El telescopio Hubble completó el 19 de septiembre de 2026 su órbita número 200.000 alrededor de la Tierra. Ninguna otra misión astronómica ha llegado tan lejos. La NASA dio a conocer el hito el 23 de septiembre, con 36 años de servicio acumulados y una misión que sigue batiendo sus propios registros.
Una cifra que ningún otro telescopio ha alcanzado
Desde su lanzamiento en 1990, el observatorio ha recorrido más de 8.000 millones de kilómetros, el equivalente a viajar de la Tierra al Sol unas 53 veces. Son 36 años dando vueltas al planeta sin apenas interrupciones. Nadie diseñó la nave para durar tanto.
La cifra no es un número redondo y vacío. Detrás de cada órbita hay observaciones que han reescrito capítulos enteros de la astronomía, y la demanda sigue desbordada: según la NASA, los astrónomos solicitan cada año siete veces más horas de observación de las que el telescopio puede ofrecer.
El ritmo es mareante: una vuelta completa al planeta cada 95 minutos. En total, el telescopio ha firmado más de 1,7 millones de observaciones y ha escudriñado objetos de todas las disciplinas, desde los planetas del sistema solar hasta la luz de galaxias formadas poco después del Big Bang.
Athena, la supernova que aparece dos veces

La observación que Hubble completó justo el día de su órbita 200.000 apunta a uno de sus legados científicos: medir la velocidad a la que se expande el universo, la llamada constante de Hubble. El objetivo es una supernova bautizada Athena, descubierta por el James Webb en 2025 y cuya reaparición está prevista entre finales de 2026 y comienzos de marzo de 2027.
¿Reaparición? Sí. Entre el telescopio y Athena se interpone el cúmulo de galaxias MACS J0417, una concentración de materia tan masiva que curva el espacio a su alrededor y actúa como una lente gravitatoria. La luz de la supernova no viaja por un solo camino, sino por varios. Unos se acortan y otros se alargan, de modo que la misma explosión llega a la Tierra en momentos distintos, separados por meses o incluso años.
La misma explosión estelar puede verse dos veces, con años de diferencia, porque la gravedad del cúmulo obliga a su luz a recorrer caminos de distinta longitud.
Eso convierte a Athena en un cronómetro cósmico. Midiendo cuándo reaparece cada imagen, los astrónomos pueden reconstruir cómo se reparte la masa dentro del cúmulo y, con esa información, afinar la geometría del universo observable.
La analogía útil es la de un eco. Si gritas frente a una pared, tu voz vuelve una vez; si gritas en un cañón con dos paredes situadas a distancias distintas, vuelve repetida y desfasada. La masa de MACS J0417 hace exactamente eso con la luz: la retrasa, la desvía y la multiplica.
Lo que 200.000 órbitas dicen de la ciencia que viene
El valor exacto de la constante de Hubble arrastra desde hace años una discrepancia incómoda. Las mediciones que parten de supernovas y estrellas cercanas arrojan una cifra; las que se deducen del fondo cósmico de microondas, otra algo menor. La diferencia es pequeña, pero persistente, y ningún error conocido la explica del todo. Cada dato que estreche ese margen vale su peso en oro, y aquí es donde Athena entra en juego.
Ahí está la paradoja de este veterano. Hubble ya no es el telescopio más potente: el James Webb lo supera en infrarrojo y el futuro Roman barrerá el cielo en campos enormes. Pero sigue siendo insustituible en ultravioleta y luz visible, dos franjas que ningún otro observatorio cubre hoy con esa precisión. Es la razón por la que la NASA lo mantiene trabajando a destajo 36 años después.
Cabe una advertencia honesta. La ventana de reaparición de Athena se apoya en un modelo de masa del cúmulo que todavía es aproximado. Si la materia no está repartida como creemos, el calendario se desplazará. Es una pescadilla que se muerde la cola: necesitamos el cronómetro para medir la masa, y necesitamos la masa para predecir el cronómetro. Precisamente por eso el experimento merece la pena.
Y hay una fecha concreta que seguir. Entre finales de 2026 y comienzos de marzo de 2027, Athena debería volver a encenderse en el campo de visión. Cuando lo haga, Hubble habrá añadido a sus 200.000 órbitas un dato más para una de las preguntas más antiguas de la humanidad. A sus 36 años, el viejo telescopio sigue siendo la herramienta que lo hace posible.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: El telescopio Hubble ha completado su órbita número 200.000 alrededor de la Tierra y mantiene la vigilancia sobre la supernova con lente gravitatoria Athena para medir la expansión del universo.
- Dónde: En órbita terrestre; el objeto observado es el cúmulo de galaxias MACS J0417, que actúa como lente gravitatoria.
- Institución responsable: NASA, con la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Space Telescope Science Institute (STScI).
- Cuándo: La órbita 200.000 se completó el 19 de septiembre de 2026; la reaparición de Athena está prevista entre finales de 2026 y comienzos de marzo de 2027.
- Impacto a futuro: Afinar la tasa de expansión del universo y la cartografía de masa de los grandes cúmulos de galaxias.




