El precio de Bitcoin hoy: BTC aguanta en 80.500 dólares a la espera de la Fed y los midterms

La criptomoneda se mueve en una horquilla de 79.400 a 80.800 dólares después de perder los 80.000 el lunes por las dudas sobre la inteligencia artificial. La reunión de la Reserva Federal y las elecciones del 3 de noviembre marcan el rumbo inmediato.

El precio de bitcoin se sostiene este miércoles en torno a los 80.500 dólares, con una subida del 0,3% en las últimas 24 horas. La moneda se aferra a la barrera de los 80.000, que se ha convertido en la línea roja del mercado, mientras los inversores miran dos citas capaces de moverlo todo: la decisión de tipos de la Reserva Federal y las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.

La tranquilidad llega después de un lunes áspero. Bitcoin perdió los 80.000 al inicio de la semana por una rebaja general del apetito por el riesgo, con dos frentes abiertos: las dudas sobre las valoraciones del sector de la inteligencia artificial y el encarecimiento del petróleo. A eso se suma el goteo de salidas en los ETF de bitcoin al contado, los fondos cotizados que compran la moneda física y se negocian en bolsa como una acción.

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Un rango de 2.000 dólares y un 30% por debajo del máximo

En lo que va de semana, el precio se ha movido casi siempre entre 79.000 y 81.000 dólares. Es un rango estrecho que refleja más indecisión que fortaleza: nadie quiere vender con pérdidas a estas alturas, pero tampoco hay prisa por comprar antes de saber qué hace la Fed. Para quien llegó en el pico, el dato duele: el máximo histórico ronda los 126.000 dólares, marcado en octubre de 2025, y el precio actual está aproximadamente un 30% por debajo de donde estaba hace un año.

Por qué la Fed decide el rumbo esta semana

El comité de política monetaria de la Reserva Federal celebra reunión los días 27 y 28 de octubre, con la decisión prevista para este miércoles. El banco central llega con los tipos en el rango del 3,75% al 4%, después de la subida de septiembre, y algunos responsables han dejado caer que puede hacer falta otro ajuste antes de que acabe el año. El calendario de reuniones está publicado en la web oficial de la Reserva Federal.

La lógica para bitcoin es sencilla. Unos tipos más altos drenan liquidez de los activos especulativos, porque el dinero encuentra rentabilidad sin riesgo en la deuda pública. Un sorpresón restrictivo devolvería el precio hacia los 80.000 o por debajo; un mantenimiento, o un tono más blando, daría margen a los compradores para intentar los 88.000 dólares que se vieron a principios de otoño.

Los operadores escucharán con lupa la rueda de prensa del presidente de la institución, Kevin Warsh, en busca de pistas sobre una subida en diciembre. Cualquier palabra que suene a halcón, el argot de mercado para quien prioriza frenar la inflación aunque frene la economía, se traducirá en ventas rápidas.

Bitcoin no cotiza estos días contra el mercado, sino contra la letra pequeña de un comunicado que se lee a las ocho de la tarde.

Las elecciones del 3 de noviembre y el fantasma de la CLARITY Act

La segunda cita es política. El 3 de noviembre se celebran las elecciones de medio mandato, los comicios legislativos que renuevan el Congreso a mitad del mandato presidencial. Los mercados de predicción dan a los demócratas un 90% de probabilidad de ganar la Cámara de Representantes y un 62% de quedarse también con el Senado, según la lectura de Polymarket que recogen las coberturas del sector.

Para el cripto, la pregunta inmediata no es quién gobierna, sino qué pasa con el proyecto de ley de estructura de mercado, la norma que debe aclarar si un criptoactivo es un valor bursátil o una materia prima. La CLARITY Act quedó atascada en septiembre tras fracasar una votación de procedimiento en el Senado, con dos escollos sin resolver: las cláusulas de ética y la remuneración de las stablecoins, las monedas digitales atadas al dólar.

Los analistas de TD Cowen han advertido de que un resultado adverso podría congelar la ley durante dos años. En sus escenarios, el peor para bitcoin es precisamente el que dan hoy las casas de apuestas: demócratas en ambas cámaras. Un Congreso dividido, con los republicanos conservando el Senado, sería menos malo, y una barrida republicana se considera la mejor opción para el sector.

Qué ha cambiado desde el máximo de 126.000 dólares

Conviene poner la cifra en perspectiva. Si el precio está un 30% por debajo de donde estaba hace un año, eso sitúa el nivel de octubre de 2025 en torno a los 115.000 dólares. El máximo de 126.000 llegó ese mismo mes y desde entonces el mercado ha corregido un tercio de su valor. No es un desplome, pero sí un aviso: la narrativa de los flujos institucionales eternos se ha topado con algo tan poco cripto como el precio del petróleo y las valoraciones de las tecnológicas.

Hay un precedente que los veteranos repiten cada dos años: tras las elecciones de medio mandato de 2018 y de 2022, bitcoin tendió a subir en los doce meses siguientes. Con dos casos, la estadística es más una superstición que un método. En 2022, la moneda tocó mínimos de ciclo en noviembre, coincidiendo con los comicios y con el colapso de la plataforma FTX, y el rally no arrancó hasta enero.

El riesgo que veo está en otro sitio. Buena parte del volumen de los últimos dos años viene de una docena de gestoras y de sus ETF. Eso da profundidad al mercado, pero también lo hace más sensible a decisiones que se toman en despachos de Nueva York y no en la cartera de un particular de Valencia. Cuando esos fondos reducen exposición, el precio lo nota en horas.

Lo que toca esta semana es paciencia. La decisión de la Fed se conoce este miércoles y el recuento electoral, la noche del 3 de noviembre. Entre una cosa y otra, la horquilla de 79.000 a 81.000 dólares parece el escenario más probable; una sorpresa en cualquiera de los dos frentes la rompería con rapidez. A partir de ahí, la pregunta que de verdad importa no es si bitcoin vuelve a los 88.000, sino si el marco regulatorio se desatasca antes de que acabe el año.


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