Deportistas denuncian ser falsos autónomos: el riesgo de facturar a un solo cliente ante la TGSS

La TGSS puede dar de alta de oficio a quien factura como autónomo si un cliente le fija horarios y tareas. La reclamación de cuotas llega con recargo y recae sobre quien debía cursar el alta.

santander autonomos

Falsos autónomos: facturar a un solo cliente que fija calendario, horarios y tareas puede acabar en un alta de oficio y una reclamación de cuotas con recargo.

Lo cuenta Lola Fernández Ochoa, exesquiadora olímpica, en Salvados (laSexta). La también hermana de Blanca Fernández Ochoa traslada al programa que el problema de los deportistas de élite no es un asunto cerrado del pasado: el modelo de cotización de los deportistas sigue sin resolverse. El deportista de hoy en día sigue igual, el modelo sigue igual, la Ley del Deporte no ha cambiado’, le dice a Gonzo.

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Vamos por partes, porque aquí se mezclan tres cosas distintas: una relación laboral encubierta, una cotización que nadie asume y una beca que no llega a cubrirla.

La exdeportista apunta al núcleo. Desde hace años, un deportista puede darse de alta en el RETA —es decir, como autónomo— y facturar su actividad. Lo que no ha cambiado, sostiene, es que nadie cotiza por él mientras compite para una federación. ‘El deportista trabaja, ejerce su profesión y nadie cotiza por él’. Su conclusión: ‘Digamos que somos falsos autónomos’.

El ejemplo que pone es familiar. Su sobrina, hija de Blanca Fernández Ochoa, juega en la selección española de rugby y cobra una beca básica. Con esa ayuda tiene que adelantar casi 4.000 euros al año para pagar la Seguridad Social, más psicólogo, gasolina y dietas. ‘Entonces es que no te da’, resume. ‘Estás hablando de trabajadores muy precarios’.

La federación decide a qué concentración vas y a qué competición, pero a la hora de darse de alta como empleador ese papel desaparece.

Y ahí está la paradoja que describe: el deportista no organiza su temporada. ‘Una federación elige al deportista que va a ser del equipo nacional, te dice a qué concentraciones vas a ir, te dice absolutamente todo, pero luego descarta el tema de darte de alta como empleador’. Mientras el resto del personal de la federación está dado de alta, ellos facturan.

Ese cóctel —dependencia de un solo pagador, instrucciones ajenas, calendario ajeno— es exactamente lo que mira la Inspección de Trabajo cuando sospecha que hay un falso autónomo.

Qué convierte a un autónomo en falso autónomo ante la TGSS

El alta en el RETA no es ilegal por sí misma. Facturar a un único cliente tampoco. Lo que determina que la relación sea laboral es que concurran ajenidad y dependencia: que otro organice tu trabajo y asuma el riesgo. Si eso ocurre, la relación real es laboral aunque el contrato diga otra cosa, y la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) puede tramitar el alta de oficio.

El circuito funciona así: la Inspección de Trabajo y Seguridad Social levanta acta por falta de alta; la TGSS dicta el alta con efectos desde el inicio de la actividad y reclama las cuotas no ingresadas, con el recargo por ingreso fuera de plazo que corresponda según los días de retraso. Es la misma mecánica que se ha aplicado en otros sectores con plantillas de reparto o con becarios encubiertos. No hace falta que el trabajador denuncie.

Ojo con el matiz que decide muchos casos: no es lo mismo ser autónomo dependiente que ser falso autónomo. Cuando un autónomo obtiene al menos el 75% de sus ingresos de un solo cliente y no tiene empleados a su cargo, encaja en la figura del trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE) que regula el Estatuto del Trabajo Autónomo. Eso es legal y exige contrato con ese cliente. Lo que persigue la TGSS es otra cosa: que el cliente mande como un jefe.

El aviso para quien factura a un solo cliente

El caso de los deportistas es extremo, pero la lógica se traslada tal cual al autónomo que trabaja para una sola empresa. Si estás en esa situación, lo que te protege es el papeleo. Un contrato mercantil por escrito que fije alcance, precio y autonomía cambia por completo la foto ante una revisión. Y no lo es todo: facturas detalladas, correo propio, medios de trabajo propios y capacidad real de rechazar un encargo.

Estos son los errores que más caro salen en una revisión:

  • Facturar durante meses al mismo cliente con el mismo horario que su plantilla y sin contrato.
  • Recibir instrucciones solo por WhatsApp, sin ningún documento que refleje autonomía.
  • Cobrar una cantidad fija mensual, idéntica, con independencia del trabajo entregado.

No hay sanción automática por estar en esa zona gris, pero sí exposición. Si el cliente entra en una inspección por cualquier otro motivo, tu relación aparece en el mismo expediente. La reclamación de cuotas recae sobre quien debía haber cursado el alta, pero el autónomo no sale indemne: puede tener que regularizar su situación y, si cobró prestaciones, afrontar su devolución. Puedes comprobar tu situación de alta y tus obligaciones en el portal Importass de la Seguridad Social.

Análisis: el coste se traslada a quien compite

Fernández Ochoa pide cambiar la Ley del Deporte. La demanda es justa y probablemente insuficiente, porque el nudo no es solo del deporte: es de cualquier sector donde uno fija el calendario y el otro pone la factura. La norma vigente del deporte español, la Ley 39/2022, de 30 de diciembre, reordenó el marco federado, pero según la denuncia recogida en el programa no ha resuelto quién paga la cotización de quien compite. Y así seguimos.

Hay una brújula que sirve para entenderlo. La figura del TRADE existe desde 2007 y se ha usado como argumento en inspecciones de reparto y de formación: la clave nunca ha sido el nombre del contrato, sino quién manda. Aplicado al deporte, el resultado es incómodo. Una beca básica que obliga a adelantar casi 4.000 euros al año en cuotas no es una ayuda: es un coste que el sistema ha trasladado al eslabón más débil de la cadena.

Eso sí, conviene separar dos discusiones que el programa mezcla. Una es de encuadramiento: si la federación dirige la actividad, debería cotizar como empleadora. Otra es de política deportiva: cuánto dinero público sostiene la élite y en qué condiciones. La primera se resuelve con inspección y con jurisprudencia; la segunda, con presupuesto. Mientras ninguna de las dos avance, cada temporada habrá deportistas tramitando su alta como autónomos para poder competir.

Lo que puedes hacer ahora si estás en una situación parecida: revisa si tienes contrato con ese cliente único, guarda prueba de tu autonomía —presupuestos, correos, otros clientes pequeños— y consulta tu situación antes de que llegue la revisión. Cosas de la burocracia.

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Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay plazo de solicitud; el alta de oficio se tramita tras el acta de la Inspección de Trabajo, sin fecha fija (no detallado en la fuente oficial).
  • ✅ Requisitos clave: Que exista dependencia y ajenidad reales: horario, instrucciones y medios fijados por el cliente. Facturar a un solo cliente no basta por sí solo.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: El alta y los datos de cotización se consultan en la sede de la Seguridad Social; la actuación inspectora la dirige la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
  • 💰 Importe o coste: En el caso denunciado, casi 4.000 euros al año de Seguridad Social a cargo de la deportista, más gastos propios de la actividad.
  • ⚠️ Error a evitar: Encadenar años facturando al mismo pagador sin contrato escrito ni prueba de autonomía, que es lo que activa la sospecha de falso autónomo.

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