4Por qué se han disparado: gripe aviar, piensos, cuotas y gasóleo
El huevo lidera desde hace meses la inflación alimentaria: en junio se encareció un 14,1% interanual, frente al 1,9% del conjunto de los alimentos, según el INE. Detrás está, primero, la gripe aviar: la última oleada obligó a sacrificar más de dos millones de gallinas ponedoras en granjas españolas y a confinar las aves criadas al aire libre, lo que recortó la oferta justo cuando el consumo crecía. España, tercer productor de la UE con unas 962.000 toneladas, vio además cómo el desplome de la producción en otros países europeos tensaba el mercado.
El segundo factor es el pienso, que concentra entre el 60% y el 70% del coste de producción de una granja de puesta. La crisis del estrecho de Ormuz ha encarecido las materias primas: la urea subió en torno al 26%, los cereales unos 20 euros por tonelada, la soja —de la que España depende en un 90%— podría alcanzar los 500 euros por tonelada y la metionina y otros aminoácidos entre el 30% y el 50%. Solo el pienso añade ya miles de euros al mes a una explotación media.
En el pescado se cruzan los recortes de cuotas con el carburante. La campaña de la sardina ibérica arrancó en 2026 con 16.848 toneladas, un 2,79% menos, y se cerró el 1 de agosto por agotamiento de la cuota; la flota de bajura de Ondarroa ha perdido un 70% de su cuota de caballa. El bacalao, del que España importa el 85% de lo que consume, sigue en máximos por los recortes en el Atlántico Norte: entre 9,62 y 13,25 euros el kilo en los mayoristas y hasta 14,09 en Mercamadrid. El pescado subía un 8,8% interanual en junio y en julio fue la partida que más se encareció, un 2,75%, según la OCU.
El gasóleo agrava la ecuación. Un arrastrero paga entre 900 y 1.000 euros diarios solo en combustible y las embarcaciones de altura de Ondarroa suman unos 4.000 euros al día, frente a ayudas de en torno a 500 euros. En Motril ha amarrado media flota de arrastre. El gasóleo profesional pasó de unos 0,70 euros el litro a entre 1,17 y 1,40, el cebo se ha duplicado —de 60 o 70 céntimos el kilo a 1,40 o 1,50— y el precio en lonja no siempre acompaña.



