Unidad Editorial
Juan Ignacio Gallardo dirige Marca.

El miércoles 21 de diciembre de 1938 varios jóvenes gritaban por las frías calles de San Sebastián que había salido Marca. No había concluido la Guerra Civil y parecía irónico que naciese un semanario con la intención de relatar el desarrollo de las competiciones deportivas que se habían abierto en canal mientras se desangraba el Estado.

Unas semanas antes las esperanzas republicanas se habían evaporado en la Batalla del Ebro y unos días después la caída de Barcelona confirmaría el destino del Ejército Popular: la cárcel, el exilio o la muerte. Pero Marca nació con unas fuerzas impropias de su tiempo y lo hizo en el Paseo donostiarra de José Antonio Primo de Rivera (Príncipe de Asturias hasta el 31, República hasta el 37 y Paseo Nuevo desde 1977).

Parecía el sitio idóneo para poner en pie un medio gráfico fundado por Manuel Fernández-Cuesta, hermano de Raimundo, fundador de Falange, y de Nemesio, posteriormente entroncado con los Luca de Tena por vía nupcial. Ocho páginas en tamaño sábana e impresas en huecograbado eran bautizadas en su número uno por una deportista que saludaba “brazo en alto a los deportistas de España”. Aquel medio llegaba para cambiar la prensa estatal. Por tan solo 40 céntimos de peseta.

HISTORIA DE UN ÉXITO

En 1940, Primer aniversario de la Victoria, Marca se instala en Madrid y dos años después se convierte en Diario. Con mayúsculas. Marca se convierte en notario privilegiado de las gestas de los deportistas españolas y se suma a la fiebre del fútbol por la que había apostado Santiago Bernabéu, que impulsó que en un descampado a las afueras de la capital se instalase Chamartín con un aforo de ni más ni menos que 80.000 personas.

Marca
Primer número del entonces semanario. Foto: Archivo Marca.

Corría 1947 y el Real Madrid no era un fenómeno de masas. Ni tampoco tenía la sala de trofeos repleta como en la actualidad. Pero seis años después los merengues se quedan a Di Stefano y en 1955 se inaugura la Copa de Europa, que arranca con un pentacampeonato blanco que glosaría Marca.

No vio aquel boom Manuel Fernández-Cuesta, del que el periódico contaba en 1945 que “se le ha quebrado su vida y se ha deshecho la nuestra”. Su hermano Nemesio cubrió en parte su hueco como director entre el 54 y el 73. Aquellos fueron años de periodismo romántico, crónicas leídas a gritos desde los teléfonos de los bares cercanos al estadio y carreras para llegar a la estación de trenes en marcha.

EL REY DEL DOMINGO

Rita Pavone se preguntaba en los sesenta cual era la razón por la cual su enamorado le abandonaba por el fútbol. ¿Por qué? El balompié era el rey de los domingos de misa obligada y Marca contaba las previas de los partidos que se seguían con histeria por la radio mientras se miraba de reojo a la quiniela en una época donde el juego se suponía que estaba prohibido. Ricardo Zamora, el CR7 de la época, o Boby Deglané, estrella posterior con la SER, contribuyeron a escribir algunas de las mejores páginas del periódico.

Y Marca siempre estuvo ahí: en la cogida mortal en Linares de Manolete en el 47, en el triunfo de Bahamontes en el Tour del 59, en el Wimbeldon de Santana en el 66, en el mundial pugilístico de Legrá del 68 o en el slalom de Paquito en Sapporo-72.

UN PAÍS, UN PERIÓDICO Y DOS RELIGIONES

Carlos Toro, biógrafo oficial del periódico con el libro ‘La historia de Marca’, dice que en esos años se configuró que el “madridismo” como religión rivalizada con la otra religión pagana y tolerada por el Régimen: “el antimadridismo”. Marca narraba las alegrías y desgracias de unos y otros como periódico hegemónico: era el más vendido y lo sigue siendo décadas después.

