El bloqueo escandinavo dominó el régimen euroatlántico entre el 14 y el 19 de abril, tras una situación indefinida el lunes 13. En la Península y Baleares se pasó de la depresión balear del lunes a un patrón de altas presiones en el Atlántico y Europa entre el miércoles y el sábado, con jornadas de transición el martes y el domingo. Canarias estuvo bajo el régimen normal de los alisios hasta el jueves y, desde el viernes, bajo un patrón de invasiones de aire cálido sahariano.
La semana comenzó con chubascos débiles en el norte peninsular, nevadas en zonas pirenaicas y precipitaciones más persistentes en Baleares y el Cantábrico oriental. Entre el martes y el viernes predominó la estabilidad, aunque hubo lluvias dispersas en el noroeste y Galicia. El sábado y, sobre todo, el domingo volvió la convección en áreas montañosas del norte y este peninsular, con tormentas localmente intensas.
Tormentas y temperaturas
El domingo se registró abundante actividad eléctrica, principalmente en Pirineos y el sistema Ibérico. La regeneración de células dejó acumulaciones localmente superiores a 30 mm en los Pirineos. En la Ibérica zaragozana se observó una posible estructura supercelular, asociada a reportes de granizo grande y precipitaciones de intensidad muy fuerte en Morata de Jalón, según redes externas y datos del SAIH.
Las máximas peninsulares pasaron de anomalías negativas el lunes a positivas durante el resto de la semana, prácticamente generalizadas el jueves y el domingo. La media semanal de las máximas subió 0,3 °C en la Península y Baleares y 4,5 °C en Canarias respecto a la semana anterior. La media de las mínimas bajó 0,7 °C en la Península y Baleares y aumentó 2,1 °C en Canarias.
Viento y situación en Canarias
El viento fue más intenso al comienzo de la semana, con rachas muy fuertes en zonas del Ampurdán, los valles del Ebro, el sureste peninsular y Melilla. Después se debilitó y predominaron los vientos flojos y las brisas, salvo episodios de levante en el Estrecho y flujos locales. En las costas gallegas y cantábricas, el lunes se superaron los 5 m de mar combinada.
En Canarias, los alisios fuertes de los primeros días fueron perdiendo intensidad desde el miércoles y dieron paso, durante el fin de semana, a viento del este y sureste. La entrada de aire sahariano elevó las temperaturas y llevó polvo en suspensión al archipiélago. El domingo se registraron concentraciones de PM10 superiores a 100 µg/m³ y una máxima de 37,9 °C en La Aldea de San Nicolás. También hubo rachas muy fuertes en cumbres y sotaventos de las islas montañosas, asociadas a saltos hidráulicos. El miércoles se produjeron lluvias débiles, localmente persistentes, en el nordeste de La Palma y el norte de Tenerife.




