El IRPF de 2027 sobre tu sueldo: una subida del 3% eleva la factura fiscal un 5% y Hacienda retiene 250 €

La retención sube un 5% mientras el sueldo neto crece solo un 2,53%, por debajo del IPC. De los casi 250 euros que se lleva Hacienda, unos 87 se deben únicamente a que los tramos siguen congelados.

Si ganas 30.000 euros brutos y en 2027 te suben el sueldo un 3%, Hacienda se queda casi 250 euros de esos 900 euros extra: los tramos del IRPF siguen congelados y la progresividad en frío muerde tu nómina.

He vuelto a hacer los números con el reglamento en la mano y el resultado no invita a brindar. La subida del 3% se traduce en una retención un 5% mayor, aunque tu sueldo neto crezca apenas un 2,53%. Ganas más. Pero no en la proporción que esperas.

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Qué le pasa a tu nómina cuando te suben el sueldo

Vamos por partes. El caso es el de un trabajador soltero, sin hijos, con contrato indefinido, 14 pagas y sin otros ingresos. En 2026 cobra 30.000 euros brutos y la empresa le retiene 4.926 euros de IRPF. En 2027, con la subida del 3%, el bruto pasa a 30.900 euros y la retención a 5.175,75 euros.

La diferencia son 249,75 euros más para Hacienda. Sobre esa subida, la Seguridad Social se lleva otros 64,68 euros en cotizaciones —con el alza del MEI del 0,15% al 0,17% ya incluida—, así que en tu cuenta acaban entrando 585,57 euros más al año. Con 14 pagas, unos 42 euros por paga. Ni un café al día.

Cuidado con la lectura rápida. Alguien podría pensar que Hacienda se lleva el 30% de la subida porque ese es el tipo de la escala al que llega un sueldo de 30.000 euros; el cálculo final deja la mordida en 27,75 euros de cada 100. El dinero retenido crece un 5%, pero el porcentaje de retención solo sube unas décimas.

Si tu salario sube con la inflación y los tramos se quedan quietos, más parte de tu sueldo cae en la escala cara sin ganar poder adquisitivo.

La progresividad en frío: los tramos llevan una década sin moverse

Aquí está el detalle que lo cambia todo. El IRPF se paga por tramos y esa escala, regulada en el artículo 101 de la Ley 35/2006, va del 19% al 47%. Los límites —los 35.200 euros a partir de los cuales se aplica el 37%, por ejemplo— no se tocan desde 2016. Y el mínimo personal, la parte de renta que nunca paga impuesto, sigue en 5.550 euros anuales desde 2015.

El impuesto no ha subido: se ha quedado quieto mientras tu nómina se movía, y eso acaba costando lo mismo.

Eso es la progresividad en frío. Y no, no todo lo que se lleva Hacienda se debe a ella. Si los tramos y el mínimo personal se hubieran actualizado también un 3%, la retención de este trabajador crecería igualmente unos 163 euros por cobrar más. De los casi 250 euros, unos 87 euros son puro efecto de la congelación.

La solución técnica existe y se llama deflactar el impuesto: actualizar la escala con la inflación. Hacienda la rechazó el pasado mayo. Con las elecciones del 29 de noviembre por delante, todo apunta a que las nóminas de enero de 2027 usarán las mismas escalas que las de 2026.

Cuánto se queda cada uno de tu subida

Puestos a comparar, lo más claro es seguir el rastro de cada euro de esos 900. El cálculo, con las normas de 2026 y el reglamento del IRPF en la mano, queda así:

ConceptoImportePorcentaje de la subida
Subida bruta del sueldo900,00 €100,00%
Retención de IRPF249,75 €27,75%
Cotización a la Seguridad Social (MEI incluido)64,68 €7,19%
Neto que llega a la cuenta585,57 €65,06%

La foto es incómoda: el bruto sube un 3%, la retención un 5% y el neto un 2,53%, por debajo del 4,9% que marcó el IPC de octubre según el dato estimado del INE. En términos reales, ese trabajador pierde poder adquisitivo aunque su nómina sea más alta. La letra pequeña manda.

El precedente que Hacienda no quiere repetir

Esto no es nuevo. La escala lleva casi una década congelada y cada ejercicio la factura es algo mayor: en el pico de inflación de 2022 y 2023 las retenciones subieron sin que nadie tocara un solo tipo, y el pasado mayo Hacienda cerró la puerta a la deflactación. Mi lectura es que los 87 euros que este trabajador paga de más por la congelación, aislados, no arruinan a nadie. Sumados año tras año, pesan mucho más de lo que parece.

Hay matices que la nómina no enseña. Lo que retiene la empresa es solo un adelanto: el resultado final se decide en la declaración de la Renta y ahí la comunidad autónoma manda. Las rebajas anunciadas en la Comunidad de Madrid o Castilla y León no se notarán en la nómina, porque la escala estatal es la misma para todos; País Vasco y Navarra funcionan con sus propias reglas.

Y dos avisos prácticos. Por debajo de unos 22.700 euros la tabla no sirve: la retención puede llegar al 43% de cada euro de subida por el artículo 85.3 del Reglamento, y en la Renta lo compensa la deducción por salario mínimo. Si tu convenio se firma con el año ya empezado, el artículo 87 obliga a recalcular la retención y, como lo ya retenido se descuenta, esos meses el descuento duele más de lo que marca la tabla.

La palanca que sí controlas no es el tipo, es la base: aportaciones a un plan de pensiones, deducciones autonómicas, el borrador revisado antes de confirmar. La mayoría de los contribuyentes prefiere mirar la primera nómina de enero y seguir adelante, y ahí se les escapa el único ajuste que de verdad depende de ellos. Hagamos cuentas.

Puedes comprobar tu retención con el simulador de la Agencia Tributaria y seguir la evolución de los precios en la web del INE.

💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: mira el porcentaje de retención de tu última nómina y contrástalo con el simulador de la AEAT antes de que llegue la subida de enero.
  • Qué vigilar: la primera nómina de 2027 y el resultado de la declaración de la Renta, donde la comunidad autónoma y tus deducciones cambian el saldo.
  • El error a evitar: celebrar un 3% de subida cuando el neto crece un 2,53% con el IPC en el 4,9%; en términos reales, pierdes dinero.

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