Eroski cerró su primer semestre con un beneficio neto de 65,4 millones de euros, un 17,8% más, y unas ventas de 3.061 millones, su mejor registro en once ejercicios. La cooperativa de Mondragón recupera músculo financiero tras años de desinversión.
Qué dicen las cifras del primer semestre
La cooperativa vasca, integrada en Corporación Mondragón, contabiliza su primer semestre del 1 de febrero al 31 de julio, un calendario fiscal desfasado respecto al año natural. Los ingresos alcanzaron los 3.061 millones de euros, un 3,8% más, según los datos presentados por el grupo con sede en Elorrio (Bizkaia).
El beneficio neto se elevó hasta los 65,4 millones, un 17,83% más. La mejora llega con el viento en contra: los costes operativos vinculados al transporte y a la energía se han disparado por las crisis geopolíticas, que encarecen las facturas de combustible y electricidad.
En el pasivo, la deuda financiera neta se situaba en 685 millones de euros al cierre de julio, el equivalente a dos veces el EBITDA del grupo. La cooperativa considera ese nivel de apalancamiento eficiente y equilibrado, y subraya que la diversificación de sus fuentes de financiación le ha permitido seguir invirtiendo en crecimiento.
La red también aporta. El plan de modernización de establecimientos elevó las ventas por metro cuadrado un 3,9%, y solo en el segundo trimestre el grupo dejó a punto 56 tiendas.
Inflación, marca propia y presión competitiva
El consumo no acompaña. Eroski constata una ‘elevada sensibilidad de las familias’ al precio, que empuja a los clientes a recorrer varios supermercados para comparar y quedarse con la opción más barata. La mayoría de los consumidores compara además el nivel de calidad del producto antes de decidir la compra.
Un beneficio que crece a doble dígito con los costes energéticos en contra demuestra que la recuperación de Eroski no viene del precio, sino de la productividad por metro cuadrado.
La respuesta ha sido empujar la marca propia, que en el segmento de alimentación ya aporta el 36,6% de los ingresos, un punto menos que en el periodo anterior. La enseña defiende que esa estrategia favorece el ahorro del consumidor, refuerza su posicionamiento competitivo y estrecha la relación con proveedores locales.
El cliente fidelizado sostiene la facturación. El 69,7% de las ventas correspondió a compradores adheridos a programas de fidelización, una palanca decisiva en un mercado donde Mercadona, Lidl, Carrefour y Consum pelean con márgenes estrechos y una cesta de la compra tensionada.
El contraste interanual es nítido. Sobre las cifras comunicadas por la compañía, la facturación avanza un 3,8% y el beneficio lo hace un 17,8%, de modo que el margen neto pasa de alrededor del 1,9% al 2,1%, según el cálculo propio aplicado a los datos del grupo.
| Magnitud | Semestre actual | Semestre anterior | Variación |
|---|---|---|---|
| Ventas | 3.061 millones | 2.949 millones | +3,8% |
| Beneficio neto | 65,4 millones | 55,5 millones | +17,8% |
| Deuda financiera neta | 685 millones | n.d. | 2,0x EBITDA |
La dimensión de la red explica parte del resultado. Eroski opera 1.508 establecimientos entre hipermercados, supermercados, ópticas, tiendas de deporte y cash & carry, de los que el 41,77% son franquicias. Su cuota en la cornisa cantábrica y Baleares alcanza el 12,32%, y es líder en el País Vasco, Navarra y Galicia.
La plantilla suma 28.200 trabajadores, 8.300 de ellos socios cooperativistas. Es un modelo en el que propiedad y empleo coinciden, lo que explica la resistencia del grupo a cerrar establecimientos incluso en ejercicios de pérdidas.
Análisis: la desinversión previa explica el salto
El récord de ventas tiene una lectura incómoda. Durante los ejercicios anteriores, Eroski redujo su perímetro de negocio con la venta de establecimientos para recortar deuda. Facturar más con menos superficie significa que el crecimiento procede de la productividad y no de la expansión, y por eso el dato de ventas por metro cuadrado, con un avance del 3,9%, pesa más en el análisis que el titular de los 3.061 millones.
El sector ayuda a calibrarlo. La distribución alimentaria española opera con márgenes netos estructuralmente estrechos y cualquier desviación en costes energéticos o logísticos se come el beneficio de un trimestre entero. Eroski ha elevado su beneficio con esos costes en contra, algo que Mercadona, Alcampo o Grupo Dia persiguen con modelos de compra y formatos distintos.
Hay además un factor regulatorio que condiciona a toda la cadena. La CNMC vigila las prácticas comerciales en la cadena alimentaria y las relaciones entre distribuidores y proveedores, un frente que gana peso cuando la marca propia crece y el proveedor local se convierte en argumento comercial.
La clave está en la caja. Con 685 millones de deuda y un apalancamiento de dos veces EBITDA, la cooperativa mantiene margen para financiar su plan de modernización sin repetir las desinversiones de la etapa anterior. Ese es el cambio de ciclo real.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El cierre del ejercicio cooperativo, que se completa a final de enero, y cuántas tiendas más entran en el plan de modernización antes de esa fecha.
- Reacción del valor: Eroski no cotiza en bolsa, así que la lectura debe hacerse sobre su ratio de apalancamiento y sobre la evolución de las cadenas cotizadas del sector.
- Precedente sectorial: La etapa de ventas de establecimientos para reducir deuda marca la referencia: si la inversión se acelera, la caja vuelve a ser el factor decisivo.




