Las ventas de moda y piel de LVMH cayeron un 5% en el tercer trimestre, hasta 8.240 millones de euros, frente al descenso del 2% que esperaba el consenso. El dato rompe el rebote del 1% del trimestre anterior y desvanece la tesis del punto de inflexión que el mercado compró en verano.
He seguido los resultados LVMH de este trimestre con la sensación de que el grupo ha perdido el argumento que sostenía su prima de valoración. Las ventas totales subieron un 1%, hasta 18.500 millones de euros, en línea con el consenso del 1,2% pero muy por debajo del 3% del segundo trimestre.
La moda y la piel rompen el rebote y Asia lastra el crecimiento
La división de moda y piel fija el precio de todo el sector y su lectura por regiones explica el frenazo. Las ventas en Asia, excluida Japón, cayeron un 5%. En Estados Unidos subieron un 5%, en Europa un 4% y en Japón un 6%. El desequilibrio geográfico es hoy el principal riesgo de la cuenta de resultados.
La directora financiera, Cécile Cabanis, lo describió en la llamada de resultados con franqueza: el consumidor chino perdió el factor de confianza al principio mismo del trimestre y Oriente Medio sigue actuando como viento de cara. Cabanis espera que ambas situaciones se disipen, pero sitúa los planes internos de cada marca como prioridad para recuperar ventas.
Por marcas, LVMH no desglosa cifras, aunque la dirección ofreció termómetros. Louis Vuitton se quedó ligeramente por debajo del -5% de su división. Dior fue plano. Loro Piana mantiene un crecimiento muy fuerte, Rimowa también supera al conjunto y Celine acelera en Estados Unidos con ventas de doble dígito.
Louis Vuitton cargó además con dos lastres concretos: el litigio con la marca china de té Molly Tea, que le costó una sentencia de aproximadamente 1,5 millones de dólares y una ola de reacciones negativas en redes sociales chinas, y un problema con un socio logístico que restó algo más de un punto porcentual al crecimiento trimestral. Ese segundo asunto ya está resuelto.
Sephora y la joyería sostienen el grupo mientras la moda se apaga
Lo que salva el trimestre es el resto del perímetro. La distribución selectiva, donde opera Sephora, creció un 8%. Relojes y joyería avanzó un 6%, igual que vinos y destilados, y perfumes y cosméticos se quedó en un 1%. La diversificación amortigua la caída del motor principal.
En Dior, la llegada de los diseños de Jonathan Anderson a las tiendas ha generado dudas que Cabanis rechazó abiertamente. La directiva subrayó que la mujer es la categoría donde mejor se lee el apetito del consumidor y que el impulso es sólido en Estados Unidos.
En Fendi, con Maria Grazia Chiuri recién incorporada, habrá que esperar una temporada para que la nueva propuesta se integre en la mezcla. En Loewe empiezan a verse focos de tracción en bolsos de lanzamiento reciente.
Cuando la división que fija el precio del sector cae más de lo que esperaba el consenso, ninguna otra compensa la pérdida de relato inversor.
Por qué LVMH anticipa el trimestre de Kering y Hermès
LVMH es el termómetro del lujo cotizado y su lectura llega dos semanas antes que la de sus competidores. Kering y Hermès publican sus cuentas del tercer trimestre el 22 de octubre, con estimaciones de HSBC de un -1,6% y un +5,3% respectivamente, ambas por debajo del ritmo del trimestre anterior.
En mi lectura, el mercado está ante un cambio de régimen, no ante un bache coyuntural. Durante siete trimestres consecutivos la división de moda y piel estuvo en terreno negativo; el +1% del segundo trimestre se interpretó como suelo y sirvió para justificar una revalorización de todo el sector. Ese suelo acaba de romperse.
La consecuencia para una cartera de patrimonio elevado es clara. La exposición a lujo cotizado deja de ser una apuesta de crecimiento y pasa a ser una posición de calidad con crecimiento bajo, lo que obliga a revisar el múltiplo que se está dispuesto a pagar.
Hay tres factores que conviene vigilar. El primero es el consumidor chino, que explicó buena parte del -5% asiático. El segundo, si el problema logístico de Louis Vuitton era puntual o revela una debilidad operativa más profunda. El tercero, el ritmo de las transiciones creativas en Dior, Fendi y Loewe, cuyos resultados no se verán hasta bien entrado 2027.
Para el inversor en activos tangibles, el dato tiene una derivación indirecta pero relevante. Un lujo cotizado que crece al 1% tensiona la narrativa de escasez que sostiene los precios del mercado secundario de bolsos y relojes. Si las marcas empujan volumen para compensar la caída de Asia, la prima de un Birkin o de las referencias descatalogadas del mercado relojero deja de estar garantizada por el relato de marca.
El lujo cotizado ha dejado de ser una apuesta de crecimiento: ahora es una posición de calidad que avanza al ritmo de la economía.
💎 Veredicto Wealth
LVMH pasa de ser una apuesta de revalorización agresiva a una posición de preservación de capital con horizonte superior a tres años. El riesgo a vigilar es la persistencia de la debilidad china en el cuarto trimestre.




