El Banco de Corea quiere meter las stablecoins dentro de la Ley de Cambios antes de que acabe el año. El banco central ha trasladado al Parlamento su intención de redactar, de la mano del Gobierno, una enmienda que someta a estas monedas digitales atadas al dólar a los mismos controles que una transferencia internacional. Lo ha hecho en un informe escrito remitido a la Asamblea Nacional el 22 de octubre, dentro de la auditoría anual que el Legislativo practica al supervisor monetario.
Conviene empezar por lo básico. Una stablecoin es un token diseñado para mantener un valor estable, casi siempre un dólar por unidad, y que se usa para mover dinero entre plataformas sin pasar por la banca tradicional. En Corea del Sur se han convertido en una pieza habitual para pagos entre particulares, remesas pequeñas y trasvases entre exchanges. Ahí está el problema para el banco central.
Lo presentado no es una ley, sino un plan para escribirla. No hay texto articulado, ni un token con nombre y apellidos, ni fecha de aprobación. El documento habla de preparar la enmienda junto al Ejecutivo antes de que termine el ejercicio y de regular las stablecoins ‘como medio de pago’, entre otros objetivos.
Qué vigilará el banco central y por qué ahora
El organismo explica que está montando un sistema de monitorización, apoyado en los reportes de la red de cambios exterior. La preocupación de fondo es conocida en el sector: la liquidación fuera del sistema bancario, los mixers (servicios que mezclan fondos para dificultar el rastro del dinero) y las lagunas regulatorias en torno a las carteras personales facilitan las transacciones ilegales. Traducido: el supervisor sospecha que parte del dinero que debería pasar por el circuito bancario se está escapando por la puerta de las stablecoins.
En paralelo, el banco se compromete a trabajar con los ministerios para limitar las operaciones que aprovechen ese hueco mientras la ley general no exista. Parche primero, marco después.
Corea no va a legalizar las stablecoins: va a vigilarlas con el mismo radar con el que sigue el dinero que sale del país.
Qué significa ‘medio de pago’ en la ley coreana
Aquí está la clave que se está leyendo mal en algunas quinielas. ‘Medio de pago’ es un término con definición propia en la legislación de cambios surcoreana: designa un instrumento cuyo movimiento transfronterizo debe ser declarado a la autoridad. Bajo esa lectura, la enmienda pondría a las stablecoins en dólares bajo el mismo paraguas que una transferencia a Nueva York, no las convertiría en moneda de curso legal en un ultramarinos de Seúl.
Dicho de otro modo: no hablamos de que puedas pagar el café con una stablecoin sin que nadie levante la ceja, sino de que moverla fuera de Corea requerirá papeleo y trazabilidad. La diferencia es enorme y conviene no confundirla.

Para el ahorrador coreano que guarda sus propias claves, la consecuencia es incómoda. Los controles de capital son la razón de que exista la prima kimchi, la diferencia de precio entre bitcoin en los exchanges surcoreanos y en el resto del mundo, históricamente por encima del precio global. Apretar la red de cambios alrededor de las stablecoins consolida ese control en lugar de relajarlo, y deja a la autocustodia en una zona gris que el propio banco central señala como punto débil.
La ley que aún no existe y el impuesto que llega en 2027
El trabajo sobre la ley de cambios corre en paralelo a la Digital Asset Basic Act, el marco de licencias y de emisión de stablecoins que el Gobierno incluyó, junto a la aprobación de los ETF de bitcoin al contado, en su estrategia de crecimiento de 2026. El presidente de la Comisión de Servicios Financieros, Lee Eog-weon, aseguró a los diputados el jueves 22 de octubre que las consultas están en su fase final y que el proyecto llegará lo antes posible, según recogió el medio coreano Bloomingbit.
Mientras tanto, el impuesto sobre las rentas cripto ya tiene fecha: entrará en vigor el 1 de enero de 2027 después de tres aplazamientos. Varios legisladores han cuestionado gravar un mercado antes de aprobar la ley que lo define. El propio Lee pidió tener en cuenta ‘diversas circunstancias’ y el líder del Partido Demócrata, Kim Min-seok, reclamó una ‘revisión final exhaustiva’, un giro respecto a la posición que defendía su propia formación. Dos peticiones ciudadanas, una para derogar el tributo y otra para retrasarlo dos años, superaron las 50.000 firmas que obligan al Legislativo a revisarlas. La Agencia Tributaria no se ha movido: prevé cerrar el borrador de su nota fiscal el 30 de octubre.
Hay un precedente útil para entender el orden de los factores. Hace dos años la Unión Europea estrenó MiCA, su reglamento de criptoactivos: primero la norma, después las licencias y la supervisión. Corea del Sur está haciendo el camino inverso. Parchea con una ley de cambios pensada para divisas y no para tokens, mientras el marco general sigue en consulta. Ese orden tiene lógica de urgencia, pero también un costado frágil: si la Digital Asset Basic Act se retrasa, el control de capitales acabará cargando con funciones para las que nadie lo diseñó.
El riesgo no es menor para el sector. Un supervisor que trata cada stablecoin como una transferencia al exterior encarece la operativa de cualquier exchange con clientes coreanos y empuja volumen hacia la autocustodia, justo el terreno donde el banco central dice ver menos controles. Sobre el impuesto planea además la paradoja de gravar un mercado antes de definirlo por ley, algo que esas dos peticiones ya han puesto sobre la mesa del Legislativo.
El calendario es, en el fondo, el verdadero test. El 30 de octubre vence el borrador fiscal; el 31 de diciembre, la promesa de la enmienda; el 1 de enero de 2027, el impuesto. Tres fechas que dirán si Corea legisla o solo parchea. Y una pregunta de fondo que afecta a cualquier inversor europeo con exposición al mercado asiático: si el país que inventó la prima kimchi endurece el cerco, el precio global de bitcoin notará el efecto en forma de menor liquidez en uno de sus mercados minoristas más activos.
Quien quiera seguir el detalle normativo puede consultar los comunicados de la web oficial del Banco de Corea y de la Comisión de Servicios Financieros, donde se irán publicando los avances de la enmienda y del marco general.




