Ferrovial ya tiene cerrada su autopista de Tennessee, la I-24, y el mercado lo ha celebrado sin matices. Los títulos de la compañía subían un 9,06% a las 10.20 horas de este martes, hasta 49,12 euros por acción, después de haber llegado a revalorizarse un 11% en los primeros compases. Es el mayor avance de todo el mercado español en lo que va de jornada.
El desencadenante no es un rumor ni una filtración. Ferrovial remitió a primera hora el correspondiente Hecho Relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, consultable en el registro público de la CNMV, en el que confirma el cierre comercial entre el Departamento de Transportes de Tennessee (TDOT) y el consorcio Drive TN, que la compañía lidera. La palabra ‘cierre’ es la que importa: el contrato deja de estar en fase de negociación y pasa a la categoría de compromiso firmado.
Menos pagos al socio público: de 24.800 a 21.000 millones
La documentación remitida al supervisor ajusta la película que se conocía desde la adjudicación. Los pagos totales previstos al TDOT se sitúan en 21.000 millones de dólares (18.810 millones de euros) calculados en valor actual, frente a los 24.800 millones (22.214 millones de euros) publicados entonces, un importe que combinaba componentes nominales y de valor actual según los pliegos del concurso. La diferencia ronda los 3.800 millones de dólares.
El calendario financiero contempla además desembolsos durante la fase de construcción, entre 2027 y 2033, por un importe nominal de 7.700 millones de dólares (6.897 millones de euros). La concesión se extiende a lo largo de 50 años para diseñar, construir, financiar, operar y mantener carriles de peaje dinámico a lo largo de 26 millas —42 kilómetros— entre Nashville y Murfreesboro.
La inversión estimada en construcción asciende a 9.200 millones de dólares (8.212 millones de euros), con el inicio de las operaciones previsto para 2034 y una participación del 65% para Ferrovial. El consorcio se completa con otros socios, de modo que la compañía no asume el cien por cien del riesgo de demanda del corredor.
El contrato no se ha hecho más grande; se ha hecho más barato. Y en el negocio concesional un sobrecoste evitado vale tanto como un ingreso nuevo.
Del 11% al 9%: el valor que más sube de todo el mercado
La acción marcó máximos en los primeros instantes y luego moderó el impulso hasta el 9,06%, un patrón habitual cuando la comunidad inversora digiere un Hecho Relevante de este calado. Pese a la corrección del movimiento, Ferrovial encabezaba con holgura el ranking de subidas del conjunto del mercado español. Nadie discute el liderazgo. La duda es cuánto dura.
El volumen será el dato que confirme si la subida tiene recorrido o se agota en la propia sesión. Un avance del 9% en un valor que cotiza por encima de los 49 euros exige participación institucional, no solo órdenes minoristas de primera hora.
La agenda tampoco da tregua. La compañía ha convocado para mañana, 28 de octubre, una conferencia en la que detallará las cifras del contrato y presentará además el proyecto I-285 Express Lanes en Atlanta, con la descripción general de la infraestructura, el marco tarifario, las características de diseño y los próximos pasos contemplados. Los inversores podrán preguntar por el tipo de descuento aplicado y por el reparto de riesgos con el socio público. Ahí se juega Ferrovial la segunda parte del movimiento.

Una concesión a 50 años que reordena el mapa americano
Hay que retroceder unos cuantos ejercicios para entender por qué el mercado celebra este cierre con tanta alegría. Ferrovial viene desplazando el centro de gravedad de su negocio concesional desde España hacia Norteamérica, donde ya opera corredores de peaje gestionado en Texas. El patrón se repite: contratos de muy larga duración, socios públicos que aportan estabilidad regulatoria y esquemas de tarifa dinámica que trasladan parte del riesgo de tráfico al usuario. La I-24 encaja en ese molde con una escala que no es menor: 42 kilómetros entre dos núcleos de crecimiento como Nashville y Murfreesboro, en el estado que más ha crecido en población del país en la última década.
A mi juicio, el punto relevante no es el tamaño del contrato sino la secuencia temporal. La compañía compromete 9.200 millones de dólares en construcción entre 2027 y 2033 y no empieza a cobrar peajes hasta 2034. Son siete años de capital inmovilizado antes del primer ingreso de explotación, financiados en parte con deuda de proyecto. Cualquier desviación de costes en ese tramo se come el margen de la primera década de operación, y la historia reciente del sector en Estados Unidos está llena de sobrecostes que acabaron en arbitraje con el socio público.
Conviene además leer con cautela la comparación de cifras que ha disparado la cotización. Los 24.800 millones de la adjudicación no eran una magnitud homogénea: mezclaban importes nominales y valores actuales según los pliegos del concurso. Los 21.000 millones de ahora sí están expresados en valor actual. Parte del ahorro aparente de 3.800 millones responde a metodología y no a caja. Eso no invalida la noticia, ni mucho menos, pero sí obliga a matizar la euforia: el mercado ha descontado en una sola sesión un ahorro que aún debe detallarse en la conferencia de mañana, donde la compañía actualizará también la documentación disponible en su página corporativa.
Queda un riesgo que todavía no se ha discutido en el parqué. El peaje dinámico funciona si el usuario decide pagar por evitar la congestión. En corredores con alternativa gratuita razonable, esa disposición fluctúa con el ciclo económico y con la calidad del transporte público. Tennessee no es Miami ni Dallas en densidad de tráfico corporativo, y el corredor Nashville-Murfreesboro deberá demostrar durante cinco décadas que soporta tarifas crecientes. La concesión es larga. La paciencia del accionista, bastante menos.
La conferencia del 28 de octubre y el arranque formal de las obras en 2027 son los dos hitos que permitirán medir si el mercado acertó. Entre ambos, la acción cotizará contra la evolución del dólar y contra la capacidad de la compañía de cerrar el paquete financiero sin diluir en exceso la participación del 65%. Ahí está la prueba de fuego.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Los títulos subían un 9,06% a las 10.20 horas, hasta 49,12 euros, tras haber llegado a marcar un 11% en los primeros compases de la sesión. Ferrovial lideraba el ranking de subidas de todo el mercado español, sin competidor cercano.
Clave técnica: El hueco alcista de apertura deja la referencia de los 48 euros como primer soporte a vigilar, un 2,3% por debajo del precio de las 10.20 horas. Si la conferencia de mañana no aporta detalle adicional sobre el tipo de descuento y el reparto de riesgos, parte del movimiento podría devolverse en las sesiones siguientes.
Apunte macro: El contrato se denomina en dólares y la compañía reporta en euros: el tipo de cambio implícito en la comunicación al supervisor es de 1,116 dólares por euro, de modo que un movimiento del 1% en el cruce altera en unos 190 millones de euros el valor actual de los pagos comprometidos con el TDOT.




