Desde que Elon Musk adquirió X (antigua Twitter), han habido más polémicas que novedades interesantes para esta red social. La privatización de los me gusta, la posible inclusión de un botón de dislike y la recolección de información arbitraria para entrenar a Grok (inteligencia artificial de Musk), han sido algunos de los sucesos más controvertidos que han tenido al magnate sudafricano y a su plataforma social como protagonistas durante los últimos meses.

Ahora, se ha dado a conocer una nueva polémica que tiene que ver directamente con un juicio que ha culminado con la obligación de Elon Musk y X (Twitter) de pagarle una elevadísima suma de dinero a un exempleado de la red social por lo que, según el ente encargado, ha sido un despido improcedente, el cual tuvo lugar luego de un correo masivo enviado por Musk hace un par de años.
Todo empezó con un correo de Elon Musk

Durante el 2022, Elon Musk le envió un correo electrónico a todos los empleados de X (Twitter) solicitándoles escoger entre dos opciones: aceptar las nuevas condiciones laborales de la compañía o dar un paso al costado y abandonar la misma. En este entonces, Gary Rooney era director del departamento Source to Pay (Fuente para Pagar) en Twitter Irlanda y, por no responder aquel correo de su jefe, la empresa dio por sentado que había renunciado, cosa que realmente nunca sucedió.
Es decir, al no recibir respuesta alguna por parte de Rooney, X procedió a enviarle otro correo confirmando su renuncia, aunque el entonces empleado de Twitter nunca hubiese presentado este recurso de manera oficial, tal y como se lo comunicó tiempo después a la compañía. Debido a este malentendido y a que no recibió ninguna solución por parte de la empresa, Rooney interpuso una demanda en contra de X (Twitter) por despido improcedente.
El fallo judicial le ha dado la razón al exempleado de X (Twitter)

Para la desgracia de Elon Musk, un tribunal irlandés ha decidido fallar a favor de Gary Rooney, confirmando lo dicho dicho por el exempleado de X: nunca renunció y la compañía actúo de manera irregular en su caso. Con base en esta conclusión, el juez ha condenado a X (Twitter) a pagar 550.000€: 350.000 por salarios no pagados y 200.000 por la pérdida salarial futura.
Una situación como la presentada por Rooney y la empresa de Elon Musk en lo referido a la forma de solicitar renuncias no tendría lugar en España, ya que para que tal recurso sea efectivo en nuestro país el Estatuto de los Trabajadores exige un preaviso claro y formal por escrito, para así evitar malentendidos como el que tuvo lugar en este polémico caso.






