Bancos, socimis y eléctricas del Ibex 35: las cotizadas más expuestas al giro regulatorio del 29-N

El impuesto extraordinario a la banca expira en 2027 y su continuidad dependerá del nuevo Gobierno. CaixaBank, la entidad más penalizada, asume un coste equivalente al 10% de su beneficio anual.

El adelanto electoral del 29-N coloca a bancos, socimis y eléctricas del Ibex 35 bajo la lupa del mercado, que empieza a descontar un giro regulatorio en el impuesto bancario, la fiscalidad de las socimis y el calendario nuclear.

Qué se juega cada bloque de valores del Ibex 35

Las elecciones generales del próximo 29 de noviembre pueden dejar una lista de ganadores y perdedores en el selectivo según el color del próximo Gobierno. La cuestión de fondo que vigilan los inversores son las políticas económicas y regulatorias que pueda aplicar el nuevo Ejecutivo, con implicaciones directas para nombres muy concretos del Ibex 35.

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El primer bloque afectado es la banca, sobre todo por el impuesto extraordinario sobre los beneficios aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez, que podría tener las horas contadas si cambia el color del Ejecutivo. Un informe de Jefferies considera que el nuevo ciclo político abre opcionalidad para los bancos españoles, especialmente por el futuro del gravamen y por la posibilidad de que políticas más favorables a la inversión privada impulsen la actividad empresarial y la demanda de crédito.

El banco más expuesto es CaixaBank, la entidad más perjudicada por el tributo. Según Jefferies, el coste del impuesto equivale aproximadamente al 10% de los beneficios anuales del banco. Los cálculos de XTB ponen otra cifra sobre la mesa: CaixaBank contabilizó 304 millones de euros por el impuesto sobre el margen de intereses y comisiones solo durante el primer semestre de 2026, el mayor importe entre las entidades españolas.

El paquete del Estado en CaixaBank y la banca doméstica

A esa exposición fiscal se suma otra derivada distinta. El Estado todavía mantiene un 18% de CaixaBank, la participación heredada del rescate de Bankia. Según los analistas, la inversión se encuentra ya cerca del punto de equilibrio, lo que facilitaría que un futuro Gobierno acelerase la venta del paquete pendiente. La necesidad de obtener recursos fiscales para financiar un mayor gasto en defensa añadiría incentivos para acometer la desinversión.

Al contrario que Santander y BBVA, cuyo negocio es global, Sabadell y Unicaja presentan una elevada exposición al mercado español y son los siguientes bancos del Ibex 35 que más se juegan con la cita electoral. Cualquier modificación de la fiscalidad del sector tendría un mayor impacto sobre ambas entidades, sobre todo si el próximo Gobierno se propone impulsar la inversión y el crédito.

El mercado no espera un cambio de guion radical, sino la letra pequeña de un giro regulatorio que mueve miles de millones de beneficio.

Jefferies apunta que España sigue por debajo de varios países europeos en formación bruta de capital fijo sobre PIB. Un entorno más favorable a la inversión privada podría traducirse en en mayor actividad empresarial y, en última instancia, en más demanda de financiación bancaria.

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Merlin, Colonial y Endesa: los otros frentes del 29-N

Fuera de la banca, las socimis del Ibex 35 también se juegan lo suyo. Merlin Properties ha hecho de los centros de datos uno de sus grandes ejes de crecimiento, justo cuando el Gobierno de Sánchez acaba de aprobar un decreto muy exigente con el sector. El proyecto regulatorio exige que los centros de datos cubran, hora a hora, al menos el 80% de su consumo eléctrico mediante nueva generación renovable.

Una flexibilización de esa exigencia podría facilitar la construcción de nuevas instalaciones y reducir las tensiones ligadas al suministro energético. Para Merlin, cualquier cambio normativo tendría efectos más tangibles que el simple ruido de campaña. Colonial también podría verse afectada por otro frente, una eventual reducción de la incertidumbre en torno al régimen fiscal de las socimis, aunque su exposición directa a los centros de datos es mucho menor.

El tercer nombre propio es Endesa, que mira con atención el calendario nuclear. La compañía concentra aproximadamente el 48% de la potencia nuclear española, mientras esta tecnología llegó a representar alrededor del 41% de su producción eléctrica durante los nueve primeros meses de 2025. Cualquier cambio en el calendario de cierre de las centrales tiene incidencia directa sobre sus perspectivas.

  • Una ampliación de la vida de los activos nucleares, siempre condicionada al visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear, permitiría a Endesa prolongar la generación de caja de plantas ya construidas.
  • La prórroga de Almaraz hasta 2030 ya ha sido autorizada por el Gobierno actual.
  • El verdadero interrogante está en las decisiones futuras sobre el resto del parque y sobre la carga fiscal de la generación nuclear.

El precedente que marca el margen de maniobra

La experiencia de los últimos años invita a la prudencia. El impuesto extraordinario a la banca nació como un tributo temporal en 2022 y terminó consolidándose como una pieza estable de la fiscalidad del sector. Jefferies subraya que el gravamen está previsto que expire en 2027, de modo que el Ejecutivo que esté entonces en el poder tendrá que decidir si lo renueva, lo sustituye o modifica su estructura. La firma no considera probable una desaparición completa, pero sí ve margen para revisar su alcance y su diseño.

El listón de comparación europea rebaja el tono de las expectativas más optimistas. España sigue rezagada en inversión sobre PIB frente a Alemania o Francia, y un cambio de ciclo político no bastaría por sí solo para cerrar esa brecha. En el frente energético, la autorización de la prórroga de Almaraz hasta 2030 fija un suelo para el calendario nuclear, lo que limita el recorrido de cualquier anuncio electoral. Para el inversor, el diferencial entre exposición doméstica y global sigue siendo la mejor brújula con la que leer el 29-N.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El resultado del 29-N y, sobre todo, la aritmética parlamentaria para formar Gobierno, que decidirá el futuro del impuesto bancario y de la fiscalidad de las socimis.
  • Reacción del valor: CaixaBank concentra la mayor sensibilidad por el gravamen y por el paquete del Estado; Merlin y Endesa responden a incentivos distintos, más ligados a la letra pequeña de cada decreto que al color del Ejecutivo.
  • Precedente sectorial: El gravamen bancario nació como temporal en 2022 y acabó prorrogándose hasta 2027, un aviso para quien descuente una retirada rápida de la tasa.

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