreciados en desayunos, meriendas o simplemente como un capricho dulce en cualquier momento del día. La receta, transmitida de generación en generación, se mantiene como un tesoro culinario y su popularidad continúa creciendo, y ahora está a tu alcance siguiendo unos sencillos consejos. ¡Y con muy pocos ingredientes!
INGREDIENTES PARA LOS CORTADITOS DE LA ABUELA

Para preparar estos dulces, echa un vistazo por la cocina y verás que seguramente ya tienes todos los ingredientes necesarios. Si te falta algo, no te preocupes, podrás encontrarlo fácilmente en el supermercado de tu barrio. Asegúrate de tener a mano:
- 6 magdalenas valencianas, que servirán como base para los cortaditos.
- 1 sobre de preparado para flan Mandarín.
- Un chorrito de licor de anís, para dar un toque aromático y dulce.
- 500 mililitros de leche.
- 4 cucharadas grandes de azúcar.
- Coco rallado, que se utilizará para rebozar las magdalenas.
PREPARA LA MEZCLA DEL FLAN

Los cortaditos de la abuela se bañan en un flan, y para hacerlo tienes que diluir el preparado Mandarín en un chorro de leche fría. Para realzar su sabor, se utiliza una leche aromatizada con un poco de licor de anís dulce. Este paso aporta una nota adicional de dulzura y una sutil esencia de anís que se integra perfectamente en la masa de los panecillos. La combinación de los ingredientes cuidadosamente seleccionados y esta técnica específica le da a los cortaditos de la abuela un toque distintivo.
ES HORA DE HACER EL FLAN

El siguiente paso consiste en buscar un cazo de tamaño medio, donde debes echar la mezcla del flan. Añade también el azúcar y lo que quede de leche, y ponlo a fuego medio. No lo dejes tal cual, ya que tienes que estar removiendo la mezcla del flan hasta que alcance el punto de ebullición y se ponga espesa.
En ese momento, retira el cazo del fuego y vierte con cuidado el flan en una fuente amplia, permitiendo que se enfríe y se asiente antes de continuar con los pasos siguientes. Esta etapa de la receta es crucial para lograr la textura y consistencia perfecta del flan, que luego se combinará con las magdalenas para crear los cortaditos de la abuela.
CORTA LAS MAGDALENAS

En el paso clave de la receta de los cortaditos de la abuela, se procede a desmoldar las magdalenas valencianas y hacer tres trozos iguales con cada una, con forma de cuadradito. A continuación sumerge las magdalenas en la mezcla de flan, dejando que se empapen pero no tanto como para que se rompan. La delicadeza con la que se manejan las magdalenas demuestra la precisión y el amor con los que las abuelas de antaño preparaban cada detalle de esta exquisita receta.
REBOZA LOS CORTADITOS

¿Tienes a mano el coco rallado? Échalo en un bol y prepárate para el paso más divertido de esta receta. Coge las magdalenas, previamente escurridas y rebózalas de una en una en el coco rallado, asegurándote de que queden cubiertas del todo. Este proceso añade una capa crujiente y aromática al exterior de los cortaditos de la abuela: el coco rallado, con su dulzura natural, realza aún más el carácter de estas delicias.
SIRVE LOS CORTADITOS DE LA ABUELA

En el momento de servir estos dulces se recomienda disponerlos en una bandeja, mejor si es plateada para presentarlos de forma más vistosa. Cabe mencionar que los cortaditos de la abuela son pequeñas porciones, por lo que su contenido calórico también es moderado; cada uno puede tener alrededor de 80 a 100 calorías, lo cual permite disfrutar de su sabor dulce sin preocupaciones. ¡Pero sin excederte, que están muy buenos!
¿QUÉ BEBIDAS VAN MEJOR?

Lo cierto es que los cortaditos de la abuela se pueden acompañar con una variedad de bebidas. El café recién hecho, sólo o con leche, es una elección clásica que combina a la perfección con estas delicias. Si se prefiere algo más reconfortante, un té caliente, como el de vainilla o el té de canela, brinda una experiencia aromática y placentera.
Para aquellos que buscan una opción refrescante, un vaso de leche fría resalta la textura esponjosa de los cortaditos, y además es más reconfortante en estos meses de calor. Incluso se puede añadir un toque de picardía con una copita de moscatel, pero siempre con moderación.































