En Navidad, todo el mundo se ha pasado con la comida. Eso hace que afloren varios kilitos de más, que queremos quitar cuando antes por temas de salud y de estética. Por ello, se popularizan los impulsos de año nuevo, incluyendo dietas milagro o grandes esfuerzos para perder peso lo más rápido posible.
Eso sí, esta no es la forma correcta de hacerlo. Aunque sí puedas perder peso rápidamente, te enfrentas a problemas de salud y al temido efecto rebote. Para que no tengas problemas, vamos a exponer a estas dietas milagro, explicándote por qué no son buenas para la salud y qué deberías hacer para adelgazar de forma más saludable.
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Las dietas basadas en solo líquidos no funcionan para quitar kilos en Navidad

Hoy en día, verás un montón de dietas que se basan en consumir solamente líquidos, como por ejemplo zumos de frutas, jugos “détox” o incluso solamente beber agua. Estas dietas no son buenas para la salud y no tendrán el efecto que quieres para la pérdida de peso. En primer lugar, que algo sea líquido no significa que no engorde, ya que eso depende de las calorías totales del día.
Por otro lado, corres el riesgo de estar falto de nutrientes, ya que muchas de estas dietas se basan solamente en frutas licuadas, sin meter suficientes proteínas ni grasas. Finalmente, podrías desequilibrar los electrolitos del cuerpo al ingerir demasiados líquidos.
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Tampoco funcionan las que se basan en un determinado alimento

Dentro de las dietas milagro para después de Navidad, encontramos un montón de dietas que se basan en consumir un solo alimento y restringir otro. Da igual que sea la dieta del melocotón, la de la alcachofa o la de la uva, ninguna funciona a largo plazo. Si bien es cierto que pierdes peso rápidamente, lo recuperarás casi seguro.
Eso es porque te cansarás de comer siempre lo mismo, ya que son hábitos que no se pueden mantener para siempre. Por otro lado, la restricción de alimentos causará que te falten nutrientes, además de dañar tu flora intestinal. Es probable que tengas diarreas y otros problemas de digestión al volver a consumir alimentos restringidos.
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Las dietas de moda que restringen calorías en exceso son malísimas para después de Navidad

Todos los años hay alguna dieta de moda. Son dietas con nombres en inglés y muy extravagantes, que supuestamente son realizadas por alguna famosa de turno o avaladas por algún supuesto experto. Eso sí, aunque parezcan diferentes, todas se basan en reducir las calorías al extremo, con el fin de perder peso rápidamente.
Estas dietas son muy malas para la salud en cualquier época del año. Esta restricción acabará con tu metabolismo, traerá falta de nutrientes y lo más importante: no es sostenible a largo plazo. Seguramente acabes con mucha frustración, comiendo otra vez de forma normal y recuperando todo el peso.
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Solo hacer dieta y no hacer ejercicio

Muchas veces, se cuida la alimentación después de Navidad, pero se sigue en una vida sedentaria. Aunque se hagan las cosas bien, la restricción calórica no suele ser suficiente sin hacer ejercicio físico. El ejercicio físico te ayudará a quemar más calorías, además de construir masa muscular.
Teniendo masa muscular, te verás mejor estéticamente, además de que podrás adelgazar comiendo más. La razón es que el músculo acelera el metabolismo, es decir, que tu cuerpo necesitará más calorías para funcionar. De este modo, te será mucho más fácil hacer dieta y perder el peso ganado en estos días.
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Huye de las dietas basadas en pastillas o medicamentos después de Navidad

Finalmente, vamos a lo más peligroso. Algunas personas no quieren dejar de comer, así que se basan en supuestos productos milagrosos. En el mejor de los casos, son pastillas adelgazantes que no sirven para nada, así que estarás tirando el dinero y no logrando ningún resultado.
Otras veces, son laxantes y diuréticos, que te harán perder peso en forma de líquido, pero no de grasa. Además, irritan los intestinos y aumentan el riesgo de deshidratación. Finalmente, podrían ser drogas que sí funcionan para adelgazar, como algunos esteroides, clembuterol o DNP. En estos casos, son muy peligrosas para la salud, además de ser ilegales, así que nunca recurras a ellas.
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¿Por qué estas dietas fracasan?

La razón por las que estas dietas de después de Navidad fracasan es porque se basan en la pérdida de peso rápida con mucho esfuerzo. El problema es que nadie puede mantener ese ritmo durante mucho tiempo, además de no ser bueno para la salud. De este modo, muchos acaban dejándolo, pero no porque no tengan fuerza de voluntad, sino porque la dieta está mal planteada desde el inicio.
Este tipo de dietas restringen mucho las calorías y los alimentos, además de acabar con toda tu vida social. Todo eso genera muchísima frustración en la persona que las sigue, que ve como los demás pueden seguir haciendo vida social, mientras se tiene que quedar en casa.
Finalmente, este tipo de dieta fracasa porque no es personalizada. Cada persona tiene un consumo calórico diferente, dependiendo de su sexo, altura, actividad física, peso y composición corporal. Por ello, no tiene sentido seguir una dieta de una revista si no se corresponde con tus características corporales.
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Así sí que se adelgaza de forma saludable después de Navidad

Lo mejor para perder peso de verdad después de las navidades es tomárselo con calma. En vez de intentar perder peso rápidamente, hay que plantear un plan de adelgazamiento estable, perdiendo como máximo el 1% del peso corporal a la semana. La dieta debe de estar hecha por un profesional y personalizada para ti, es decir, adaptada a tus características de peso, altura, sexo, actividad física y composición corporal. Además, debería incluir una rutina de ejercicios.
Finalmente, la dieta debe ser adherente, es decir, fácil de seguir. Realmente, se pueden hacer ajustes en la misma, para seguir teniendo vida social, comiendo algún capricho de vez en cuando y comiendo de todo, pero en menor cantidad. Eso incluye un cambio de hábitos permanente, para evitar volver a coger kilos de nuevo y mantener siempre un peso saludable.