Los bancos centrales reorganizan sus reservas de oro: Rusia y Kazajistán venden y Polonia y China compran

Rusia liquida oro fuera del mercado de Londres para financiar su presupuesto de defensa y coloca el metal en Hong Kong. Polonia, décima tenedora mundial, mantiene su objetivo de 700 toneladas y descarta vender.

Los bancos centrales están reorganizando sus reservas de oro y el movimiento tiene dos direcciones opuestas. He repasado los últimos datos del Banco de Rusia y del banco central de Kazajistán, y el contraste con las compras de Polonia y China es lo que mejor explica el momento del mercado. Rusia acumula unas 62 toneladas vendidas desde enero. Solo en septiembre, la reducción fue de 6,2 toneladas.

Kazajistán, uno de los mayores compradores del mundo en los primeros ocho meses de 2026, recortará el peso del oro hasta el 75% de sus reservas totales antes de que termine el año. Son movimientos pequeños en volumen, pero enormes en significado: el metal ha dejado de ser un simple activo de reserva para convertirse en una herramienta de política económica y, en algún caso, de financiación de guerra.

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Rusia vende 62 toneladas en nueve meses y mira a Hong Kong

Los números del banco central ruso son los más elocuentes. La entidad publicó en septiembre una nueva reducción de sus tenencias y acumula un descenso cercano a las 62 toneladas desde enero.

  • Rusia: 6,2 toneladas vendidas en septiembre de 2026 y unas 62 toneladas en lo que va de ejercicio.
  • Precedente: para encontrar un ritmo similar hay que retroceder a 1998, cuando liquidó 118 toneladas en apenas tres meses.
  • Hong Kong: los datos comerciales reflejan la llegada de cerca de 100 toneladas de oro ruso entre enero y julio, casi el triple que en el mismo periodo de 2025.
  • Kazajistán: planea pasar del 78% al 75% de reservas denominadas en oro antes de que acabe el año.

La lectura del mercado es clara. Según Adam Stroniawski, director gerente del distribuidor polaco de metales preciosos Mennica Skarbowa, la venta rusa responde a la necesidad de cuadrar las cuentas públicas y financiar el esfuerzo militar. Y no se produce en el circuito tradicional de Londres.

«Rusia tiene un serio déficit presupuestario por su guerra en Ucrania y quiere inyectar más fondos en el sector de defensa. La venta de reservas se hará en Hong Kong y el principal comprador es el banco central de China.» — Adam Stroniawski, director gerente de Mennica Skarbowa, declaraciones a Euronews, octubre de 2026

Ese detalle importa más de lo que parece. Si el oro ruso sale del London bullion market y se coloca en Asia, el efecto sobre la cotización internacional es marginal; el efecto sobre la arquitectura financiera, en cambio, no lo es tanto. Moscú obtiene liquidez fuera de las plazas donde las sanciones occidentales tienen mayor capacidad de control.

Kazajistán recoge beneficios y Polonia no piensa vender

El caso kazajo es distinto. El país fue uno de los grandes compradores de oro del mundo durante años y ahora se limita a reequilibrar una cartera que se ha revalorizado con fuerza. La venta se produce con beneficio y repartida en el tiempo, de modo que el impacto sobre el precio del oro debería ser inapreciable.

«La liquidación de parte de las reservas en oro de Kazajistán puede parecer sorprendente, porque durante años fue uno de los mayores compradores de lingotes. Kazajistán lleva mucho tiempo comprando oro, así que ahora venderá con un beneficio significativo.» — Adam Stroniawski, director gerente de Mennica Skarbowa, octubre de 2026

precio del oro

Polonia merece un párrafo aparte, porque es la excepción europea. El Banco Nacional de Polonia lleva años comprando y sus reservas rondan ya el objetivo de 700 toneladas, lo que sitúa al país en el décimo puesto mundial. Stroniawski descarta una venta: la política del Gobierno y la del banco central van en direcciones distintas y el Ejecutivo no parece dispuesto a tocar esa hucha. A su juicio, alcanzar las 700 toneladas será una etapa, no el final del camino.

Lo que veo: el oro vuelve a ser un activo de Estado

El precio ayuda a entender el conjunto. El oro subió un 25,5% en 2024 y un 67,4% en 2025, según los datos del World Gold Council, y en los nueve primeros meses de 2026 ha corregido un 4,4%. Esa corrección explica que algunos bancos centrales recojan beneficios ahora y no hace seis meses. La ventana de precios sigue siendo alta en términos históricos, aunque la tendencia de corto plazo se haya aplanado.

Lo que veo aquí es una reconfiguración silenciosa de las carteras oficiales. Rusia vende para financiar su presupuesto. Kazajistán vende para tomar beneficios. China compra sin hacer ruido. Polonia compra sin hacer ruido. No hay una tendencia única, y esa es la conclusión más honesta que permiten los datos disponibles.

La contradicción que los números no resuelven es la opacidad. Las operaciones rusas se ejecutan en un circuito que no reporta con la misma transparencia que las plazas europeas, y los datos de Hong Kong son un indicio, no una prueba de destino final. Cualquier analista que afirme saber cuánto oro ruso ha absorbido el banco central chino exagera lo que la información pública permite sostener. En paralelo, existe un riesgo cierto de que otros bancos centrales emergentes imiten el movimiento si los precios se mantienen altos y las necesidades fiscales aprietan.

Tampoco conviene descartar un giro ruso a medio plazo. Tras la venta de 1998, Moscú volvió a comprar y reconstruyó su stock. Con un mercado asiático dispuesto a absorber metal, el retorno de Rusia al grupo de compradores es un escenario plausible, no un futurible. El hito a seguir son los datos del World Gold Council del cuarto trimestre y la actualización de reservas del Fondo Monetario Internacional, ya en 2027.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es limitado, y conviene decirlo con claridad: las ventas rusas y kazajas no mueven el Euríbor ni la política del BCE.

  • Euríbor e hipotecas: sin efecto apreciable a corto plazo. El índice a 12 meses responde a la política del BCE y a las expectativas de tipos, no a movimientos de reservas en oro.
  • Reservas del Banco de España: el oro sigue siendo una partida relevante de las reservas internacionales y su valoración se beneficia de los precios altos, lo que refuerza el colchón exterior de la economía.
  • Inflación y poder adquisitivo: la corrección del 4,4% en 2026 no traslada presión a la cesta de consumo española.
  • Empresas: el tejido exportador no depende del metal; donde sí influye es en el coste de cobertura para joyería y para la industria que usa oro en electrónica.

Para la eurozona, la lectura relevante es otra. Si los bancos centrales de economías emergentes siguen acumulando oro, el euro gana peso como moneda de reserva por la vía indirecta: cada tonelada que no compra el BCE es una señal de que el sistema no se está desdolarizando en su contra. Fráncfort mantiene su política de reservas sin cambios y no hay indicios de que vaya a alterar su estrategia a corto plazo.


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