Unicaja: José Sevilla deja la presidencia y anticipa un giro estratégico antes de la junta

El consejo abre un proceso de selección para sustituir a Sevilla, que agotará su mandato en la junta de abril de 2027. El banco andaluz cerró 2025 con 632 millones de beneficio y un 'pay out' del 70%.

El presidente de Unicaja, José Sevilla, no optará a la reelección en la próxima junta general de accionistas. El banco andaluz ha comunicado a la CNMV que su máximo responsable agotará el mandato y cesará en el cargo al término de la próxima junta ordinaria, prevista para abril de 2027. La decisión abre un proceso de sucesión ordenado y anticipa un giro en la estrategia de una de las entidades medianas de la banca cotizada española.

La entidad precisó que, hasta esa cita con los accionistas, Sevilla ‘seguirá ejerciendo, con toda su amplitud, sus funciones como presidente’. El consejo de administración ha reconocido y agradecido los servicios prestados y ha activado un proceso de selección para designar al sustituto. En el comunicado remitido al supervisor bursátil español, el banco justifica la anticipación: permite afrontar ‘adecuada y ordenadamente el proceso sucesorio’.

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El relevo que cierra la etapa posterior a Liberbank

Sevilla llegó a la presidencia en sustitución de Manuel Azuaga, cerrando los problemas de gobernanza que Unicaja arrastraba desde poco después de completar la fusión por absorción con Liberbank. Poco antes, la entidad había cambiado también de consejero delegado, con la llegada de Isidro Rubiales en el puesto de Manuel Menéndez. En apenas tres años desde la fusión acordada a mediados de 2021, el banco andaluz renovó a prácticamente todo su consejo, y el relevo de ahora cierra ese ciclo.

El banquero fue consejero delegado de Bankia entre mayo de 2012 y marzo de 2021 y después se incorporó a Renta 4 como consejero. Antes había iniciado su carrera en la banca de inversión de Merrill Lynch y desempeñado cargos de responsabilidad en BBVA, donde llegó a ser director general de Riesgos y miembro del comité de dirección. Un perfil de gestor, más que de banquero comercial de calle.

Los números que deja Sevilla al frente de Unicaja

Desde su llegada, la entidad registró un incremento paulatino de sus márgenes. En 2023, ejercicio previo a su incorporación, Unicaja ganó 267 millones de euros con un margen bruto de 1.776 millones. En 2025, su último año completo al frente, el beneficio alcanzó los 632 millones, más del doble, y el reparto de dividendos escaló hasta un pay out del 70%.

Ese salto no se explica solo por la gestión interna. El conjunto del sector bancario español vivió su mejor ciclo en más de una década, con márgenes impulsados por la subida de tipos y una morosidad contenida. Unicaja se benefició de la ola, pero también de la contención de costes y del empuje del negocio comercial que la propia entidad destaca en sus cuentas.

El legado de Sevilla se mide en dos cifras: el beneficio pasó de 267 a 632 millones y el reparto al accionista escaló al 70%.

El mercado, por ahora, no ha tenido tiempo de pronunciarse. El hecho relevante se remitió al supervisor el 1 de octubre, sin una variación de cotización asociada confirmada por el banco. Unicaja ha sido uno de los valores más cuestionados de la banca mediana por las dudas sobre su gobernanza, un lastre que el consejo lleva dos años intentando borrar.

El giro estratégico que se juega el banco

A partir de aquí, la lectura cambia de signo. Un presidente en Unicaja no pilota el día a día —eso corresponde al consejero delegado, Isidro Rubiales—, pero sí marca el rumbo del consejo y, sobre todo, la posición del banco ante el debate que recorre la banca europea: crecer en solitario, o integrarse. El relevo llega en un momento en el que el mercado empieza a descontar movimientos de consolidación, y cualquier señal desde Málaga se leerá con lupa.

El riesgo evidente es la parálisis. Un proceso de sucesión abierto durante seis meses, hasta la junta de abril de 2027, puede dejar a la entidad en un compás de espera que retrase decisiones estratégicas. No obstante, el propio consejo ha subrayado que la comunicación anticipada busca precisamente evitar ese vacío. El precedente de la renovación de la cúpula entre 2023 y 2024 apunta a que Unicaja sabe ejecutar estos traspasos sin sobresaltos.

El otro flanco es la comparación con los grandes. El mercado tiende a valorar a Unicaja con un descuento frente a los bancos de mayor tamaño, en parte por su dimensión y en parte por un historial de gobernanza que solo ahora empieza a quedar atrás. Ese descuento es, a la vez, una oportunidad y un recordatorio de que la estabilidad institucional pesa en bolsa tanto como el margen de intereses.

Un relevo presidencial en la banca mediana rara vez mueve el beneficio del trimestre, pero casi siempre anticipa hacia dónde quiere ir el consejo.

La pregunta que deja abierta el relevo no es quién presidirá Unicaja, sino para qué. Si el sustituto mantiene el pay out del 70% y la senda de contención de costes, el mercado leerá continuidad. Si el nuevo consejo abre la puerta a movimientos corporativos, la prima que el accionista exija cambiará. La próxima cita para medirlo no es la junta, sino los resultados del tercer trimestre, que la entidad presentará previsiblemente a finales de octubre.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El hecho relevante se remitió al supervisor el 1 de octubre y el mercado no ha dejado una variación de precio confirmada atribuible al anuncio. La referencia firme del valor sigue siendo el ejercicio 2025, cerrado con 632 millones de beneficio y un pay out del 70%.

Clave técnica: Con el proceso sucesorio abierto y la junta prevista para abril de 2027, la incógnita para el accionista es si el próximo presidente mantiene ese pay out del 70% o lo emplea como palanca para abrir la puerta a movimientos corporativos. El historial de gobernanza del banco, con dos renovaciones de cúpula desde la fusión de 2021, aconseja vigilar el calendario de la transición.

Apunte macro: La banca mediana española afronta el relevo de Unicaja con el ciclo de tipos ya normalizado tras el pico de 2023-2024. La entidad aportó 632 millones al beneficio agregado del sector en 2025 y elevó su retribución al accionista hasta el 70%, dos variables que marcarán la lectura de la próxima junta.


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