El Tu-114, el avión de pasajeros soviético derivado del bombardero estratégico Tu-95, llevó a Nikita Jruschov a Estados Unidos en septiembre de 1959. El vuelo hacia Washington estuvo a punto de demorarse por un problema en uno de sus motores: un cable mal soldado perdió el contacto debido a las vibraciones de las hélices.
El aparato llegó a la base aérea de Andrews, en Maryland, el 15 de septiembre, al comienzo de una visita de casi dos semanas. Jruschov fue el primer líder soviético en viajar a Estados Unidos. La travesía se produjo en plena Guerra Fría y en medio de las tensiones por el estatus de Berlín.
Un avión de grandes dimensiones
El Tu-114 realizó su primer vuelo en noviembre de 1957. Medía 54,1 metros de largo, tenía una envergadura de 51,1 metros y un peso máximo de despegue de 173,5 toneladas. Podía transportar hasta 200 pasajeros y contaba con cuatro motores turbohélice NK-12MV. Antes del viaje de Jruschov, Frol Kozlov, adjunto del primer ministro soviético, había volado en el avión a Nueva York en el verano de 1959.
Los preparativos incluyeron medidas de seguridad para la ruta y para un posible amerizaje. Según el relato de Leonid Kérber, ingeniero y adjunto del diseñador Andréi Túpolev, miembros de la delegación, entre ellos familiares de Jruschov, recibieron instrucciones sobre el uso de chalecos salvavidas y balsas. Kérber también describió ajustes de confort que se hicieron después de un vuelo de prueba.
El fallo del motor
La madrugada de la partida desde Vnúkovo, en Moscú, el motor número dos no arrancó en los dos primeros intentos. Un Tu-114 de reserva estaba disponible, pero finalmente el motor número tres se puso en marcha y, tras unas sacudidas, también lo hizo el número dos. Los otros motores arrancaron mientras el avión se dirigía a la pista.
Ya en Washington, los ingenieros recibieron un mensaje de Moscú para explicar el fallo. La revisión atribuyó el problema a un cable mal soldado en un conector, encargado de transmitir la señal para inyectar queroseno al motor de arranque. Las vibraciones hicieron que el cable perdiera contacto; al cambiar estas cuando arrancó el motor número tres, volvió a conectarse.
La llegada a Andrews
El avión aterrizó en Andrews tras afrontar vientos en contra de 160 kilómetros por hora sobre el Atlántico, según el artículo citado por la fuente. El Aeropuerto Nacional de Washington no tenía pistas adecuadas para el tamaño del Tu-114. En Andrews, la calle de rodaje era apenas más ancha que la distancia entre las ruedas exteriores del tren de aterrizaje, y fue necesaria una escalerilla especial para llegar a la puerta de pasajeros.
El viaje también reflejó el objetivo de exhibir la aviación civil soviética. El Tu-114 fue considerado el avión de pasajeros más grande del mundo hasta finales de los años sesenta. La visita de Jruschov y Dwight Eisenhower no impidió que las tensiones entre ambos países volvieran a aumentar: el derribo de un avión espía estadounidense U-2 sobre territorio soviético, el 1 de mayo de 1960, agravó de nuevo las relaciones.
El Tu-114 ya no vuela, pero su modelo antecesor militar, el Tu-95, sigue en servicio. Más historias sobre aviación y Rusia pueden escucharse en el pódcast Huellas rusas.




