ZBE Málaga activa sus multas en dos meses: 100.000 conductores aún no saben si podrán entrar

La ordenanza solo sanciona a los vehículos que pagan el impuesto de circulación fuera de la capital y una sentencia del TSJA ha puesto ese diseño en el aire. El segundo escalón de restricciones llega el 30 de noviembre.

La ZBE de Málaga amplía sus multas el 30 de noviembre con más de 100.000 conductores en el aire. Nadie les ha confirmado todavía si su vehículo podrá cruzar el perímetro restringido del centro.

A partir del 30 de noviembre de 2026, la Zona de Bajas Emisiones malagueña sube un escalón. Los turismos y las motos con etiqueta B que paguen el impuesto de circulación (IVTM) fuera de la capital no podrán acceder al área restringida. Se suman así a los vehículos que carecen de distintivo ambiental, penalizados desde hace un año.

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La cifra que maneja el Ayuntamiento, a partir del reparto provincial de parque móvil por etiquetas, supera los 100.000 conductores. Todos ellos tienen dos meses para decidir si cambian de coche, renuncian al acceso o aceptan la sanción.

La medida no distingue por el motivo del viaje. La ZBE funciona con lectura de matrículas y cruce con la base de datos de la DGT. Da lo mismo si el conductor va a ver a un familiar, a un centro médico o a trabajar. Si la matrícula aparece en el sistema sin la etiqueta correcta, la multa llega igual.

La ZBE de Málaga no multa por circular mal, sino por llevar la etiqueta equivocada y pagar el impuesto fuera de la ciudad.

Cuándo entra en vigor y qué excepciones se mantienen

El calendario está definido desde hace dos años, aunque la letra pequeña genera dudas. La ordenanza entró en vigor en noviembre de 2024 y las sanciones no arrancaron hasta un año después, tras una fase de gracia. El segundo escalón restrictivo llega el 30 de noviembre.

Los vehículos que se libran

  • Furgonetas y vehículos comerciales, procedan de donde procedan, durante los próximos dos años.
  • Coches y motos con etiqueta C, Cero o Eco.
  • Vehículos de emergencias, transporte público y servicios esenciales.
  • Turismos y motos con etiqueta B que paguen el IVTM en Málaga capital.
zona bajas emisiones Málaga

El dato más llamativo está en los porcentajes. Apenas un 2% de los accesos diarios corresponden a vehículos sin etiqueta. El grueso lo firman los coches con sello C (50,4%), seguidos de los B (20%), los Eco (19,6%) y los Cero (4,7%).

La sentencia del TSJA y el laberinto judicial

La ordenanza malagueña quiso ser suave con los vecinos y estricta con los foráneos. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló ese diseño: no entra a valorar la aplicación de la norma, pero sí considera que discriminar a los conductores de fuera no responde a ningún criterio ecológico y atenta contra la igualdad y el libre mercado.

El Ayuntamiento podía recurrir en casación ante el Supremo, una vía que obliga a armar muy bien el escrito. Antes ha elevado una consulta al TSJA que paraliza los tiempos. Fuentes municipales confirman que sigue sin haber respuesta judicial. Las sanciones, mientras tanto, siguen su curso.

El escenario abierto tiene dos desenlaces. Si el Consistorio recurre, la ZBE continúa tal y como está. Si no lo hace, habrá que modificar la ordenanza para empezar a multar también a los residentes de la ciudad, que hasta ahora se libraban de las cerca de 6.000 multas mensuales que se promedian en el perímetro.

Cómo saber si tu coche podrá entrar

La etiqueta ambiental no es un distintivo físico obligatorio. Es un registro asociado a la matrícula y consultable en la sede electrónica de la DGT con solo introducir el número. Ese mismo dato es el que cruza el sistema municipal para decidir si emite la sanción.

La ZBE está delimitada por el Paseo Marítimo Antonio Machado en el litoral, la Avenida Ingeniero José María Garnica, la calle Explanada de la Estación y la Plaza de la Solidaridad en la zona Oeste, y las avenidas de las Américas, Andalucía, y Jardines de Picasso en el norte. El contorno lo cierran el Paseo de Martiricos, la Alameda de Capuchinos, Olletas y el Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso.

Lo que la ordenanza esconde: menos tráfico, más inseguridad jurídica

La ZBE ha funcionado en su objetivo declarado. El tráfico motorizado por el perímetro central, algo más de 400 hectáreas, ha caído en unos 25.000 vehículos de media. La monitorización de 67 accesos, entre entradas y salidas, sitúa los accesos en días laborables entre un 10% y un 20% por debajo del escenario base de 2023: de los 206.500 registrados entonces a los 175.000 actuales.

El problema no es el resultado ambiental, sino la seguridad jurídica. Un conductor de la provincia con etiqueta B sabe que a partir del 30 de noviembre no puede entrar, pero no sabe si dentro de seis meses la norma cambiará y le dará la razón. La consulta al TSJA mantiene ese limbo. El equipo de Gobierno sostiene que no puede dejar de aplicar de forma arbitraria una norma vigente, aunque Vox y Con Málaga han pedido paralizar el régimen sancionador.

La discriminación por el municipio donde se paga el impuesto es el punto débil del diseño. Castigar al de fuera y perdonar al de casa no resiste el examen de igualdad que exigen la normativa estatal y europea. Si el Supremo confirma el criterio del TSJA, Málaga tendrá que multar también a sus vecinos y la cifra de afectados crecerá muy por encima de los 100.000.

Para el conductor, la recomendación cabe en una frase: consultar la etiqueta hoy, comprobar dónde se paga el IVTM y no fiarse del rumor. La multa es de 200 euros, reducible a 100 con pronto pago, y se repite cada vez que se cruza el perímetro sin derecho.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Acceso a la ZBE de Málaga con un vehículo sin etiqueta ambiental o con etiqueta B matriculado fuera de la capital.
  • Sanción económica: 200 euros, reducibles a 100 con pronto pago.
  • Puntos del carnet: No aplica.
  • Entrada en vigor: 30 de noviembre de 2026 (segundo escalón restrictivo).

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