5Cómo usar la máscara y el perfilador burgundy paso a paso
El orden importa: primero el perfilador y después la máscara. El Waterproof de Deliplus en el tono 109 borgoña (3,25 euros) tiene una textura cremosa que se deja trabajar durante unos segundos, pero que fija rápido y después ya no se mueve, así que conviene dibujar el trazo pegado a la raíz de las pestañas superiores y difuminarlo hacia el exterior con una brocha pequeña o con la yema del dedo antes de que se seque. Con esa misma pasada se consigue un efecto ahumado suave; si se quiere más intensidad, se repite en el borde inferior o se marca la línea de agua, siempre con trazos cortos y bien fundidos para que no quede una raya dura. Ese juego —línea fina para el día, capa extra para la noche— es lo que convierte al lápiz en una pieza que funciona sola, sin necesidad de sombras ni de técnicas complicadas.
La máscara Burgundy Xtrem (4,50 euros y 8,5 ml) trabaja con un cepillo estrecho de silicona, así que el gesto es el de siempre pero más preciso: se retira el exceso de producto, se apoya el aplicador en la raíz y se sube en zigzag hasta la punta, insistiendo en las pestañas cortas del lagrimal y del extremo exterior, y se repite en las inferiores. Quien ya la ha probado en redes coincide en que el tono queda más discreto de lo que sugiere el envase, de modo que dos capas construyen el color sin apelmazar; si se busca más contraste, basta con cargar el perfilador. Los maquilladores consideran el borgoña especialmente favorecedor en ojos verdes y avellana, y cálido sin estridencias en los marrones. Juntos, lápiz y máscara resuelven una mirada coordinada por 7,75 euros.