Más adelante vendrían el agridulce Mundial de Naranjito, el 12-1 a Malta en el 83 con gol de Señor y gallo de José Ángel de la Casa, el 12+1 de Ángel Nieto en el 84, la designación de Barcelona como sede olímpica en el 86, los triunfos noventeros del deporte español en las Olimpiadas-92 y con Indurain o Arantxa. Y los posteriores de ‘La Roja’, Gasol, Rafa Nadal, Alonso, Márquez y los del deporte femenino.

DÍAS DE GLORIA

Marca apostó desde sus inicios por varias especialidades deportivas y apoyó con fuerza al ciclismo, el boxeo o la tauromaquia con su suplemento El Ruedo, que posteriormente volaría en solitario. El periódico deportivo se integró en la Prensa del Movimiento, que aplaudió que sobrepasase el medio millón de ejemplares vendidos tras la Eurocopa del 64 con Marcelino batiendo al soviético Yashin, ‘La Araña negra’, ante los aplausos de Franco.

Marca
Portada del periódico tras el triunfo de España sobre la Unión Soviética. Foto: Archivo Marca.

En 1984 el Gobierno socialista decidió privatizar este negocio rentable y se quedó en manos de Recoletos, que con García-Hoz, los Kindelán y Villanueva había hecho negocio entre Actualidad Económica y su cercanía al Opus Dei.

Juan Pablo de Villanueva asumió la dirección con el propósito de “volver a poner a Marca a la cabeza de la prensa deportiva diaria” tras un ligero desgaste. En 2007 el grupo fue digerido por RCS y así nació Unidad Editorial, que redobló la apuesta del periódico en la red y mantuvo su liderazgo pese a que AS estuvo a punto de lograr el ‘sorpasso’ con el ímpetu de Relaño y la fuerza de Prisa.

HISTORIAS RECIENTES

Ramón Calderón acudió hace una década a la presentación de ‘La historia de Marca’ de Carlos Toro, que tuvo como padrinos de honor a Pedro J. Ramírez y Eduardo Inda. El periódico, en una de sus investigaciones más aplaudidas, descabalgó al año siguiente al presidente tras demostrar que había “robado” una Asamblea. Calderón tuvo que dimitir y las trayectorias de Ramírez e Inda posteriormente se bifurcaron.

José María García desveló la semana pasada en los micrófonos de Radio Marca que Óscar Campillo, antes de ser despedido, resistió las presiones de Florentino Pérez para que no se publicasen unos ‘whatsapps’ que se intercambiaron varios jugadores del Real Madrid en los que se vislumbraba que querían pedir la cabeza de Mourinho.

No todo pueden ser aciertos durante ocho décadas y también ha habido excesos patrióticos (el “Atraco en París” de la Eurocopa del 84 o la portada que titulaba “El doping del chuletón” tras la pillada a Contador), excesos xenófobos (“Leña al moro” o “Moro, plata y bronce” antes y después del triunfo de El Guerrouj sobre Cacho y Estevez en el 97), o incluso divertidas polémicas (“Queremos un libro tuyo”, le dijeron en el 93 a Dragó, que en la víspera los había tildado con evidente clasismo de “bazofia” en televisión).

MARCA: PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE ÉXITO

Juan Ignacio Gallardo, decimoctavo director de Marca, ha apostado por brillantes acciones como teñir el tradicional rojo del periódico en rosa, en solidaridad con el cáncer de mama, o de verde, con la intención de reforestar un bosque.

Marca
Marca donó el pasado 19 de octubre el 10% de sus ventas a la investigación del cáncer de mama.

Hoy Marca reina en la prensa española con 1.714.000 lectores, según la última oleada del EGM, y con ello copa el 50% de la cuota del sector deportivo. Este medio también cuenta con medios hermanos: un periódico online de audiencia millonaria, varias revistas y una cadena de radio. También marcan la agenda deportiva con la entrega de los premios Pichichi y Zamora, recibidos por el máximo goledador y portero menos goleado de la Liga.

Gallardo reconocía recientemente en la revista Periodistas, que edita FAPE, que estamos en un escenario en el que “vender periódicos es un ejercicio de fe” y admitía que “la prensa de papel durará lo que la sociedad quiera que dure”. Es evidente que Marca.com continuará tarde o temprano el legado de un periódico que ocupa por méritos propios una página de oro de la prensa española.