El amerizaje de la Crew-12 ha cerrado este jueves 237 días de trabajo científico en la Estación Espacial Internacional. La cápsula Dragon Freedom, de SpaceX, cayó al Pacífico frente a las costas de Los Ángeles. A bordo viajaban los astronautas de la NASA Jessica Meir y Jack Hathaway, la astronauta de la ESA Sophie Adenot y el cosmonauta de Roscosmos Andrey Fedyaev.
El contacto con el océano se produjo a las 8:34 de la mañana, hora del Pacífico, tras una reentrada sin incidencias. Minutos después, los equipos embarcados en los navíos de recuperación de SpaceX sacaron del agua la cápsula y a sus cuatro ocupantes. El protocolo sigue ahora con los exámenes médicos posteriores al vuelo, el traslado a tierra firme y el regreso al Centro Espacial Johnson, en Houston.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, puso el acento en lo que ese regreso representa para lo que viene. Los cuatro tripulantes pasaron 237 días viviendo y trabajando en órbita, recorrieron más de 160 millones de kilómetros y volvieron a casa por el trabajo de miles de personas en la agencia, en SpaceX y en sus socios internacionales. Acumular esa capacidad, esa experiencia y esa confianza, dijo, es exactamente lo que permitirá ir más lejos.
237 días, 3.792 órbitas y más de 160 millones de kilómetros
La cifra que mejor resume el viaje es la distancia: más de 160 millones de kilómetros, el equivalente a ir de la Tierra al Sol y quedarse corto. Medido de otra forma, son más de 400 veces la distancia media que separa nuestro planeta de la Luna.
Los giros alrededor del planeta ayudan a imaginar el ritmo. Fueron 3.792 órbitas repartidas en 237 días, unas 16 vueltas cada jornada: un amanecer y un anochecer cada hora y media, sin que el cuerpo llegue a ajustarse a ningún reloj.
La Crew-12 despegó a las 5:15 de la madrugada, hora de la costa este, del 13 de febrero, y se acopló al laboratorio orbital un día después. Para Meir y Fedyaev era su segunda misión; para Hathaway y Adenot, la primera. Meir sumó cuatro paseos espaciales en este vuelo y eleva su total a siete, lo que la coloca tercera en la historia de la NASA entre las mujeres, por detrás de Peggy Whitson y Suni Williams. Adenot completó tres salidas al exterior y se convirtió en la primera mujer francesa en hacerlo.
Cada uno de los 237 días que esta tripulación pasó en órbita deja datos que aquí abajo no se pueden replicar.
Ciencia a bordo: células madre, sueros y el corazón de los astronautas

Durante esos 237 días, la tripulación dedicó cientos de horas a investigación. Probaron la producción de células madre, para terapias celulares, demostraron la generación de sueros intravenosos a demanda, pensada para misiones que no pueden recibir reabastecimiento desde tierra, y estudiaron cómo la bacteria que causa la neumonía puede derivar en daño cardiaco a largo plazo. A eso se suman trabajos sobre nutrición y sobre cómo ciertas características físicas influyen en el flujo sanguíneo durante el vuelo. El objetivo no es abstracto: que las próximas tripulaciones lleguen sanas a destinos más lejanos.
El escenario donde ocurre todo eso es un laboratorio en caída libre permanente. La Estación Espacial Internacional no está libre de gravedad: cae alrededor de la Tierra a la misma velocidad a la que la curva del planeta se aleja bajo ella, y eso produce un entorno de ingravidez que ningún laboratorio terrestre puede sostener más que unos segundos. En la misma cápsula que amerizó este jueves volvieron dos estadounidenses, una europea y un ruso, recordatorio de que el complejo sigue siendo un proyecto compartido.
Un regreso que ya casi no es noticia
El programa de tripulación comercial que la NASA puso en marcha con SpaceX ha convertido el viaje a la órbita baja en un servicio casi doméstico. Un amerizaje de cuatro personas en el Pacífico ya no es una hazaña de la carrera espacial; es logística. Para Dana Weigel, responsable del programa de órbita baja de la agencia, transportar tripulaciones, hacer investigación de impacto y mantener activos críticos es justamente lo que hace posible la ciencia, la ingeniería y la reducción de riesgos que exigirán las misiones por el sistema solar.
Conviene no confundir esa eficacia operativa con resultados científicos. La nota de la NASA enumera líneas de trabajo —células madre, sueros, corazón, nutrición, flujo sanguíneo—, pero no ofrece conclusiones. Son investigaciones en marcha, no hallazgos cerrados, y sus resultados tendrán que llegar con el aval de la revisión por pares. Tampoco ayuda que la comparecencia posterior a la misión vaya a celebrarse sin Adenot, que regresa a Europa y no estará disponible para responder preguntas.
El siguiente hito tiene fecha: el 15 de octubre, a las 15:30 hora de la costa este, Meir, Hathaway y Fedyaev comparecerán en el Centro Espacial Johnson para repasar la misión. Detrás quedan 237 días, 3.792 vueltas y una tripulación que volvió a casa entera. Delante, el uso de la estación como banco de pruebas para la Luna y Marte, la razón por la que la NASA sigue pagando la factura de mantener a cuatro personas girando ahí arriba.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: El regreso y amerizaje de la misión Crew-12 con sus cuatro tripulantes tras 237 días en la Estación Espacial Internacional.
- Dónde: Océano Pacífico, frente a las costas de Los Ángeles (Estados Unidos).
- Institución responsable: NASA y SpaceX, con participación de la ESA y Roscosmos.
- Cuándo: 8 de octubre de 2026, a las 8:34 hora local del Pacífico; la rueda de prensa de la tripulación está convocada para el 15 de octubre.
- Impacto a futuro: Consolida el transporte comercial de tripulaciones y aporta datos biomédicos para los vuelos de larga duración a la Luna y Marte.





